El declive de Al Jazeera

 

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Asaltos a sus oficinas, expulsiones, indignación popular, dimisiones por parte de su personal, insultos y la pérdida de un gobierno simpatizante en El Cairo. Es fácil ver porque esta no ha sido la mejor semana de Al Jazeera.

El 3 de julio, horas después del golpe militar que destituyó al gobierno de Mohamed Morsi en Egipto tras varios días de protestas, la atención se desvió hacia los medios de comunicación afines a los Hermanos Musulmanes. Fuerzas de seguridad egipcias asaltaron las oficinas de Al Jazeera en El Cairo, junto con las de otras cadenas de tendencia islamista, detuvieron a algunos miembros de sus plantilla y cortaron la retransmisión de los canales. Tres días después Al Jazeera denunció una nueva redada.

Desde entonces, un grupo de emigrantes egipcios ha solicitado a Adly Mansour, el presidente provisional designado por los militares, anular la licencia de Al Jazeera e impedir que retransmita a través del satélite egipcio Nilesat.

La prensa egipcia en bloque prefirió guardar silencio sobre las redadas contra Al Jazeera

El fiscal general de El Cairo expidió una orden de arresto para el director de la oficina de Al Jazeera en El Cairo, Abdel Fattah Fayed (el mismo periodista que el 6 de julio fue expulsado de una rueda de prensa del ministro del Interior por sus propios compañeros) acusándolo de amenazar la seguridad nacional y el orden público retransmitiendo noticias incendiarias.

Fayed salió en libertad bajo fianza al día siguiente… aunque usted no se habría enterado de esto leyendo el panorama de la prensa egipcia, que prefirió en bloque ignorar los hechos y guardar silencio sobre el asalto a las oficinas y el personal de Al Jazeera.

Pero centrémonos en qué es lo que ha llevado a Egipto a cargar de forma indiscriminada contra la cadena que alcanzó fama a nivel mundial cubriendo las revueltas árabes de 2011. Mientras que en aquellos días de emoción y esperanza los árabes se levantaban contra sus gobiernos, Al Jazeera ofrecía un seguimiento a tiempo completo del desarrollo de las revoluciones, muchas veces en contra de la voluntad de los dictadores. Pero una vez estabilizada la situación, se ha acusado a la cadena de tomar partido a favor de los islamistas.

La lenta caída de Al Jazeera comenzó con la guerra civil en Siria,  donde renegó de la ética periodística

“Muchos de los editores y presentadores de las emisiones en árabe de Al Jazeera son de hecho simpatizantes de los Hermanos Musulmanes” afirma Fadi Salem, un investigador especializado en medios de comunicación árabes asentado en Dubái. “Este proislamismo se ha dejado notar en los últimos dos años en la cobertura tendenciosa de los acontecimientos que ha llevado a cabo la cadena, basada principalmente en una mezcla de provocación, escenas sangrientas, predicadores y comentaristas islamistas”.

La lenta caída de Al Jazeera comenzó con la guerra civil en Siria, momento en que renegó abiertamente de la ética periodística en favor de la tendenciosidad. Desde entonces, he registrado varios ejemplos del partidismo de Al Jazeera, algunos de los cuales rayaban en lo cómico, como cuando reporteros que llevaban a cabo entrevistas en directo en las calles retiraban apresuradamente el micrófono a aquellos egipcios que se atrevían a criticar a Morsi o elogiar a Mubarak delante de la cámara.

Los reporteros quitaban rápidamente el micrófono a los egipcios que se atrevían a criticar a Morsi

Qatar, base de Al Jazeera y su patrocinador, gastó el pasado año miles de millones de dólares ayudando al gobierno de Morsi y ha sido acusado de prestar apoyo a movimientos islamistas locales para disgusto de los estados árabes vecinos. El 30 de junio, en pleno levantamiento egipcio contra los Hermanos Musulmanes, Al Jazeera ignoró las protestas y emitió una entrevista con un disidente sirio junto con las últimas noticias de entrenamientos de fútbol.

El canal de emisión en directo de Al Jazeera en Egipto, una filial del gigante mediático qatarí que emite noticias ininterrumpidamente, sí cubrió las protestas, pero no dispone de una difusión tan amplia en la región. Además este canal también favorece de forma tendenciosa a los Hermanos, hasta el punto de que el lunes 8 de julio el portavoz de los Hermanos, Gehad El-Haddad, animó a sus seguidores en Twitter a sintonizar la cadena, que cubría el tiroteo que acabó con la vida de 51 partidarios de Morsi a manos del ejército.

La parcialidad de Al Jazeera es muchas veces sutil, como cuando el director de su oficina en el Cairo anunció el segundo día de gobierno de Morsi que la situación en el paso fronterizo de Rafah entre la franja de Gaza y Egipto había cambiado radicalmente, una considerable exageración.

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Acerca del autor

Sultan Sooud Al-Qassemi
Columnista (Emiratos Árabes Unidos, 1978). Colabora con numerosos medios anglófonos de países árabes, tanto emiratíes como...

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