«Los judíos no veían sus países como una patria sino como un hotel»

A. B. Yehoshua

 

A. B. Yehoshua (Granada, May 2016) | © Ilya U. Topper / M’Sur


Granada | Mayo 2016

Tiene fama de enfadar a todo el mundo con lo que dice: a los de la derecha, porque encuentra palabras de muy dura crítica contra el Gobierno israelí y el “lobby judío” de Estados Unidos. A los de la izquierda porque usa los mismos adjetivos contra los dirigentes palestinos y es capaz de alinearse con la opción de guerra. A su edad, A. B. Yehoshua (Jerusalén, 1936), no parece preocuparse mucho por lo que piensan de él. Su trayectoria literaria es suficientemente abultada: once novelas, desde Un divorcio tardío (1982), que disecciona con una sonrisa cínica la sociedad israelí, hasta la fría, impersonal, Una mujer en Jerusalén (2004) o la épica La retrospectiva, que transcurre en Santiago de Compostela, varios tomos de relatos, tres obras de teatro…

Yehoshua – un caso raro en el panorama literario israelí, o en general entre quienes escriben sobre pasado y presente de los judíos – no pertenece al colectivo asquenazí, es decir a los judíos procedentes de Europa, con su bagaje de cultura alemana, pogromos rusos y holocausto. Su madre era judía marroquí, inmigró en Palestina en 1932; la familia de su padre era de esa minúscula comunidad judía que llevaba varias generaciones en Jerusalén, en su caso con ancestros sefardíes de Salónica. Pese a este fondo histórico – que utiliza y expande en su novela El señor Mani – , el escritor no deja de adherirse a la visión sionista de un “pueblo” judío, no tan distinta a la narrativa de sus coetáneos asquenazíes.

Estoy leyendo hora un libro suyo que encontré en un anticuario en Estambul. Me ha llamado la atención una escena en la que el personaje principal, un abogado, va al barrio donde vive su secretaria, que es mizrají. Y uno diría que es otro país: parece Marruecos…

La historia se escribió en los años ochenta, refleja el momento. El abogado es racista, a su manera, no es un tipo agradable, para nada [sonríe].

Pero refleja unas capas de sociedad muy separadas, que no se mezclaban.

«Éramos 600.000 y tuvimos que integrar a millón y medio en cuatro, cinco años: mil inmigrantes al día»

Sí. Mezclarse tomaba su tiempo. Israel es un país de unas 600.000 personas tras la guerra de la independencia. Perdimos un uno por ciento de nuestro pueblo, caídos en la guerra. Y cientos de miles de heridos. El país se destruyó en parte. Y luego, en unos cinco, cuatro años, integramos a millón y medio de personas, en un país de 600.000. Imagínese Alemania integrando ahora 200 millones de personas, que no sepan ni el idioma, sin pertenecer al lugar. La gente venia del holocausto, eran supervivientes, había gente que venía de los países árabes, sin posesiones. Muchos sin educación. Los del holocausto, imagínese, destrucción total. Venían sin nada. Tuvimos que integrarlos: mil inmigrantes al día. Éramos un país pobre. Claro que había muchos problemas.

Juntar a marroquíes y polacos debió de dar una mezcla bastante curiosa.

Si se mira como integración de las comunidades que venían de todas partes del mundo, de Polonia, Francia, Gran Bretaña, Sudamérica, hasta árabes hay entre ellos… si se mira Israel como ejemplo integración, es un éxito, todo un éxito. Ahí los ves… En primer lugar, porque todos fueran obligados a servir en el Ejército, porque había una guerra, había ataques, se mezclaron de inmediato en el Ejército, tenían una lengua, una tradición, algunos tenían una religión común, si eran religiosos, se juntaron todos.

Habría también muchos conflictos.

«Si al principio del siglo XX hubiera habido elecciones entre los judíos, el sionismo habría obtenido un 8 %»

Claro que cada uno tiene sus quejas. Sobre todo los que venían del mundo islámico, venían de una cultura inferior, hay que admitir eso: tenían una cultura inferior. La cultura del mundo árabe, especialmente en los últimos 400 años, se está descalabrando, es increíble lo que les pasa a los árabes, eran una nación de liderazgo, hasta el inicio de la época moderno, desde entonces ya no producen ciencia… Los judíos que vivían en esta zona desde luego también adoptaron este tipo de cultura desfallecida. Pero al llegar aquí se les integró de inmediato. Tuvimos un jefe del Estado Mayor que era de Marruecos, un presidente que venía de Irán. Y en la política les va muy bien.

Pero aún no hay ningún primer ministro que no fuese asquenazí.

Eso es verdad, ningún primer ministro. No sé… Pero… El primer ministro asquenazí es tan malo, preferiría a uno yemení.

En todo caso, la cultura asquenazí ha sido la cultura líder de Israel.

Sí sí, ha liderado, por la necesidad de desarrollo. El Ejército dio un montón de impulso al desarrollo de la ciencia. Mira, tenemos cinco premios Nobel en ciencia, eso no es algo común. La gente decía, si te vas a Israel eso será Albania, había mucha gente en contra del sionismo, la mayoría de los judíos no querían el sionismo. Si al principio del siglo XX hubiera habido elecciones libres, entre los judíos de todo el mundo, unos quince, dieciseis millones, el sionismo habría obtenido un ocho por ciento de los votos.

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Acerca del autor

Ilya U. Topper

@ilyatopper

Periodista (Almería, 1972). Vive en Estambul, donde trabaja para la Agencia Efe.
Criado...

A. B. Yehoshua
 
 

1 comentario

  1. Albacora dice:

    ¿ Creera de verdad este hombre lo que dice ? ¿ Con la enorme cantidad de informacion que existe, pese a la censura , se puede honestamente mantener ese discurso ? El problema básico es, sea desde lo secular o lo religioso, seguir creyendo en la excepcionalidad sobre los demas, los “goyim”. Sea por la interesada geopolitica britanica, sea por su siempre ambigua posicion existencial, el Sionismo mas parece una herramienta al servicio de los que controlan ( o lo intentan) el devenir de la humanidad. Quizá ese sea el fundamento de su concepto de excepcionalidad, de “pueblo elegido”. Lo demas es propaganda. Sabemos que el bolchevismo fue un invento judio, y no parecia mala idea en un principio, salvo que no era mas que una herramienta para ejercer el control….. Judios y Goys son por igual servidores y posesion de una elite superior, a los que no importan mas que como fuerza de trtansformacion…. El humanismo, otro invento judio liberador está siendo manipulado y transformado por esa voluntad perversa que considera a la humanidad una propiedad pecuniaria…..

 
 

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