Los gemelos que querían ir a Siria

 

Al llegar al centro de menores Teresa de Calcuta de Madrid, los gemelos se sorprendieron al conocer los delitos de sus compañeros. “Estábamos con un grupo de chavales donde había de todo: asesinos, homicidas, violadores… Había más gente acusada por terrorismo: dos chicas y un paraguayo convertido al islam”, narra Chakir. El padre y Raouia los visitaban 40 minutos cada fin de semana, siempre por separado, porque los hermanos no podían estar juntos durante su estancia en el centro.

Lejos del pasado

“Con mi madre solo he hablado una vez durante esos ocho meses, tres segundos”, dice Chakir. En aquel tiempo, Rhimou también estaba en prisión. Mientras tanto, todo iba mal: la familia perdió su hogar porque el propietario del piso no quiso renovarles el alquiler, y Mustapha fue despedido de su trabajo cuando su caso salió en los telediarios. Finalmente cambiaron de ciudad, pasando de Badalona a Granollers, donde residen actualmente. Lejos de su pasado. “Aquí nos conoce mucha gente, pero no saben quiénes somos, no conocen la historia”, dicen los hermanos.

Uno de los gemelos estudia para ser electricista, el otro hace prácticas en climatización

Del centro de menores, los gemelos no guardan casi ningún recuerdo positivo. Aseguran que los responsables del centro cuestionaban el hecho que rezaran en su habitación y les obligaban a comer cerdo durante el mes de ramadán. O mejor dicho, no les daban otra cosa. “O comías cerdo o te morías de hambre. Le dije a la enfermera que yo no podía comer eso, y me dijo que me iba a morir de hambre. Es así”, asegura Chakir. Mustapha interviene: “Yo nunca he pedido nada a nadie. Solamente fui a la mezquita de la M30 (en Madrid) para contactar con Mohamad Hachis, que estudió conmigo en Marruecos, y pedirle que hablara con los del centro Teresa de Calcuta para que no dieran de comer cerdo a mis hijos”.

Ahora, con 18 años y después de conseguir la libertad vigilada, los gemelos intentan dejar este capítulo atrás para rehacer su vida con planes de futuro. Uno de los gemelos está estudiando un grado medio en electricidad, mientras que el otro ha hecho un curso de electricidad y ahora se encuentra en período de prácticas en climatización. Pero viven con la incertidumbre de no saber si les van a renovar los papeles de residencia en España. “Estoy en libertad vigilada, pero en diciembre se me termina. Me han dicho que a lo mejor pueden conseguirme los papeles, a lo mejor no. Llevo un año y medio así y me van diciendo que me espere”, explica Chakib.

El panorama se oscureció más cuando la cadena catalana TV3 sacó a los Achatoui en un reportaje de investigación sobre el yihadismo sin su consentimiento. Aunque TV3 les contactó para entrevistarlos, ellos declinaron la propuesta porque no querían aparecer públicamente. “Nunca hemos aceptado la entrevista con TV3”, dice indignado Raouia. “Éramos menores y sacaron nuestras fotos del Facebook”, se queja Chakir.

“Cuando llegan a Siria y ven que no es la misma película que les habían vendido, ya no pueden volver”

¿Cuáles son las razones para viajar a la yihad? Los hermanos lo analizan desde la experiencia vivida en carne propia: “La gente que va allí están perdidos, no tienen trabajo ni casa, viven en la calle. Son pobres de la calle. Allí les prometen dinero, pero cuando llegan allí y ven que no es la misma película que les habían vendido, ya no pueden volver”, dice Chakir. Su hermano tiene una teoría: “Mira, yo conozco a gente que quiere irse a Francia a buscarse la vida. Fuman porros, no tienen papeles, y dicen: ‘Es que estoy cansado de mi vida, no tengo trabajo, ni nada, ni puedo estudiar. Yo me voy para Francia’. Pues es lo mismo: una persona en vez de ir para Francia, quiere ir a Siria porque le han montado la película. Es lo mismo que lo de Siria, solo que uno va a Francia y otro a Siria”.

Los hermanos quieren lanzar un mensaje para evitar que otros caigan en la misma trampa: “No es todo como te lo montan. No confíes en nadie que te empiece a comer la cabeza. Mira con tus ojos, no dejes que los demás miren a través de tus ojos. Tienes que ver tú, pensar bien que todo es una mentira y que no hay nada de lo que te están montando”, explica Chakib.

Como conclusión, esperan que ya nadie los considere una amenaza. “Yo creo que así es la vida, cosas que pasan. Aquí estamos reconstruyendo la vida e intentamos construir un futuro bueno”, concluyen los dos gemelos al unísono.

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Núria Vilà

@nurivila1

Periodista (Pla de l'Estany, Girona, 1992). Actualmente trabaja como freelance en Ammán, después...

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