«Si no hay locura, no tiene sentido hacer música»

Goran Bregovic

 

Usted es hijo de un padre croata y una madre serbia, nacido en Bosnia, y estaba en París cuando estalló la guerra de Yugoslavia. ¿Cómo recuerda esta guerra 25 años más tarde?

Bien, espero desde luego que tu país nunca tenga un destino como el mío, algo así como que tu tierra natal ya no vuelve a existir, y la lengua con la que creciste tampoco existe ya. Cuando eso ocurre, entiendes que tu tierra no es un territorio geográfico o político. Es siempre un territorio emocional. Para ser sincero, no me importa si tengo que mostrar mis pasaportes hoy, pero… Esta guerra, la última guerra, fue la misma vieja guerra que se ha ido repitiendo muchas veces. Todo el mundo tenía la esperanza de que hubiéramos aprendido algo de esas viejas guerras, pero desgraciadamente la gente nunca aprende gran cosa de la historia. Creo que fue una triste y trágica repetición de la guerra casi religiosa entre ortodoxos, católicos y musulmanes.

Con su grupo mítico Bijelo Dugme disuelto, usted había dejado de tocar en esa época. ¿Podemos decir que, paradójicamente, la guerra dio un segundo impulso a su carrera?

«Sin la guerra de Yugoslavia yo sería una estrella del rock de provincias retirada»

Sí, claro que sí, sin la guerra yo sería una estrella del rock de provincias retirada. Yo estaba ya listo para serlo, tenía una casa junto al mar y estaba preparado para jubilarme. Por culpa de la guerra, tuve que empezar de nuevo. Pero si miras en la historia del arte, una gran parte de ella pertenece a los artistas exiliados, y nunca es por casualidad. Es bastante lógico, porque cuando tomas distancia de tu cultura, la entiendes de verdad, te esfuerzas para entenderla mucho mejor. Y también por esa presión de existir simplemente, tus reflejos son mejores, porque tienes que reinventarte a ti mismo y sobrevivir.

¿Se reinventó usted?

Yo soy uno de esos artistas emigrantes, uno de tantos en la historia que tuvieron que empezar desde cero. Y al final fue lo mejor que podía haberme pasado en la vida. Tú sabes, yo fui una estrella del rock en mi tierra, pero era una rutina, y hasta la rutina más glamurosa es al fin y al cabo rutina. Lo bonito es empezar. Y debido a la guerra tuve la oportunidad de tener otro comienzo.

¿Recuerda sus impresiones cuando regresó por primera vez a lo que había sido Yugoslavia, tras terminarse la guerra? ¿Cómo vio el país, o los nuevos países?

Bueno, mi viejo grupo de rock and roll ofreció tres conciertos en Belgrado, Zagreb y Sarajevo, tres capitales que estuvieron enfrentadas durante la última guerra, y para mí fue la señal de que la guerra había terminado. Estaba en camino hacia esos conciertos, cambié de vuelo en varios aeropuertos para llegar a Sarajevo. Y en todos ellos vi a gente viajando para acudir a aquellos conciertos. Tuve la impresión no de que estuviéramos de nuevo juntos, ortodoxos, católicos y musulmanes, croatas, serbios y bosnios… Fue más que tras aquellos años terribles teníamos un poco de necesidad de cantar juntos. Y me sentí muy feliz de haber hecho algunas canciones que todavía podíamos seguir cantando juntos. Para mí fue una importante señal de que al menos esta guerra había concluido.

¿Influyó el conflicto de alguna forma en sus composiciones musicales?

«Cambiar la guitarra eléctrica por instrumentos tradicionales era como pasar de los pañales a los pantalones»

Mi rock and roll fue la misma cosa que sigo haciendo ahora. Mi música siempre estuvo muy influenciada por la música tradicional. Solo que cuando yo era joven, la vestía con una guitarra eléctrica, la vestía de rock and roll. Ahora hay un ropaje mucho más natural para mi música gracias a estos instrumentos más tradicionales. Para mí es un poco como pasar de los pañales a los pantalones.

Entre artistas e intelectuales hay cierto movimiento que rechaza considerar Yugoslavia como un concepto muerto, acabado para siempre. ¿Respalda usted esta ‘yugostalgia’?

Mi música siempre estuvo inspirada por este territorio antiguamente llamado Yugoslavia, de modo que encuentras rastros de todas partes. En ese sentido, mi música es yugoslava. Bueno, como concepto político por supuesto está muerto de momento, porque todos esos países que han surgido de la antigua Yugoslavia estaban ausentes del proceso de formación de Estados nacionales que concluyó en Europa al menos hace dos siglos. Por eso, ellos necesitan crear sus Estados nacionales ahora, y luego, en el futuro, ellos quizá evalúen mejor como vivir con las diferencias…

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Acerca del autor

Alejandro Luque

@atoluque

Periodista y escritor (Cádiz, 1974). Vive en Sevilla.
Tras trabajar en la...

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