Velo blanco los miércoles

 
Jóvenes iraníes, un miércoles en Teherán (jun 2017)  | © Alejandro Luque / M'Sur

Jóvenes iraníes, un miércoles en Teherán (jun 2017) | © Alejandro Luque / M’Sur

Teherán | Julio 2017 · Con F. J. Calero

2017. Una joven camina por el centro de la ciudad. Una furgoneta policial se detiene delante de ella, cinco mujeres con prietos chadores negros le increpan. Es la policía de la moral. La fina tela blanca del blusón holgado que lleva la chica y que la cubre del cuello a las muñecas y a mitad del muslo deja entrever demasiado la forma de su cuerpo, que según la interpretación más rigorista del Gobierno de los ayatolás iraíes debe mantenerse cubierto.

En la República Islámica de Irán, el velo es una imposición para las mujeres, que en las calles del país se cubren la cabeza desde con un ligero y casi en precario equilibrio pañuelo en Teherán hasta el más riguroso chador negro especialmente común en zonas más religiosas y tradicionales como Qom, ciudad germen de la revolución islámica y centro de peregrinación chií. Sin embargo, cientos de mujeres han encontrado nuevas formas para protestar contra esta imposición: cada miércoles, mujeres iraníes -y algunos hombres- se visten de blanco y suben esas imágenes a las redes sociales en un mensaje de liberación y lucha “por el derecho de las mujeres a elegir”.

“Incluso si esto me lleva a la cárcel y a dormir con cucarachas, merecerá la pena para la siguiente generación”

“Queríamos hacer algo público, más allá de las redes sociales, empoderar a las mujeres, atraer la atención del gobierno y del resto del mundo. Durante casi 40 años, (las mujeres iraníes y aquellos contrarios al hiyab obligatorio) no han tenido voz en la esfera pública, en los medios oficiales controlados por el gobierno… Han sido censuradas. Así que la gente tome las calles cada miércoles es una forma de romper esa censura, de hacer algo público, con un símbolo que identifica esta lucha”, explica la activista iraní Masih Alinejad, creadora de la iniciativa #WhiteWednesdays (Miércoles blancos, en inglés).

Alinejad es la también la organizadora de ‘My Stealthy Freedom’ (Mi libertad furtiva), plataforma donde en las últimas semanas más de 200 mujeres han colgado vídeos apoyando la iniciativa, que ya ha atraído el interés -y las críticas- de medios iraníes conservadores.

Y aunque Alinejad, que vive en en Estados Unidos ante amenazas de detención si regresaba a Irán, ha ofrecido una plataforma para el proyecto, son las mujeres iraníes las que dan la cara cada miércoles, “las que están liderando la lucha dentro de Irán, que no se rendirán ni se silenciarán” pese a las posibles represalias. Algunos de los mensajes: “No estamos contra el hiyab, sino contra que sea obligatorio”, “No me siento segura en mi propio país, me siento alienada, todo porque no quiero llevar el velo por obligación”, “Incluso si esto me lleva a la cárcel y a dormir con cucarachas, merecerá la pena para ayudar a la siguiente generación”.

El pañuelo “protege” a las mujeres del acoso de los hombres, “como una concha a la perla”

Las rebeldes luchan también por conducir sin el aparatoso velo. “He decidido desafiar a las autoridad, conduciendo sin hiyab. Obligar a las mujeres a llevar un hiyab en público en nuestros espacios privados (como en nuestros coches) no es aceptable”, denuncia una de las mujeres, agregando el lema (en inglés) #CarIsAPrivateSpace.

Luchar contra la imposición del velo puede parecer el menor de los problemas en un país sin falta de libertad de expresión, y donde el islam y las escrituras del Ayatolá Jomeini rigen cada detalle de sus vidas, incluso la legalidad del sexo con animales. Los omnipresentes retratos advierten con el rostro del fundador de la República Islámica que las mujeres deben obedecer la voluntad de Dios y que serán los estudiosos del turbante negro lo qué está permitido y que no. Según su retórica, la imposición del pañuelo las “protege” del acoso de los hombres, “como una concha a la perla”. Pero desde el fin de la guerra contra Irak en los ochenta y la progresiva relajación de las penas por “inmoralidad” en la legislatura del “reformista” Jatami, la melena descubierta le gana año a año centímetros al pañuelo.

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Acerca del autor

Alicia Alamillos

@Ali_Arena

Periodista (Córdoba, 1992). Tras pasar por la mesa Internacional de ABC y...

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