Que me registren… el ADN (II)

 

No todas las particularidades son aceptadas por los jueces. Cuando una madre dice “Éramos novios: la prueba es que trajeron el ‘miduna’” o bien “Ellos nos invitaron”, el juez, que ignora las diferentes prácticas populares, no puede valorar la firmeza del compromiso de noviazgo.

Por esto, ella debe presentar fotografias o un acta del registro de la ceremonia de compromiso, pero no en todas las ceremonias se hacen fotos, y menos en el ámbito rural. Otra opción es proporcionar un acta escrita por dos adules, o por doce testigos que confirmen la relación de noviazgo. El acta se remite al juez.

Los testigos deben afirmar que veían regularmente a la chica en casa de los suegros

Algunas mujeres ‘reclutan’ a 12 hombres desconocidos que normalmente deambulan por el juzgado, esperando que se les contrate para dar falso testimonio a cambio de 20 o 50 dirhams cada uno (2-5 euros). Pero los jueces pueden pedir la comparecencia de dos, cuatro o doce testigos que hayan firmado el acta. Lo que hace que ese testimonio favorable sea nulo. Los testigos no deben pertenecer a la familia de la novia. Pueden ser el tendero o los vecinos. Pero para esto, los vecinos deben estar informados del compromiso y además estar dispuestos a desplazarse para declarar, cosa que no siempre es posible.

Los testigos deben afirmar que estuvieron invitados a la fiesta de compromiso o que veían regularmente a la chica en casa de los suegros, o que veían al chico entrando con frecuencia a casa de los suegros. También esto exige que los vecinos hayan sido invitados a la fiesta de compromiso, pero últimamente las familias no invitan más que a los familiares cercanos por falta de medios. Los vecinos entonces no pueden testificar. También presupone que los vecinos estén atentos a lo que ocurre en las casas alrededor ¡hasta el punto de fijarse en las idas y venidas del novio y la novia a la casa de uno y otro!

¿Como ser testigo cuando sabemos que en el campo, las casas están bastante alejadas unas de otras y que los vecinos no siempre saben qué pasa en casa de los demás? ¿Cómo ser testigo de tus vecinos cuando sabemos que la vida urbana, el tipo de pisos y la falta de tiempo no favorecen ya el hábito de interesarse por los demás?

“No conté nada: si al final no había boda, la gente podría pensar que ella se había divorciado”

Por otro lado, muchas familias mantienen oculto el compromiso por miedo al mal de ojo y a la ‘setra’, una creencia según la cual todo acto debe ser secreto para asegurarse el éxito. Por eso, muchas madres ocultan la petición de mano: “No le conté a nadie nada sobre el compromiso de mi hija, porque si al final no había boda, la gente podría pensar que ella se había divorciado”. En una sociedad que desprecia a las mujeres divorciadas es mejor tomar precauciones como bien dice esta madre:” Dirán que si el novio la ha dejado es porque tiene algun defecto”!

“No se lo dije a nadie, ni siquiera a la familia, para que no se le estropeara su ‘saâd’”. La ‘saâd’ es el destino feliz con el que toda chica sueña.

Cuando las chicas más afortunadas pueden por fin demostrar que hubo un noviazgo formal, encuentran dos obstaculos principales.

En primer lugar la chica debe pagar al tribunal el informe del forense, y las tarifas no son fijas. Serán las que estime el juez, ¡normalmente de 3000 a 8000 dirham (300-800 euros) por hijo! El analisis de ADN se le hace al niño, a la madre y al padre, pero al padre no se le exige que participe en los gastos!

Es una suma inaccesible para muchas chicas, sobre todo cuando tienen varios hijos. La madre obtiene del tribunal el documento que ordena el análisis de ADN. ¡Pero ninguna ley obliga al supuesto padre a ir al laboratorio policial a hacerse el análisis! Si se presentase voluntariamente y la prueba fuese positiva estaría obligado a reconocer su paternidad.

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Acerca del autor

Soumaya Naamane Guessous
Socióloga. Vive en Casablanca, donde trabaja en la Universidad Hassan II.
Doctorada en París, Naamane Guessous...

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