El referéndum de Erdogan

 

En el bando del Sí se halla, entre otros, uno de los futbolistas más populares del país: Arda Turan, centrocampista en el Barça, que ha difundido en su cuenta de Twitter un vídeo con el mensaje: “Por una Turquía fuerte, yo también me uno”.

Respondía así  la llamada de Ridvan Dilmen, exjugador del Fenerbahçe y conocido con el apodo de “El demonio”, que pidió el apoyo de Turan con la declaración: “Nuestro país atraviesa un período muy duro. Es como la Guerra de la Independencia. Queremos una Turquía fuerte”.  No le sentó bien a toda la afición. Una contracampaña pidió: “No sigas al demonio: di No”, y muchos ciudadanos publicaron breves vídeos en los que imitaron a Arda Turan, pero con el mensaje contrario.

“Solo el procedimiento de impugnación podría ejercer control sobre el presidente”

Los partidarios del presidente consideran los cambios necesarios. “Los esfuerzos para introducir una Constitución moderna y democrática son parte de una reforma que hará de Turquía un país más estable y mejor gobernado”, escribe el columnista Ozan Ceyhun en un artículo del diario progubernamental Daily Sabah. Asegura que el nuevo sistema “minimizará los cuerpos burocráticos innecesarios” pero que el Parlamento seguirá monitorizando “con efectividad los poderes presidenciales”.

No está de acuerdo Sule Özsoy Boyunsuz, profesora de Derecho Constitucional de la Universidad Galatasaray. “El Parlamento pierde gran parte de su autoridad. Solo el procedimiento de impugnación podría ejercer control sobre el presidente, pero es muy difícil impugnar a un presidente porque se requieren dos tercios del Parlamento”, explica. “La reforma crea una presidencia mucho más fuerte que la del presidente de Estados Unidos. No hay contrapesos. El objetivo no es la separación sino la unificación de poderes”.

“No le culpo: el cambio del sistema es la única salida que tiene Erdogan. Tiene demasiadas cuentas pendientes: si pierde el poder, acabará en la cárcel. Es una huida hacia adelante”, cree Zekine Türkeri, traductora y militante de la izquierda kurda. “Tras el fallido golpe militar de julio pasado, aún habría tenido la última oportunidad de tomar un rumbo democrático, pero eligió no hacerlo. Ahora ya no tiene elección, solo puede continuar. Es como un tren sin frenos”, añade.

“El cambio del sistema es la única salida que tiene Erdogan. Es como un tren sin frenos”

No se hace ilusiones sobre el resultado. “Un referéndum bajo un estado de emergencia nunca puede ser limpio, porque todas las garantías judiciales están suspendidas. Además, casi toda la prensa hace campaña a favor de Erdogan. Incluso los medios poderosos, cuyos dueños odian a Erdogan, difunden su propaganda, por miedo”. En todo caso, cree, “Si han convocado el referéndum es porque han realizado sondeos (no públicos) que les indican que vayan a ganar. Si no confiaran en ganar, no lo habrían convocado”. Pero gane o no gane, vaticina, “tras el referéndum puede haber una situación muy crispada, cercana a la guerra civil”.

La denuncia del PEN Club

Carles Torner en Estambul (Ene 2017) | © Ilya U. Topper / M'Sur

Carles Torner en Estambul (Ene 2017) | © Ilya U. Topper / M’Sur

“En ningún país del mundo se consideraría legítimo un referéndum que se realice con una masa crítica de escritores y periodistas en prisión”, advierte el filósofo canadiense John Ralston Saul, presidente emérito de PEN Internacional, el club de escritores vigilantes de la libertad de expresión. Ha acudido a Turquía con una delegación de 23 escritores, la mayor en la historia de la entidad, para denunciar la situación de 151 periodistas entre rejas, la mayoría en prisión preventiva, y ha celebrado reuniones con altos cargos del Gobierno, aunque no sabe si el mensaje realmente llegará a Erdogan. “Lo siento, pero no tenemos a escritores de ciencia ficción entre nosotros”, responde.

“Es un proceso inusitado, una situación democráticamente muy alarmante” dice también el escritor catalán Carles Torner. “PEN Internacional no toma partido en debates políticos, pero sí decimos que es inaceptable que un cambio fundamental de la orientación de un país se dé en ausencia absoluta de libertad de expresión, sin que pueda haber un debate publico en el que todas las voces sean escuchadas, sin posibilidad de criticar… Tomar una decisión tan importante en un clima de represión es una promesa de más violencia, que augura un futuro muy negro”.

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Acerca del autor

Javier Pérez de la Cruz

@japedela

Periodista (Valencia, 1988). Corresponsal del diario ABC en...

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