«Los ibéricos no son un pueblo original sino una mezcla»

José Luis Peixoto

 

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José Luis Peixoto (Sevilla, 4 May 2018) | © Ilya U. Topper / M’Sur

Sevilla | Mayo 2018

Acaba de llegar de la Feria del libro de Bogotá, pero el jet lag no le impide protagonizar un acto de dos horas en el Consulado general de Portugal en Sevilla, atender morosamente luego a los lectores que reclaman una dedicatoria en sus libros, y reservar aún energías para una larga entrevista con MSur. José Luís Peixoto (Galveias, 1974) pasa por ser uno de los nombres importantes de la nueva ola portuguesa, con títulos traducidos al español como Galveias, En tu vientre, Nadie nos mira o Te me moriste.

Traducido a 26 idiomas, lleva colgada del hombro una bolsa de la librería neoyorkina Strand, su oreja derecha luce un montón de piercings y bajo el brazo se le adivinan varios tatuajes. Para muchos es el metalero de las letras lusas actuales, pero su literatura mira al mundo rural y sus modos son cualquier cosa, menos rudos. Aunque la entrevista se le ofrece en portugués, hace el esfuerzo de responder en un muy correcto castellano.

Usted nació con la Revolución de los Claveles. ¿Su generación es tan diferente a la de los escritores que vivieron bajo la dictadura?

«Me parece bueno que se creen condiciones para vivir fuera de los núcleos urbanos»

Tiene que existir una diferencia. La revolución es sin duda la fecha más importante en la historia reciente de Portugal, trajo un cambio que fue muy claro en aquellos años. Personalmente, al escribir sobre esa época y los años anteriores a mi nacimiento, he buscado darme cuenta de hasta qué punto nos marcó esa fecha a los portugueses. No somos un resultado de la generación espontánea, y el 25 de abril de 1974 fue crucial, pero al mismo tiempo sé que el tiempo pasa muy rápido, las cosas se suceden de forma vertiginosa.

Portugal en aquel momento, entre dos dictaduras posibles, eligió ser una socialdemocracia. ¿Lo sigue siendo, después de tanta crisis?

Mi país ha pasado por momentos políticos muy complejos en los últimos años, paralelamente a la contemporaneidad política de Europa. Hay muchas cuestiones que estamos intentando aclarar. Tienen que ver con distintos aspectos del mundo que condicionan la política: el consumo de la información, las relaciones públicas, aquello en lo que se ha convertido la Unión Europea… También es en algunos aspectos muy distinto de lo que se imaginaba en los años 90, cuando vivíamos ese sueño que tuvo ese hijo que fue la Expo del 98, un sueño muy distinto de lo que somos hoy.

Es usted considerado un autor neorrural, como otros que han surgido en los últimos tiempos en España con notable éxito. Pero, ¿sigue existiendo un mundo rural en Portugal? En España hoy hay más bien agricultores, y no tanto campesinos…

«Portugal no podrá ser equilibrado mientras en el litoral esté toda la población»

Creo que esa cultura no puede caracterizarse solo por trabajar la tierra, tiene que ver con otros aspectos, con pequeñas comunidades y la relación que se da entre ellas, y el impacto que eso trae para la visión del mundo. Pero lo cierto es que estamos asistiendo a la muerte de una cierta cultura. Y es importante prestar atención para que ese cambio sea fruto de una decisión y no de un arrastramiento, o de un descuido. Seguramente, en lo que se rural hay aspectos positivos y negativos. Será un acto de sabiduría distinguir entre unos y otros.

¿Sueñan los urbanitas portugueses, como en los españoles, con huir a una arcadia que tal vez ya no existe?

Sí, y me parece que es bueno que se creen condiciones para vivir fuera de los núcleos urbanos. Aunque hay un poco de engaño en esa atracción, también es verdad que miles de personas se fueron del campo a las ciudades movidas por una ilusión, y luego se vieron traicionadas por una realidad muy distinta. A veces lo que está en discusión es una idea de desarrollo. No todo lo que llamamos como tal lo es. Un país como Portugal, por ejemplo, no podrá ser equilibrado mientras en el litoral esté toda la población, y se deje al interior, que mira a Europa, morir despacio.

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Alejandro Luque

@atoluque

Periodista y escritor (Cádiz, 1974). Vive en Sevilla.
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