Maram al Masri

 

Escribir sobre las sábanas

Maram al-Masri (Madrid, 2001) | © Fifi Inglima / M'Sur

Maram al-Masri (Madrid, 2011) | © Fifi Inglima / M’Sur

Sonrisa, encanto, una felicidad apasionada que irradia a su alrededor. Así se presenta Maram al Masri ante el público. Y lanza sus versos despacio, con una voz modulada como las olas de un Mediterráneo nocturno, susurro a veces, casi llanto, siempre espuma de una fuerza emocional de gran profundidad. Este árabe fus·ha cuya belleza es difícil de superar cuando uno busca un idioma apto para la poesía (y ¡ay! tan poco adecuado para escribir novelas).

Maram al Masri (Latakía, 1962) no ha abandonado este idioma ni en treinta años de exilio. Tras pasar su juventud en la ciudad costera de Latakía, donde nació – probablemente la más alegre y vivaz de Siria, hasta la guerra –  se fue a vivir en 1982 a París, donde reside desde entonces. Pero salvo un poemario   – La Robe froissée (2003) – su pluma sigue dibujando los líquidos trazos de las letras árabes para hacer fluir sobre el papel emociones, gritos, llantos, amarguras y placeres. Todo lo que es una mujer.

Aunque su primer poemario, Te amenazo con una paloma blanca, fue publicado en Damasco en 1984, la poeta alcanzó fama en 1997 con la colección Cereza roja sobre losas blancas, publicado en Túnez. En España, el poemario se dio a conocer en 2002 en una versión bilingüe, con traducción de Rafael Ortega, primer libro de la colección Lancelot, que tuvo un éxito insospechado, confirmado por varias reediciones. Pero no sólo en España: el libro fue un hito en la poesía árabe moderna, y así lo reconoció el premio Adonis de Líbano en 1998 (si bien los libreros de Damasco parecían ignorar, años más tarde, el nombre de la poeta).

Fascina y seduce la sencillez de unos versos sin miedo a desnudarse: como si las hojas del poemario fuesen las sábanas que aún conservan el olor de la poeta, así de cercana y directa se presenta la voz de Maram al Masri.  Y así continúa también en los otros dos libros publicados en España: Te miro (Beirut, 2000, y 2005 en castellano) y Señales del cuerpo (2010).

La poeta ha cedido los dos poemas ‘Lo premiamos…’ y ‘Como si empezara…’  a M’Sur para su publicación en la Revista Caleta. La traducción es de la arabista Eva Chaves.

[Ilya U. Topper]

···
···

Lo premiamos cada vez,

tratamos de olvidar sus anteriores dolores,

pensando que le salvaremos esta vez.

Diluimos sus heridas en colores,

dibujando sobre ellas flores.

Le ofrecemos; y como nuevo

ha empezado a llamar. Al instante.

Nos fragmentamos

y nos convencemos de que

antes

no habíamos conocido sentimientos así.

Alegres de haber encontrado

quien se lo lleve,

quien lo abrace,

quien quizás, de nuevo,

lo vaya a herir.

 

De Te amenazo con una paloma blanca (1982)

في كل مرة نمنحه

نتناسى آلامه الماضية

معتقدين اننا سننجو به هذه المرة

نموه جروحه بالألوان

نرسم عليها زهورا

ونقدمه وكأنه جديد

قد بدأ يطرق للحين

قاسمين

ومصدقين انفسنا

اننا لم نعرف أحاسيس كهذه

من قبل

فرحين اننا قد وجدنا

من سيتلقفه

من سيحضنه

ومن ربما من جديد

سيجرحه

 

··· 

*                    *

*

···

 

    

Como si empezara a temerlo

lo evito

y me cambio de acera,

cuando lo diviso de lejos,

acercándose

No me atrevo ya a encontrármelo

cara a cara.

Me contento con soñar.

¿Qué haría, entonces, con las violetas

y los jazmines

que crecieron en mi cuerpo

si él, como de costumbre

se fuera?

¿Qué haría con él

si no

me dejara?

 

 *    *    *

 

Quizás haya perdido hoy la oportunidad de amar.

Quizás esta cita sea

la cita con él siempre aplazada.

Él, que llega tarde.

que promete y no viene.

Él, que viene y se va.

Esta vez

si viniera

encontraría mi sitio vacío.

Lo recibiría mi pesar

con todos los deseos

marchitos.

 

 *    *    *

 

¿Qué siente una mujer?

¿Qué quiere la mujer?

¿Qué ama la mujer?

¿Qué desea la mujer?

Ella, dueña de la cara oculta

de la vida.

Ella, dueña del secreto.

Quizás la cereza conozca

las delicias

y las canciones

Quizás la poesía.

Quizás

nadie.

 

 *    *    *

 

Dejemos descansar

nuestro cuerpo agotado

dejémoslo desvanecido en el sillón

o en la cama.

Dejémoslo arrastrándose

enrollándose, estirándose.

Nuestro cuerpo

que a veces nos traiciona,

nos ama.

Miradlo,

paralizado. No se mueve.

Delgado.

Lindo él.

Lindo fue.

Él, con el que hemos comido,

ofrecido placer y dolor,

ofrecido la embriaguez

mediante la que hemos escrito,

bailado y nacido.

Dejemos descansar nuestro cuerpo.

 

De Las almas de los pies desnudos (inédito)

وكأنني بدأت أخافه

أتحاشاه

وأغير الرصيف

عندما المحه من بعيد

مقتربا

لم اعد اجرأ ان أقابله

وجها لوجه

اكتفي بالحلم

فماذا سافعل بزهور البنفسج

والياسمين

التي نبتت على جسدي

لو انه كعادته

رحل

و ماذا سأفعل به

إذا لم

يتركني

 *    *    *

لربما ضيعت اليوم فرصة للحب

ربما كان هذا الموعد هو

موعدي المؤجل دائما معه

هو الذي ياتي متأخرا

هذا الذي يعد ولا ياتي

هو الذي ياتي ويرحل

هذه المرة

لو اتى

سيجد مكاني فارغا

سيستقبله اسفي

مع كل الاماني

الذابلة

 *    *    *

ماذا تشعر امرأة

ماذا تريد المرأة

ماذا تحب المرأة

ماذا تشتهي المرأة

هي صاحبة الوجه الخفي

للحياة

هي صاحبة السر

ربما الكرز يعلم

الطيب

و الاغاني

ربما الشعر

ربما

لا احد

 *    *    *

لندعه يرتاح

جسدنا المتعب

لنتركه مرتميا على المقعد

او على السرير

لندعه يجرجر نفسه

يتكور يتمدد

جسدنا

الذي يخوننا احيانا

يحبنا

انظروا اليه

مشلولا. لا يتحرك

هزيلا

جميلا هو

جميلا كان

هو الذي اكلنا به

منحنا اللذة والألم

منحنا النشوة

ومن خلالها كتبنا

رقصنا وولدنا

لندعه يرتاح جسدنا

 

···

···

© Maram al Masri. Traducción: © Eva Chaves · Primero publicado en Caleta (Dic 2015)

 
 
 
 

1 comentario

  1. marta kelly dice:

    Pura ofrenda! Clara y profunda. Gracias!!

 
 

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