«Los ibéricos no son un pueblo original sino una mezcla»

José Luis Peixoto

 

¿Hay una Portugal vacía, semejante a la España vacía de la que habla Sergio del Molino?

Sí, estamos asistiendo a la desaparición de pueblos, o a lugares que se llenan de casas vacías de gente que emigra. Y pueblos que en verano triplican y cuadriplican su población, pero que cada vez tienen menos niños, menos escuelas, menos hospitales. Mi zona, la de Alentejo y la de Tras-os-Montes, es un ejemplo.

Escribió un libro inspirado en el milagro de Fátima, cuyas estatuillas llenan hoy todo Portugal. ¿Fue aquello una operación de recristianización del país, una misión mariana de un pueblo perdido en el paganismo rural?

«Fátima empezó siendo un culto muy popular, rechazado por la Iglesia Católica»

Hay que tener en cuenta que aquellos sucesos fueron rechazados por la Iglesia Católica durante trece años, entre 1917 y 1930. Hoy se asocia de manera directa a la Iglesia, pero empezó siendo un culto muy popular, y ese rechazo eclesiástico que he mencionado se refleja en mi libro. Uno de los grandes escépticos es de hecho el cura. La cuestión de Fátima no es un dogma de la Iglesia, los feligreses son libres de creer o no en ella. Solo los más corajudos lo asumen. Lo que ocurrió, es importante tenerlo en cuenta, es que en algún momento de los años 30 la Iglesia se situó muy cerca de los poderes políticos de la dictadura, y el culto fue instrumentalizado como designio nacional. Era sinónimo del poder de la dictadura, de modo que para mucha gente trajo un sentimiento desagradable. Pero hay aspectos que siempre serán personales, íntimos, relacionados con las creencias y la fe. Y me parece fundamental que se pueda hablar sobre ello, que no haya una inhibición.

¿Existe tal inhibición en Portugal?

Hay gente allí que solo habla de ese tema solo cuando está muy segura de quién tiene delante. Pero han pasado cien años, ya es tiempo de poder hablar como piensa, cree y siente cada uno. Y la Iglesia Católica no tiene que estar en el centro de la discusión.

Que el milagro católico más importante del siglo XX tenga un nombre islámico, ¿es casualidad, o está planificado?

«La herencia islámica estuvo y se quedó, somos el resultado de esa presencia»

Es una paradoja que tiene mucho sentido. Ya sabemos cuánto tenemos de herencia islámica en toda la Península, eso te da una idea muy clara de que estuvieron, se marcharon y nosotros somos eso. Una cultura que estuvo y se quedó, somos el resultado de esa presencia. Es parte de nuestra identidad, de nuestra historia. Los ibéricos no son un pueblo original, por aquí pasaron muchos pueblos y somos la mezcla de todos.

Usted vivió en Cabo Verde, ¿sintió que estaba en una suerte de Portugal de ultramar, o en un país africano que solo comparte con Portugal el idioma?

Creo que Cabo Verde tiene una identidad muy propia. De algún modo, es un lugar que descubrieron los portugueses, no sé qué habría antes, pero cuando llegaron no había nadie. Y se pobló de una manera muy diferente del África continental, de modo que es un lugar sin dimensión realmente étnica. Todas las personas allí tienen una herencia cultural, pero se fueron mezclando, fundiendo, y llegaron a obtener una cultura propia con muchas particularidades. Cada isla tiene su cultura, y al mismo tiempo una identidad común muy fuerte. Hay otros lugares así en el mundo. Y el idioma que se habla allí es criollo, los niños aprenden el portugués luego, en la escuela.

Página anterior 1 2 3Página siguiente

 
 

Etiquetas

Artículos relacionados

Acerca del autor

Alejandro Luque

@atoluque

Periodista y escritor (Cádiz, 1974). Vive en Sevilla.
Tras trabajar en la...

José Luis Peixoto
 
 

0 Comentarios

Sé el primero en dejar un comentario.

 
 

Deja un comentario