Mayo se acabó

 

En 2018, el “movimiento estudiantil” organiza en las universidades bloqueadas conferencias “racializadas no mixtas” – es decir prohibidas a los blancos – y conferencias para alertar del “imperialismo gay”, que es cosa de blancos, ya que las “razas colonizadas” no tienen maricones como bien lo explica en un libro la líder de los “Indígenas de la República”, Houria Bouteldja. El sindicato estudiantil UNEF, hegemónico en 1968, pedía hace cinco años  la prohibición del velo en las universidades. Pero hoy elige como líder en La Sorbonaa  una islamista luciendo un perfecto hiyab.

En la ultima manifestación anti-Macron de mayo 2018, activistas izquierdosos pretendiendo representar los barrios populares se pusieron en primera fila cantando “Todo el mundo odia la policía”. Hasta aquí eso suena como el clásico “CRS-SS”. Pero también cantaban “Solidaridad con las mujeres veladas”, cuando en 68 crecía el movimiento de liberación de la mujer, el MLF.

El 68 se manifestó con una creatividad inaudita y una estética maravillosa de la palabra

También el 68 se manifestó por las calles con una creatividad inaudita, un humor y una estética maravillosa de la palabra y la imagen que se apoderó de las paredes, de las revistas y del imaginario. Un fuerte viento de liberación cultural afortunadamente muy diferente de la revolución cultural china, idealizada por esos jóvenes.

En 2018, las universidades bloqueadas, especialmente la de Tolbiac y la de Saint-Denis, han sido literalmente saqueadas, apareciendo cubiertas de pinturas reivindicativas grotescas y feas con ganas. La antítesis total de la estética de 68 (y del respeto de entonces a las universidades). Los “lideres” de Tolbiac dieron en abril una conferencia de prensa que parecía una parodia, disfrazados como tíos de ETA y con un perro como portavoz. Yo he tardado en aceptar que no se trataba de un happening surrealista o un homenaje a Guy Debord: pues no, esos chicos iban en serio.

Mención especial se merece la situación de la universidad de Saint-Denis. Empezó como una iniciativa revolucionaria de estudiantes y profesores después de mayo 68, instalándose en diciembre de aquel año en unos locales situados en el bosque parisino de Vincennes. Fue autorizada como universidad de Estado en 1971, y allí dieron cursos las leyendas intelectuales de esos tiempos que eran Michel Foucault, Gilles Deleuze, Felix Guattari, Hélène Cixous, Julia Kristeva…

Allí se inventó el sistema de “unidades de valor” para aprobar asignaturas, luego generalizado en Francia. Se permitió acceder a la universidad a personas sin bachillerato – entonces mayoritarias en las clases populares – y se inventaron carreras de cine, psicoanálisis, artes gráficos, teatro, urbanismo, etc.Icono de la ambición intelectual de las corrientes de extrema izquierda, hiperpolitizada, la “antiuniversidad” fue trasladada en 1980 a la ciudad de Saint-Denis, entonces bastión del partido comunista. Allí se ha ido desarrollando, creando por ejemplo un importantísimo centro de enseñanza a distancia, otro instrumento para permitir el acceso a la universidad a gente de origen trabajadora y extranjera.

Los bloqueadores han destrozado la totalidad de las instalaciones en la universidad ocupada

La universidad “de Vincennes a Saint-Denis” lleva semanas bloqueada, con lideres venidos de La Sorbonne, propugnando una ocupación con centenares de inmigrantes llegados de los campamentos parisinos, con la promesa de obtener documentación y hasta la nacionalidad francesa.

Los bloqueadores se han instalado en el departamento de artes gráficas, el mas prestigioso de la universidad, donde han destrozado la totalidad de las instalaciones, con algún “líder estudiantil” proclamando su desprecio por los que hacen dibujitos. También han destrozado otros departamentos, y hasta han reventado la caja fuerte del Instituto francés de geopolítica… vamos, algo que no saben hacer activistas estudiantes clásicos.

El departamento de enseñanza a distancia no está en condiciones de organizar los exámenes de final de curso. Si no lo consigue, tendrá que devolver el dinero de las inscripciones a los miles de estudiantes a distancia del mundo entero, y claro, nadie se va a querer inscribir en septiembre. Entonces el departamento quedará arruinado y desaparecerá.

Cincuenta años mas tarde, sin que el gobierno tenga que mover un dedito, los nuevos “revolucionarios” que dominan el activismo estudiantil están metódicamente destrozando la más concreta y prestigiosa herencia del 68 francés.

Mayo se acabó.

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© Alberto Arricruz |  31 Mayo 2018 · Especial para M’Sur

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Alberto Arricruz

@Alberto03021962

(Paris, 1962) Hijo de emigrantes sevillanos, trabaja en Francia de funcionario en cuestiones...

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1 comentario

  1. Maria Victoria Rodriguez Peña dice:

    ¿En qué libro dice eso Houria Bouteldja? Me interesa para investigarlo, me parece peligrosísimo.

 
 

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