…a la figura Barbie

 

opinion

[Continuación de la columna Del cuerpo rollizo…“]

Si la alimentación forzosa es una violencia hacia las mujeres, ¿qué pasa con las prácticas modernas para darle más valor al cuerpo?

A pesar de que las mujeres se liberan y se emancipan, siguen siendo prisioneras del dictado de la moda. Los cánones de belleza han evolucionado: la mujer bella es delgada. La industria del prêt-à-porter impone sus leyes mediante imágenes transmitidas por los canales de televisión, las revistas y los desfiles de moda. ¡Barbie es la referencia universal!

Si la fantasía del hombre tradicional era una masa de carne, el moderno sueña con un cuerpo delgado

Si la fantasía del hombre tradicional es bañarse en una masa de carne y grasa femenina, el hombre moderno sueña con un cuerpo delgado, esbelto, esculpido y con la cintura fina, pero con un trasero y unos pechos generosos. Para adecuarse a las fantasías del hombre moderno, la mujer moderna sufre también una violencia psíquica y física. A pesar de que la mujer se ha liberado, ella misma se encadena para gustarle a los hombres y escapar de las miradas críticas de los demás. ¡Pobre de a aquella a la que le traicionen algunos kilos! Estar gorda u obesa se convierte en un hándicap, una tara y acarrea complejos que afectan el bienestar y la confianza en sí misma.

A esto le sigue toda una dinámica destinada a ofrecer a las mujeres atentas los medios milagrosos para seguir guapas. El marketing se ha apropiado de la angustia de las mujeres y les propone todo tipo de productos farmacéuticos, materiales, terapias alimenticias, cuidados para el cuerpo… Una auténtica industria, respaldada por el consumo femenino masivo. La cirugía estética se ha desarrollado y propone todo tipo de intervenciones para eliminar los relieves poco agraciados.

Sacrificio en el altar de la belleza

Es difícil mantenerse esbelta en Marruecos porque, por un lado, la cocina marroquí es suculenta y rica en materias grasas. A ello se le suma la mezcla de diversas cocinas extranjeras igualmente sabrosas. Por otro lado, la alimentación está en el centro de los intereses de los marroquíes, en el centro del ocio y de las ceremonias. Teniendo en cuenta la debilidad de las actividades culturales y artísticas, las salidas de recreo son frecuentemente en restaurantes. ¡Estar atento a su figura conlleva grandes frustraciones!

Cada vez más mujeres se someten a terapias alimenticias estrictas

Cada vez más mujeres se someten a seguimientos médicos dietéticos que prescriben terapias alimenticias estrictas, obligando a las pacientes a alimentarse exclusivamente de ciertas verduras, incluso de proteínas, acompañadas a veces de la ingesta de medicamentos. La automedicación es cada vez más importante en las mujeres que pasan por alto los efectos secundarios. ¡Pero el peso Barbie no está garantizado de por vida! Los kilos amenazan en cuanto la mujer se relaja un poco. El temor del aumento de peso se convierte en ocasiones en una psicosis que fastidia los placeres de la vida.

El colmo de esta violencia dictaminada por la moda es la anorexia, denunciada cada vez más por los médicos. Cuántas mujeres no consiguen ya alimentarse, perseguidas por la amenaza del aumento de peso. Se vuelven esqueléticas y caen en la anorexia. Este fue el caso de numerosas modelos, lo que ha suscitado un debate sobre las normas físicas impuestas por los creadores de moda. Ha nacido una toma de consciencia y los creadores indignados han hecho desfilar a modelos con medidas conformes a la realidad. La talla 34 se ha reemplazado por la 38-44. Una manera de adaptar la moda a la población femenina y no crear más la ilusión del cuerpo perfecto, del control obsesivo.

1 2Página siguiente

 
 

Acerca del autor

Soumaya Naamane Guessous
Socióloga. Vive en Casablanca, donde trabaja en la Universidad Hassan II.
Doctorada en París, Naamane Guessous...

Etiquetas

, ,

Artículos relacionados

…a la figura Barbie
 
 

0 Comentarios

Sé el primero en dejar un comentario.

 
 

Deja un comentario