Artes

Fidel Martínez

M'Sur
M'Sur
· 4 minutos

En el punto de mira

Su verdadero nombre era Bulevar Mese Selimovica, pero en los primeros años 90 se la conoció como Sniper Alley, o Sniper Avenue: la Avenida de los Francotiradores. Una vía urbana que conectaba la zona industrial de Sarajevo con el centro histórico de la ciudad, y en cuyos edificios se apostaron numerosos tiradores expertos que disparaban a cualquier sombra que se moviera, ya fueran civiles o militares, aprovechando la ventajosa perspectiva y el amplio rango de disparo que se les brindaba. El saldo de su concienzuda labor fue de cientos de muertos y más de mil heridos.

Uno de los protagonistas de Sarajevo Pain, la nueva obra del dibujante español Fidel Martínez, es uno de esos francotiradores. Dispara contra personas, hombres desarmados, mujeres, incluso niños, pero sobre todo dispara contra lo que simboliza la ciudad sitiada: un modelo de convivencia desde tiempos inmemoriales, en el que bosnios, croatas y serbios habían sabido compartir el mismo espacio sin que sus razas y credos perturbaran la paz. Hasta que la paz saltó en mil pedazos con la desintegración de la antigua Yugoslavia.

Con un dibujo que remite al cómic clásico de los 70 y 80, con ese blanco y negro a trazos y pinceladas gruesos, casi expresionistas, y a la vez de una gran precisión, Martínez se adscribe a la mejor tradición de los José Muñoz y Alberto Breccia, aunque algunos han visto en el la huella de Will Eisner, Milton Caniff, Santiago Sequeiros y hasta de Jack Kirby o John Romita Sr, por citar algunas de sus influencias.

La novela gráfica invita al lector a caminar por la ciudad asediada, a escuchar el silencio de sus calles, plazas y puentes, a sentir el miedo de sus habitantes que, a pesar de todo, nunca dejaron de aventurarse al exterior. Seguiremos los pasos de Amir, el chaval lector de cómics que sueña en viñetas —en lo que acaba siendo un hermoso homenaje a Corto Maltés, El Príncipe Valiente o los viejos tebeos de ciencia ficción y terror—, y su amiga Almira; o de Zelja, la muchacha que espera noticias de su novio, destinado al frente.

Pero también es una mirada al pasado, a las batallas legendarias que sembraron el germen del odio entre los pueblos; al asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria, que en esta misma ciudad fue la chispa que desencadenó la Primera Guerra Mundial; a las atrocidades cometidas por chetniks y ustachas en la Segunda… En definitiva, el caldo de cultivo de todo el odio que acabó desatándose en los Balcanes tras la caída del comunismo. Martínez tampoco se olvida de consignar episodios tan espeluznantes como la masacre del mercado o la matanza de Srebrenica, que ya forman parte para siempre de la Historia universal de la infamia.

De esa Historia en mayúsculas a las pequeñas historias particulares, de los mitos al periodismo, de los grandes maestros de la pintura a los hitos del noveno arte, el autor de Sarajevo Pain logra revelar una fotografía panorámica de aquellos años desventurados en los que, en el mismo corazón de una Europa que se creía vacunada contra cualquier conflicto, todos los vecinos de la antigua Yugoslavia cargaron sus armas los unos contra los otros.

Así, Fidel Martínez vuelve a demostrar que es un artista comprometido y en lucha contra el olvido. Su último trabajo refleja en toda su crudeza la sinrazón de aquella guerra, de todas las guerras.

[Alejando Luque]

[Clic en cada imagen para verla en grande]

 

 

Sarajevo PainSarajevo PainSarajevo Pain
Sarajevo PainSarajevo PainSarajevo Pain
Sarajevo PainSarajevo PainSarajevo Pain
·Sarajevo Pain·

 

© Fidel Martínez  |  (2020) Norma Editorial · Cedido por la Editorial.