Semana

La semana es una unidad de 7 días. Desde hace siglos se emplea de forma universal en todos los países que rodean el Mediterráneo. En prácticamente todos es un concepto esencial para organizar el tiempo, sobre todo en el aspecto laboral y económico.

La semana, como unidad de 7 días, se distingue siempre por tener un día ‘sagrado’, dedicado al descanso o a los ritos religiosos; habitualmente a ambas aspectos. Ese día varía según la religión.

Domingo: Cristianismo, mandeos. Para los cristianos católicos, asistir a misa este día es obligatorio y en los sectores más religiosos se considera pecaminoso trabajar este día, aunque se trate de tareas del hogar.
Sábado: Judaísmo. El descanso es absolutamente obligatorio, incluso -en teoría- bajo pena de muerte, según lo prescrito en la Tora (Éxodo 35; 2).
Viernes: Islam. No se trata de un día sagrado sino simplemente el de la reunión pública para el rezo.
Jueves: Alevíes y drusos suelen celebrar este día sus reuniones, aunque no se trata de un día especialmente consagrado. También en algunas regiones del Atlas marroquí, los alumnos de los colegios tradicionales (madraza) tienen libre el jueves.

Fin de semana

 

Sábado-Domingo

La gran mayoría de los países mediterráneos siguen hoy día el modelo cristiano de mantener el domingo como día de descanso laboral, sobre todo en el ámbito de las finanzas y la economía formal. Normalmente, el sábado es también de descanso o de horario reducido de trabajo.

A este modelo se adhieren todos los países del continente europeo, incluida Turquía, pero también Marruecos, Túnez y Líbano y, desde 2014, Mauritania, tras una breve experiencia de 2005 a 2007.

Jueves-Viernes

Durante la segunda mitad del siglo XX, numerosos países en los que el islam es la religión del Estado establecieron el viernes como día de descanso oficial y, en analogía con el modelo europeo, también reducían o eliminaban el carácter laboral del día precedente, jueves. Este modelo de un fin de semana jueves-viernes se mantuvo hasta inicios del siglo XXI en varios países islámicos, pero complicaba los negocios internacionales para estos países, ya que solo compartían tres días hábiles con el resto del mundo. Hoy únicamente Irán mantiene este modelo, si bien también lo siguen numerosas instituciones en Yibuti, donde el único día festivo oficial es viernes.

Viernes-Sábado

Dado que la religión judía prescribe el sábado (a contar desde el anochecer del viernes) como día de reposo absoluto, Israel observa un fin de semana viernes-sábado. En la primera década del siglo XXI, varios países oficialmente islámicos que hasta entonces descansaban el jueves-viernes adaptaron este modelo para recuperar un día laboral en sus relaciones con el resto del mundo.

Argelia, que había abandonado el modelo sábado-domingo en 1978 para adoptar el de jueves-viernes, se pasó a este formato en 2009. Qatar, Kuwait y Bahréin lo hicieron ya en 2006, Emiratos Árabes en 2008 y Arabia Saudí, Omán y Yemen en 2013. Libia introdujo el mismo cambio en algún momento de la guerra civil que se inició en 2011. También en Yibuti, numerosas instituciones siguen este modelo.

Brazalete de siete aros que sirve de semanario | © Nines Lanaspa

Mercado

En las regiones rurales de Marruecos, la vida pública y económica se estructura alrededor del zoco semanal; este se fija en cada pueblo en un día determinado de la semana, que no debe coincidir con el de los pueblos vecinos.
En estas regiones, muchas mujeres llevan un brazalete de plata con siete aros, de los que uno es más grueso de los demás, prendidos con un corchete. Al acostarse o al levantarse, la mujer pasa el primer aro del conjunto al final para marcar el día transcurrido y poder calcular fácilmente cuántos días faltan para el zoco.

Historia

El origen de la semana como unidad de siete días se busca ya entre los babilonios del I milenio a.C., pero está expresado por primera vez de forma inequívoca en el primer libro de la Biblia, el Génesis (2; 2-3). En este texto se afirma que Dios creó el mundo en seis días y descansó el séptimo. Acorde a este concepto, el judaísmo, a través de la norma recogida en el libro Éxodo (20; 8-11) obliga a los creyentes a descansar ese día.

Con la aparición del cristianismo, los nuevos creyentes se desmarcaron de la tradición judía y eligieron como día sagrado el primer día de la semana, en el que, según los Evangelios resucitó Jesucristo. En el Código Teodosiano bizantino se recoge por primera vez un decreto que define este día, llamado Dies Solis (Día del Sol) como día de descanso civil.

En los siglos posteriores se establece en la Europa cristianizada una semana laboral de seis días, con descanso el domingo. Solo a partir del siglo XIX se empieza a difundir en algunos sectores industriales de Inglaterra una reducción del horario laboral, que deja el sábado por la tarde libre; esta innovación se generaliza también a principios del siglo XX en Alemania y finalmente en el resto de Europa occidental. En España se fijó el domingo como descanso obligatorio a inicios del siglo XX y la tarde del sábado en 1976.

La Unión Soviética se adhirió al mismo modelo en los años 60, de manera que no hubo discrepancias al integrarse el bloque del Este de Europa en la Unión Europea.

En los países marcados por el islam, el viernes se celebraba el rezo común del mediodía, que podía convertirse en un importante acto de la vida pública y de la Corte, pero no marcaba estrictamente hablando un descanso en la vida económica.

Orden de los días

Hoja de un almanaque turco marcando Enero de 2019; con sábado y domingo marcados en rojo como fin de semana | © Ilya U. Topper

La semana empieza con el domingo. Esto es una consecuencia lógica del origen hebreo según el que Dios descansó el séptimo día, es decir el sábado. Este orden es obvio en idiomas como el árabe, que simplemente enumera los días empezando con el domingo como ‘Día primero” o el portugués, que denomina el lunes “Segunda-feira”, el martes “terça-feira” y sucesivamente, y sobrevive incluso en alemán, donde el miércoles se llama Mittwoch: ‘En medio de la semana’.

De hecho, este fue el orden habitual no solo en los países de influencia arábiga sino también en toda Europa, hasta que en el siglo XIX tardío se difundió desde Inglaterra la idea de que el domingo, como día de descanso, era parte del “fin de semana” (weekend).  En Francia quedó establecido el nuevo orden de los días, con el inicio de la semana en lunes, en 1935, en Alemania en 1976, Naciones Unidas lo adoptó en 1978 y finalmente,en 1988 una norma internacional ISO lo fijó como norma universal, aunque no solo en el mundo arabófono sino también en Estados Unidos se mantiene que la semana empieza con el domingo.

En Irán, los almanaques suelen presentar la semana como empezando con el sábado y terminando con el viernes, pero los nombres de los días también mantienen el orden habitual: partiendo de la palabra shanbe para sábado, el domingo se llama uno-shanbe, el lunes dos-shanbe, etcétera.

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