Una isleña en la corte del emperador

 

Mary Wortley Montagu
Cartas desde Estambul

 

Género: Ensayo
Editorial: La Línea del Horizonte
Páginas: 248
ISBN: 978-84-1595-859-8
Precio: 20 €
Año: 1718 (2017 en esta edición)
Idioma original: inglés
Título original: Turkish Embassy Letters
Traducción: Celia Filipetto

Ágata nos había invitado a una de estas fiestas que solíamos hacer en casa de quien tuviera más sitio, y acudimos unos veinte. Yo aún vivía en Tarlabaşı: debe de hacer cinco o seis años de aquello. Ágata era polaca o alemana o ambas cosas, aunque venía de Barcelona, y tenía la casa a veinte pasos de la Torre de Gálata, en el corazón del barrio de Pera, casi con vistas al Cuerno de Oro. Los demás eran la tribu de corresponsales españoles por Estambul, unos fotógrafos italianos, las colegas turcas de salir de copas, un artista armenio, un par de refugiados sirios kurdos, tres iraquíes, un iraní, una argelina de París… Al cuarto gintonic hice la cuenta de las conversaciones cruzadas y saqué que en este momento se estaban hablando once idiomas en la fiesta.

“Mis mozos de cuadra son árabes, mis lacayos, franceses, ingleses y alemanes, mi aya, armenia…”

“Vivo en un lugar que representa muy bien la Torre de Babel: en Pera hablan turco, griego, hebreo, armenio, árabe, persa, ruso, eslavo, valaco, alemán, holandés, francés, inglés, italiano, húngaro; y, lo que es peor, en mi propia familia se hablan diez de estas lenguas. Mis mozos de cuadra son árabes, mis lacayos, franceses, ingleses y alemanes, mi aya, armenia, mis doncellas, rusas, media docena de otros sirvientes son griegos, mi azafata, italiana, mis jenízaros, turcos, y vivo oyendo sin cesar esta mezcla de sonidos que produce un efecto muy extraordinario en la gente nacida aquí”. Firmado: Mary Wortley Montagu. Pera, Constantinopla, 16 de marzo de 1718. Y es que trescientos años no son nada.

Mary Wortley Montagu, nacida Mary Pierrepont en 1689 y casada con el aristócrata Edward Wortley Montagu, llegó a Estambul en 1717, acompañando a su marido, nombrado embajador británico ante el sultán otomano. El viaje, en coche de caballos, por Viena, Belgrado y Adrianópolis (Edirne) duró varios meses, que Mary aprovechaba para enviar a Londres, a su hermana, a amigas varias y al escritor Alexander Pope, cartas que detallaban minuciosamente caracteres, hábitos, atuendos y peinados de quienes la rodeaban, con una agudeza nunca exenta de burlona sonrisa. Una sonrisa que se convierte en admiración cuando alcanza las fronteras del imperio otomano: Edirne es mucho más pulcra que Londres, considera, además de igualmente rica, floreciente en comercio y artes y eficazmente administrada. Y qué decir ya de la cosmopolita Constantinopla.

Las damas turcas “no cometen ni un pecado menos por no ser cristianas”

Las cartas de Lady Montagu, que ella misma editó a su vuelta en Londres un año más tarde, pero no publicó, son probablemente uno de los más tempranos ejemplos modernos de literatura de viaje, pero diría uno que también son uno de los mejores, raramente alcanzados en chispa, precisión y reflexión. Porque en estos textos no solo se nos describe la Constantinopla otomana – que ya es un valor incalculable, sobre todo al incluirse la parte de las mujeres, que otros viajeros no pudieron ver – sino también se nos ilumina la Londres británica bajo los dardos que le lanza Mary Montagu, cual bengalas envenenadas. (Las damas turcas “no cometen ni un pecado menos por no ser cristianas”, escribe: como salen a la calle tapadas bajo varios velos, irreconocibles, se citan con sus amantes donde y como quieran. Y aunque los hombres pueden tener legalmente hasta cuatro esposas “no hay un solo hombre de rango que haya hecho uso de esta libertad, ni una sola mujer de rango que lo haya permitido”: “Cuando el marido se muestra inconstante, como a veces suele suceder, mantiene a su amante en una casa aparte y la visita con toda la discreción posible, tal como ocurre en tu caso, querida hermana”).

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Acerca del autor

Ilya U. Topper

@ilyatopper

Periodista (Almería, 1972). Vive en Estambul, donde trabaja para la Agencia Efe.
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