Los gemelos que querían ir a Siria

 

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Chakib y Chakir Achataoui (de espaldas) con sus familiares |
© infotalqual


Barcelona
| Junio 2017 | Con Rachid El Younoussi / InfoTalQual

El caso de los ‘gemelos de Badalona’ saltó a los telediarios cuando los hermanos Chakib y Chakir Achatoui fueron detenidos en su casa una madrugada del 31 de marzo de 2015 acusados de planear viajar a Siria para unirse a Estado Islámico. Tenían apenas 16 años.

La acusación era cierta: los dos adolescentes, marroquíes criados en España, tenían todo preparado para dar el salto. Fue su madre la que lo impidió, quitándoles la documentación. Acabaron todos entre rejas: los gemelos han cumplido ocho meses en un centro de detención juvenil y casi dos años de libertad vigilada, y su madre, Rhimou Ben Youssef, ha pasado 22 meses en prisión.

Chakib y Chakir, su hermana Raouia, su madre, Rhimou, y su padre, Mustapha, se reúnen con estos periodistas en Barcelona unos meses antes de los atentados de La Rambla. Narran su lucha por intentar sobreponerse a la situación, arrastrando las consecuencias de un pasado que quieren dejar atrás.

« Mientras estudiábamos el Corán, nos explicaban cosas del islam y del yihadismo »

La familia tenía antecedentes: uno de los hermanos mayores de los gemelos, que vivía en Marruecos, ya había muerto en Siria años antes, luchando en las filas del grupo islamista radical Ahrar Al Sham. Pero los dos gemelos aseguran que este hecho no influyó en su decisión de viajar a su vez hacia la guerra. “No era venganza, porque a mi hermano lo he visto una vez en diez años y cuando murió, ni lloré. No tenía mucha relación con él”, cuenta Chakir.

La motivación fue creciendo, explica Chakib: “Mira, es sencillo lo que pasa. Estudiábamos el Corán, donde dice que tienes que ser un buen musulmán y seguir sus enseñanzas. Además vas aprendiendo de la gente. Si alguien lo hacía bien, yo también quería hacerlo bien. Competíamos entre todos a ver quién se sabía mejor el Corán, y quien tenía una voz mejor. Y mientras estudiábamos el Corán nos explicaban cosas del islam y el yihadismo. Y te empiezas a interesar por eso: dicen que si te mueres por la yihad tienes el paraíso asegurado y tal”.

La infancia de los hermanos Achatoui podría parecerse a la de tantas otras familias de frágil clase media. Todo empieza cuando la crisis económica penetra en los hogares españoles. Los padres se esfuerzan por salir adelante, pese a que su empresa familiar de limpieza quiebra, el alquiler del piso en Badalona es elevado, y cuesta llegar a fin de mes manteniendo a los tres hijos adolescentes: los gemelos y su hermana, Raouia, dos años mayor que ellos. En esa situación económica insostenible empiezan los problemas. Los hermanos juegan al fútbol y sueñan con vestir un día la camiseta del FC Barcelona; incluso mantienen algunos contactos con el club. Pero el sueño se desvanece.

El reclutador

Suhail, un imam de unos 25 años que viaja cada verano a Cataluña para predicar en las mezquitas de Badalona y de Santa Coloma de Gramenet, es el primero en descubrir algo especial en los hermanos Achatoui. También ellos ven en él un ejemplo a seguir. Suhail ofrece a los dos jóvenes la oportunidad de viajar a Tánger, en Marruecos, para estudiar el islam en una madraza con todos los gastos cubiertos. Por aquel entonces, los jóvenes tenían 14 años y ningún interés en seguir sus estudios en Cataluña.

“El imam venía a dar sermones en el mes de ramadán, era bueno, recogía mucha pasta”

Rhimou, la madre, justifica la decisión de mandar a sus hijos a Marruecos como antídoto para alejarlos del fracaso escolar. “Mis niños fracasaron en sus estudios y no quisieron seguir, y yo no podía hacer nada más. Tenía miedo que se engancharan al ambiente de drogas y delincuencia”, dice en la entrevista. Aunque lleva muchos años en España, prefiere expresarse en su idioma materno y es parca de palabras, a diferencia de sus tres hijos, que hablan fluidamente español, idioma que también maneja Mustapha, aunque con algo más de esfuerzo.

Mustapha reconoce que al principio no estaba muy seguro de mandar a sus hijos a Marruecos: “Su madre y yo no queríamos mandar a los niños a Tetuán o a Tánger solos, pero vino dos veces Suhail y nos dijo que no nos preocupáramos, que iba a estar con ellos. Entonces se creó la confianza”.

La figura de Suhail -al igual que el imam de Ripoll que adoctrinó a los jóvenes que perpetraron el atentado en La Rambla- ha sido primordial para la radicalización de los gemelos. “Venía a dar sermones en el mes de ramadán, era bueno, recogía mucha pasta”, dice Chakir. “El último verano que yo recuerdo, creo que recogió unos 2.700 euros”, confirma su hermano. “Vino a nuestra casa, era una persona amable y joven y nos ofreció llevar a mis hijos a Tánger a una madraza del Corán con todo pagado, estancia y comida incluidos”, dice Rhimou. Los menores, con sed de nuevas experiencias, vieron en Suhail a un joven respetado y con dinero. “Yo quería ser como él”, expresa Chakir con seguridad.

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Núria Vilà

@nurivila1

Periodista (Pla de l'Estany, Girona, 1992). Actualmente trabaja como freelance en Ammán, después...

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