¿Quién es el vasallo?

 

Francamente, a mí me parece que a los gobernantes iraníes Israel no les importa un comino, excepto como instrumento útil. El odio por Israel es un arma más en la batalla con el mundo árabe suní, liderado por Mohammad Bin Salman, el hiperactivo príncipe heredero saudí.

(El conflicto entre suníes y chiíes se remonta casi a la época del Profeta, hace más de 15 siglos)

Entonces, ¿por qué está Bibi obsesionado con Irán hasta el punto de ordenar a su vasallo americano que desencadene la Tercera Guerra Mundial?

La respuesta depende del grado de cinismo de cada uno.

Tanto Bibi como Trump están metidos hasta el cuello en sus casos de corrupción

Los muy cínicos dirán que tanto Bibi como Trump están metidos hasta el cuello en sus respectivos casos de corrupción. Con un poco de suerte, puede que ambos acaben entre rejas.

No hay forma mejor de desviar la atención de sus súbditos que una guerra. Es un precepto que se ha usado una y otra vez desde que el mundo es mundo y casi nunca falla. ¿A quién le importan los escarceos de Trump con actrices porno o los regalos que Bibi haya recibido de millonarios (estadounidenses) cuando están en juego las vidas de nuestros jóvenes que sirven en el ejército?

Estados Unidos está aún lejos de una guerra con Irán, pero Israel no. Quizá ya estemos metidos en ella sin creerlo.

Estos últimos días, o quizá debería decir estas últimas noches, nuestros valientes soldados han bombardeado instalaciones iraníes en suelo sirio. De momento Irán no ha reaccionado, salvo por un débil intento que ha provocado un masivo ataque aéreo israelí.

¿Qué hace Irán en Siria? Siria es parte de su objetivo de crear una esfera de influencias iraní desde Irán al Mediterráneo. En Iraq, con su población mayoritariamente chií, ya es la potencia dominante. Con la ayuda de Rusia, casi ya lo es también en Siria. En Líbano, su aliado, el movimiento chií Hizbulá, controla gran parte del país y acaba de ganar las elecciones.

A Estados Unidos todo esto no le gusta nada. Es cierto que Trump ha decidido retirarse de Oriente Medio (es demasiado caro), pero no quiere que el vacío dejado por él lo ocupe Vladimir Putin. En absoluto. Así que manda a sus soldados a casa pero le dice a Israel que les haga la vida imposible a los iraníes en Siria.

Por mucho que el actual régimen de Irán saque pecho, practica una gran contención

Eso es jugar con fuego (para los israelíes). Hasta ahora Irán se ha limitado a responder a nuestros bombardeos de sus fuerzas con amenazas y la ineficaz respuesta de esta semana. Pero ¿cuánto puede durar?

Irán es un país prudente. Por mucho que el actual régimen saque pecho, lo cierto es que practica una gran contención. No olvida que recientemente (hace solo unos 2500 años) era una potencia global. Sabe esperar. No cumple las expectativas de Trump. Al fin y al cabo, ¿cuántos años hace que existen los estados Unidos?

Así que nosotros nos ocupamos de los bombardeos. Y ellos responden con amenazas. Y Trump está contento.

¿Y qué dice el público israelí?

Se pregunta uno si existirá tal cosa.

Algunos comentaristas locales se preguntan ya si los ciudadanos israelíes se han convertido en meros súbditos.

Israel se encuentra evidentemente en pie de guerra. Para los iraníes el bombardeo nocturno de sus fuerzas es un insulto a su orgullo nacional. En nuestra región el orgullo nacional es un asunto muy serio. Nuestro ejército ha ordenado a la población que abra los refugios antiaéreos y los tenga listos para su uso. Se ha desplazado una gran cantidad de fuerzas antiaéreas a la frontera con Siria.

No hay oposición efectiva a Bibi ni en la Knesset, ni en la prensa popular ni en TV

¿Y qué dicen los israelíes? Se encogen de hombros. Saben muy bien que Bibi es todo un showman. Acaba de hipnotizar a la opinión pública israelí y mundial con un soberbio espectáculo televisivo en el que ha revelado una enorme cantidad de información sobre las actividades nucleares iraníes. Los valientes jóvenes del Mossad se hicieron con este tesoro en Teherán y lo trajeron a Israel arriesgando sus vidas.

Maravilloso, salvo porque el tesoro estaba compuesto de documentos obsoletos anteriores al acuerdo que solo demuestran lo que todo el mundo sabe: que Irán quería imitar a Israel y producir su propia bomba nuclear. Ocurre que impedirlo era uno de los principales objetivos del acuerdo.

Pero ¡menudo efectismo! ¡Menuda escenografía! ¡Qué inglés (americano) tan perfecto! ¡Qué coordinación con la decisión de Trump de salirse del acuerdo! ¿Puede ser que el espectáculo lo ordenara Trump?

Algunos comentaristas israelíes han dejado todo esto claro. Sin embargo, no hay oposición efectiva a Bibi ni en la Knesset, ni en la prensa popular ni en la televisión.

La gran mayoría de la población en Israel, y en el resto del mundo, se pone en posición de firmes en cuanto se pronuncia la palabra “seguridad”. De acuerdo, quizá Bibi sea un poquito corrupto, quizá haya aceptado un par de sobornos de aquí y de allá, pero es nuestro comandante en jefe. Él es quien envía a nuestros soldados al combate. Así que saludemos a nuestro jefe.

¡Hail Bibi!

 

© Uri Avnery  | Publicado en Gush Shalom | 12 Mayo 2017 | Traducción del inglés: Jacinto Pariente

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Acerca del autor

Uri Avnery
Periodista y ex diputado israelí. Nacido en 1923 en Alemania, emigró con su familia en 1933...

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