O putas o sin trabajo

 
Marcha 'trans' en Estambul (2014) | © Ilya U. Topper / M'Sur

Marcha ‘trans’ en Estambul (2014) | © Ilya U. Topper / M’Sur

Estambul | Junio 2016

Istiklal divide el centro de Estambul en tres estratos sociales. A un lado, entre la calle peatonal y el Bósforo, se asienta una clase acomodada que disfruta de cafés-librerías, galerías de arte y otros placeres hipster. La propia Istiklal supura por cada uno de sus comercios los síntomas propios de la clase media contemporánea: una masa inacabable de personas, procedente de todas las partes del mundo, con el único objetivo de comprar, comprar y comprar. Al otro lado, cuanto más se acerca uno a Tarlabasi, la sordidez aumenta hasta desembocar en la avenida frecuentada por ladrones, traficantes y prostitutas. Allí hay que ir si uno quiere encontrar transexuales en Estambul.

La prostitución es la salida más común para esta comunidad, y la imagen está grabada a fuego en el imaginario colectivo de la sociedad turca. Pero su realidad va mucho más lejos, pues también se les puede encontrar, por ejemplo, dando clase en la universidad.

“Cando somos adolescentes nos fuerzan a asumir el rol del sexo que figura en nuestro DNI”

Rivka prefiere utilizar un nombre falso para no complicar aún más su existencia. Y para no echar por la borda sus opciones de encontrar un trabajo de calidad. “Si ya es difícil para todos, para nosotras lo es diez veces más”, asegura.

Esta joven de 26 años es representante de una minoría elevada al cubo. Dentro de la comunidad LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales), los transexuales ya afrontan más obstáculos que los y las homosexuales, pero es que Rivka, además, es intersexual, es decir, tiene órganos de los dos sexos. “Nuestro caso es incluso más extremo porque cuando somos adolescentes nos fuerzan a asumir el rol del sexo que figura en nuestro documento de identidad. Incluso tenemos que tomar pastillas que nos pueden destrozar el hígado a la larga. Y luego, cuando somos mayores de edad, tenemos que empezar el proceso para cambiar de sexo”.

Universitarias, la excepción

Además, como universitaria, Rivka es una de las pocas excepciones dentro de la comunidad transexual. En estos momentos termina la tesis de su máster, lo que también le ha permitido dar algunas lecciones como profesora auxiliar. Es muy consciente de que su caso es extraordinario. “Si no fuera por mi posición económica y, sobre todo, por el apoyo de mi familia, sin ninguna duda tendría que dedicarme a la prostitución. Soy extremadamente afortunada”.

“Tengo que hacer un examen psiquiátrico para acreditar que necesito el cambio de sexo para sobrevivir”

Rivka vuelve de visitar a su abogado contando el número de personas que se le quedan mirando por la calle. Ahora mismo se encuentra inmersa en el tedioso proceso de demostrar que no puede tener hijos, requisito imprescindible para que las autoridades turcas acepten un cambio legal de sexo. “Me ha dicho que tengo que hacer un examen psiquiátrico para acreditar que realmente lo necesito para sobrevivir. Después otro de un urólogo que certifique que no puedo tener hijos; la ley pone un énfasis especial en esto. Llevo tomando hormonas un tiempo, así que no tendría que haber problema”, explica.

Con esos dos resguardos médicos se consigue el permiso por parte del tribunal para realizar la operación, la parte más difícil, en la que se completará el cambio físico de los órganos sexuales. Una vez realizada la operación, el trámite de cambiar de sexo en el registro civil no supone mayores dificultades.

Mientras tanto, Rivka trata de encontrar tiempo, concentración y motivación para terminar de escribir su tesis. Después, volverá al oeste de Turquía, donde vive su familia. “Cuando termine no creo que busque trabajo. En primer lugar, porque no lo necesito urgentemente. Y luego porque me provocaría mucho estrés, tendría casi que mendigarlo y me cabrearía mucho”. Y eso a pesar de su alta formación y los cuatro idiomas que habla.

El 67% de los transexuales se dedica a la prostitución, y el 18% se encuentra sin empleo

Lo más común es que las personas transexuales, especialmente las mujeres transexuales, sean repudiadas por su familia, lo que les impide continuar con una vida normal. “Poder completar los estudios es muy difícil”, señala Hayat Çelik, miembro de la asociación SPoD, que lucha por la igualdad de derechos para toda la comunidad turca de gays, lesbianas, trans etcétera. “Esto provoca que muchas terminen ejerciendo la prostitución”.

Çelik apunta a una de las pocas encuestas realizadas sobre la situación laboral de las mujeres transexuales en Turquía, realizada en 2010 por asociación Lambda. Según ésta, el 67% del total se dedica a la prostitución, mientras que el 18% se encuentra sin empleo. Otro dato significativo es que un 69% del total cree que la situación es tan complicada que ni siquiera merecer intentar solicitar empleo.

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Acerca del autor

Javier Pérez de la Cruz

@japedela

Periodista (Valencia, 1988). Corresponsal del diario ABC en...

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