Nadie protege a los coptos

 

Mina Thabet, activista por los derechos de las minorías y miembro de la comunidad copta remonta el maltrato a la comunidad a los tiempos de Nasser, después de que los denominados oficiales libres tomaran el poder en un golpe de Estado en 1952. “Desde entonces todos han querido controlar a los distintos grupos religiosos y a los extremistas, enfrentándolos unos con otros. Azuzando a unos contra otros. A los cristianos los han controlado siempre a través de la Iglesia”, apunta.

La jerarquía eclesiástica ha sido la interlocutora de la comunidad y su portavoz desde siempre. “El Gobierno da cierto espacio a la Iglesia. Cuando hay algún problema ejerce de mediador”, señala Thabet. Nunca lo hace con los cristianos como individuos, sino con la Iglesia, deshumanizando así a las personas y convirtiéndoles en eso, en una comunidad informe; en una masa anónima que demanda derechos con una voz que llega amplificada (y distorsionada) a través de la Iglesia.

“Sisi y el Papa Tawadros II son amigos, pero esto no está beneficiando a la comunidad copta”

El activista explica que el Papa Shenuda que precedió al actual tuvo grandes desavenencias con el depuesto presidente Hosni Mubarak (“se le forzó a estar en una especie de retiro durante más de tres años”, subraya), algo que no ocurre entre Abdel Fatah Sisi y el Papa Tawadros II. “Podríamos decir no sólo que tienen una buena relación, sino que son amigos, pero esto no está beneficiando a la comunidad, sino perjudicándola”.

Desde que el general Abdelfatah Sisi tomó el poder en un golpe de Estado en 2013 y cuando se convirtió en presidente en 2014, la Iglesia copta le ha respaldado. La llegada de un miembro de los Hermanos Musulmanes al poder, Mohamed Morsi, en 2012 tras la revolución, amedrentó a la comunidad que durante años había sufrido ataques contra sus templos o violencia aislada contra los miembros de la comunidad. Pero tras el golpe de Estado liderado por Sisi, en el que Morsi fue derrocado, la violencia contra los cristianos se recrudeció.

“Los coptos están pagando ahora el precio del golpe”, señala Aziz. “Estaban tan asustados cuando llego Morsi”, corrobora Thabet. “Estaba claro que no iba a ser un buen presidente para los coptos. No supo hacer las cosas. No supo tranquilizar a la comunidad. Pero tampoco Sisi está siendo un buen presidente”.

“Sisi habla muy bien pero ya no puede decir nada que convenza a los coptos de que puede protegerles”

Tras el entusiasmo por librarse del islamista Morsi vino un apoyo ciego al nuevo presidente. La Iglesia instaba desde el púlpito a la comunidad a brindarle su apoyo, pero ahora ha ido asentándose una decepción que con los atentados del Domingo de Ramos alcanza el grado de crispación. Los coptos ya no compran la versión del Gobierno. “Sisi tiene un discurso muy dulce. Habla muy bien y a la gente le encanta escucharle, pero ya no puede decir nada que convenza a los coptos de que puede protegerles. No puede porque no está aplicando las políticas adecuadas”, afirma Thabet. “¿Acaso el estado de emergencia va a permitirle hacer algo que no haya estado haciendo hasta ahora? ¿Detenciones indiscriminadas? ¿Encarcelamiento de opositores?”, inquiere Aziz, el cineasta.

El presidente ha declarado el estado de excepción durante tres meses para permitir a la policía y el Ejército actuar con más eficacia contra los extremistas de Daesh que ahora han dibujado una diana en los coptos. Pero el autoritario líder ha estado actuando con impunidad contra cualquiera, no sólo los terroristas. Ha encarcelado a más de 60.000 prisioneros políticos u opositores. Cualquier voz crítica es susceptible de acabar entre rejas o ante un tribunal militar. También se puede ser secuestrado y aparecer (con suerte) meses después en alguna prisión militar.

Mina Thabet es un buen ejemplo. Ha cumplido una pena de cárcel y cree que después de este atentado bajo el estado de emergencia sus declaraciones abiertamente críticas con el Gobierno le volverán a llevar a prisión. No le importa. “Es el precio que debemos pagar por nuestra libertad”.

Página anterior 1 2 3Página siguiente

 
 

Etiquetas

,

Artículos relacionados

Acerca del autor

Nuria Tesón
Periodista y escritora (Zamora, 1980). Vive en El Cairo.
Tesón ha trabajado para varios medios españoles en...

Nadie protege a los coptos
 
 

0 Comentarios

Sé el primero en dejar un comentario.

 
 

Deja un comentario