Los camisas negras de Amanecer Dorado

 
Cruz gamada en un barrio de Atenas  | © Andrés Mourenza

Cruz gamada en un barrio de Atenas | © Andrés Mourenza

En formación, varias decenas de militantes de Amanecer Dorado aguardan a las puertas de su sede en el barrio de Nikea. Fieros y malcarados aguantan la posición ante lo que aseguran se avecina: el ataque de manifestación de paquistaníes. Se protegen la cabeza con cascos de motocicleta, empuñando gruesos palos y escudos con la efigie del yelmo espartano.

Leónidas es el personaje preferido de los neonazis griegos y cada año sus militantes conmemoran con grandes fastos la batalla de las Termópilas, olvidando que el héroe de Esparta, con el apoyo de sólo 300 hoplitas, hizo frente a miles de personas, mientras que los miembros de Amanecer Dorado suelen atacar en superioridad numérica, bien pertrechados y a inmigrantes e izquierdistas desprevenidos y desarmados.

En la sede de Amanecer Dorado no se permiten micrófonos ni fotografías

Desde los balcones de la sede, empuñando banderas con el símbolo del partido, que recuerda a la cruz gamada, otros militantes arengan a sus particulares hoplitas. La sede es un hervidero de gente cuando solicito permiso para entrevistar a un responsable. Un militante me ordena esperar mientras sube a preguntar y me deja al cuidado de otros dos miembros o simpatizantes. Uno de ellos, de piel morena, lleva una gorra en la que se lee “White Power”. Llama la atención porque emigrantes griegos –a veces confundidos con turcos- han sido apaleados en ciudades alemanas por los nazis de allá.

Al cabo de diez minutos, regresa el diligente militante y me dice que he sido autorizado a entrevistar a los jefes, aunque antes me registra: “Por si llevas micrófonos o cámaras ocultas. Y nada de fotos”, avisa.

En el interior de la sede hay numerosa propaganda nazi –obras sobre Hitler, cruces celtas- y en el último piso se halla el secretario de Amanecer Dorado en Nikea, Yorgos Patelis, aunque el que preside la entrevista y parece ser el verdadero jefe de la organización local es Yannis Lagos, un hombre hipermusculado, diputado nacional y que habitualmente aparece en las ruedas de prensa junto al líder del partido, el exmilitar Nikolaos Mijaloliakos.

” Nuestros miembros acuden cuando algún vecino lo solicita para protegerlo de los inmigrantes”

En la corta entrevista, Lagos considera  “ridículo e inaceptable que unos paquistaníes, indios y árabes se manifiesten pidiendo la ilegalización de un partido que está en el Parlamento”, mientras que Patelis niega las acusaciones de que sus hombres, los conocidos como ‘camisetas negras’, patrullen las calles: “Sólo algunos de nuestros miembros acuden cuando algún vecino de Nikea lo solicita para protegerlo de los inmigrantes, que diariamente roban y atacan a los griegos”.

Las declaraciones contrastan con el discurso del líder Mijaloliakos, que poco antes de esta entrevista, desde las Termópilas, había avisado de que los camisetas negras tomarían las calles para “demostrar lo que son las escuadras de asalto, lo que es luchar y lo que es afilar bayonetas en las aceras”.

El asesinato de Fyssas

Todo esto ocurría en verano del año pasado, cuando Amanecer Dorado acababa de obtener una victoria histórica al lograr entrar al Parlamento griego con 18 diputados y el 7 % de los votos. Poco antes había sido establecida la sede en Nikea, desde la que los neonazis se dedicaban a aterrorizar a la comunidad paquistaní radicada en el barrio desde hace más de una década.

“Llegaron unos 30 ó 35 neonazis. Algunos venían en moto y todos iban armados con palos y protegidos con cascos. Entraron en mi tienda y me dijeron ‘No te queremos aquí. Éste es nuestro país y no el tuyo. Vete. Tienes una semana para cerrar esta tienda’”, explicaba el paquistaní Ahmet Nadim, propietario de un videoclub. A otros comerciantes les amenazaron con quemar sus negocios.

Ahora la sede de Amanecer Dorado en Nikea ya no presenta el mismo aspecto, sino que aparece clausurada pues es objeto de una investigación judicial. Cada vez más indicios apuntan a que desde aquí se organizó el asesinato del cantante de hip hop antifascista Pavlos Fyssas en la madrugada del 18 de septiembre.

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Acerca del autor

Andrés Mourenza
(La Coruña, 1984). Periodista freelance entre Estambul y Atenas. Tras estudiar periodismo en Barcelona y Siena,...

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