El multifrente de Mosul

 
Un guerrillero del PAK kurdo-iraní, en el frente de Mosul (Ago 2016) | © Ethel Bonet

Un guerrillero del PAK kurdo-iraní, en el frente de Mosul (Ago 2016) | © Ethel Bonet

Bashiqa (Iraq) | Agosto 2016

“Ésta es nuestra tierra y por eso la defendemos”, asegura Hazhar, un joven comandante de una unidad de combatientes kurdos iraníes. “No vamos a marcharnos hasta que Mosul sea liberada”.

Hazhar, de 24 años, y sus camaradas ocupan la mejor posición para esta ambiciosa meta: el frente de Bashiqa,que dista tan sólo 20 kilómetros de Mosul. A lo largo de los mil kilómetros de trincheras que han cavado los peshmerga, las fuerzas armadas del Kurdistán iraquí autónomo, para defender sus posiciones y repeler los ataques del Estado Islámico (Daesh), Bashiqa es la posición más avanzada.

Más de 700 kurdos de Irán combaten en Iraq contra el Daesh, sobre todo ante Mosul

“Nos unimos a la batalla contra el Daesh a petición del Ministerio Peshmerga del Kurdistán iraquí y retornaremos a nuestras bases a petición del mismo Ministerio también”, dice Hazhar, miembro del Partido de la Libertad del Kurdistán (PAK), una formación política y guerrillera kurda de Irán, que tiene a más 700 guerrilleros combatiendo en Iraq.

Este grupo de apátridas kurdo-iraníes, que han nacido y crecido en los campamentos de entrenamiento de la guerrilla separatista iraní, defiende la posición más peligrosa de todo el valle. Desde allí mantienen a raya a los combatientes del Daesh, que atacan cada noche el puesto militar iraní con obuses y cohetes de fabricación casera.

A veces, las unidades armadas del PAK se denominan “Halcones de la Libertad”, aunque no tienen relación con el grupúsculo homónimo, conocido por las siglas TAK, que reivindica algunos atentados en Turquía.

Los combatientes del PAK no reciben ayuda directa de los peshmerga, ellos mismos han comprado sus vetustos rifles kalashnikov pero también poseen tres morteros , uno de 82 milímetros y dos de 60 milímetros, que utilizan para bombardear la localidad de Bashiqa.

“Somos voluntarios, no necesitamos dinero para luchar, lo hacemos porque creemos en nuestra causa”, puntualiza el guerrillero iraní, cuya meta a largo plazo es la unificación de todo Kurdistán para convertirlo en un Estado independiente.

La localidad de Bashiqa, bajo control de los yihadistas desde junio de 2014, es un punto estratégico ya que es la puerta que conduce a Mosul y no se podrá avanzar hacia la capital del Daesh sin liberarla antes. Desde la loma de la montaña se puede ver con claridad la “ciudad dorada” del Califato, el preciado botín que todos ambicionan.

El único factor de unión entre todas estas milicias es su antipatía hacia el Estado Islámico

En las montañas alrededor de Bashiqa, además de los ‘halcones’ del PAK y los peshmerga iraquíes, hay milicias suníes, milicias cristiano-asirias, milicias turcomanas, así como contingentes de las tribus shabak (una minoría religiosa kurda) y de los yezidíes. Parte de ellas se agrupan bajo el paraguas de Al-Hashd al Wataní, es decir Movilización Nacional, dominado por fuerzas suníes de Mosul y bajo mando del exgobernador de Mosul, Athil Nuyaifi. A esto se añaden tropas del Ejército turco y fuerzas especiales canadienses.

En la teoría, todos estos grupos están bajo el mando del general Bahram Yasin de la 7º división peshmerga en la base de Bashiqa. En la práctica, el único factor de unión entre todos estos grupos es su antipatía hacia el Estado Islámico. Cada grupo armado sospecha del otro, y todos temen que habrá una lucha violenta por el poder tras la conquista de Mosul.

A esto se añade, más al sur, el Ejército regular iraquí apoyado por milicias chiíes, conocidas como Al Hashd al Chaabí (Movilización Popular).

A unos 3 kilómetros de la localidad de Bashiqa, en el punto más alto de la zigzagueante carretera, conocida como Lufa, que conduce al bastión del Dáesh, se halla el contingente de Hazhar: medio centenar de combatientes iraníes del PAK. Su posición, aunque más pequeña que otras, está fuertemente fortificada con trincheras. “Llevamos un año aquí”, dice Hazhar. Hasta agosto de 2014, su unidad estaba justo en los límites de Mosul, pero cuando cayó Bashiqa se fue a las montañas con el resto de los peshmerga.

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Ethel Bonet

@Qarnabit

Periodista (Alicante, 1975). Vive en Beirut.
Ha estudiado Filología Árabe en Alicante...

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