Opinión

No, no somos iguales

Mimunt Hamido Yahia
Mimunt Hamido Yahia
· 6 minutos
Opinion mgf

Melilla | Febrero 2026

Estos días, las redes arden con la propuesta que Vox ha llevado a Congreso: prohibir el burka y el niqab en España. La propuesta, respaldada por el PP, ha sido rechazada.

Es una desgracia, sí, es una desgracia que esta propuesta venga de la mano de la extrema derecha, y más cuando en las próximas elecciones ya le vemos las orejas al lobo y mucho nos tememos, los ciudadanos que sí somos de izquierdas, que en los próximos cuatro años nos tengamos que tragar con papas al facherío patrio henchido de orgullo pavoneándose en el Congreso, anunciando con orgullo recortes sociales, privatizando hasta la paellera de la madre de Feijóo y volviendo a decir ¡ole! mientras los niños meriendan viendo como sacrifican a un toro de lidia en una plaza.

Que inconsciencia, pena y dolor sentimos algunas cuando vemos este debate en redes. Porque nosotras, las moras, creyentes o no, tenemos que tragarnos con papas a opinólogos de pacotilla que nos dicen, convencidos, que nosotras no tenemos los mismos derechos que mi vecina del segundo. ¿Por qué? Porque para ellos nunca seremos españolas y ciudadanas de pleno derecho. Para ellos somos esas musulmanas o moras que tienen que aguantarse con lo que les ha tocado, y si lo que nos ha tocado es sufrir un patriarcado extremo que nos conmina, obliga o invita a taparnos desde el pelo hasta los tobillos para no excitar la libido de los hombres, pues nos jodemos y punto. No les vayamos a estropear a ellos, tan “antirracistas, izquierdistas y feministas”, su imagen de tolerantes, multiculturales y abiertos de mente. Ellos lo aceptan todo, todo lo que a ellos no les afecte, por supuesto. ¿Nos afecta a nosotras? Pues, hija, lo siento, pero te aguantas, que no sois como nosotras.

Esta izquierda necesita un debate de años para… decirnos que no pueden hacer nada, que nos aguantemos

Esta «izquierda» ha aceptado y aprobado que un hombre se convierta en mujer con solo desearlo (ayer conocí a un cabo de el ejercito que ya es mujer porque fue al registro y dijo sentir que lo era), blindando la ley contra cualquier debate. Sin embargo, esta misma izquierda necesita un debate de años (yo misma llevo denunciado estos temas desde hace mas de 15 años) para… no hacer nada. Bueno, nada no: para decirnos a nosotras que no pueden hacer nada, que las cosas son así y que nos aguantemos, porque… ¡eh!, hay quien se pone el niqab libremente y claro, vulneraríamos sus derechos.

Derechos. ¿Qué derechos?

He visto estos días a un insigne profesor de Derecho Constitucional —¡ahí es nada!— explicarnos como este “debate” ha surgido de pronto porque el señor Feijóo, de pronto, así de repente, lo ha anunciado. Me pregunto dónde estaría estos años el señor Joaquín Urías; nunca lo vi cuando los islamistas nos amenazaban a mis compañeras y a mí por pedir que se frenara el auge de islamismo, el velo en las menores. No, el señor Urías no estaba, debe de ser por eso que cree que esto es cosa de Feijóo. Perpleja estoy.

¿No dice en un articulo suyo, “Hablar sobre el burka como demócratas”, que este debate está viciado porque es la extrema derecha quien lo pone encima de la mesa y en un momento delicado para nuestra democracia?

Ponen como ejemplo de “feminismo” a una mujer que grita que el feminismo es innecesario… porque el Corán es feminista

Me pregunto por qué un profesor de Derecho no se ha molestado nunca en reflexionar sobre este tema y las posibles soluciones, por qué han dejado él, y tantos como él, que este debate lo lidere la extrema derecha, dejándonos a nosotras, las perjudicadas, vendidas a unos y a otros.

Se dicen tantas cosas, tantas barbaridades. Un ejemplo: Si se prohibiesen el burka y el niqab, esas mujeres no saldrían a la calle, no podrían trabajar…

¿A cuantas mujeres con niqab o burka ha visto el insigne profesor de Derecho Constitucional Joaquín Urías trabajando? Fácil: a ninguna. No trabajan, porque sus maridos no las dejan trabajar y además, en el improbable caso de que sus familias las dejasen, con burka o niqab es imposible que nadie las contrate, y eso es totalmente entendible. Esas mujeres solo salen a la calle para hacer la compra, recoger a sus hijos del cole o llevarlos al parque un ratito; solo salen a eso. No salen a vivir, salen a servir.

Y como la gente opina así a lo loco, hasta he visto en redes que alguna se ha atrevido a ponernos como ejemplo de “feminismo” justo a una mujer que grita a los cuatro vientos en su libro La cárcel del feminismo que el feminismo es innecesario… porque el Corán es feminista. Le habrán creído a Sirin Adlbi Sibai, la autora, porque es académica y, bueno, ¡una académica con velo! Hay que ser cortita para pensar que el velo te quita inteligencia. Hay académicas con velo a cientos. ¡El velo no te quita la inteligencia, te quita la libertad!

La izquierda derrotada de este país nos ignora, nunca es el momento: no molestéis, ahora no, que no conviene

Otros, como la Cadena Ser, citan en sus programas a representantes de la Comisión Islámica, sí, esa que no hace ni cuatro años declaró que el velo en las mujeres musulmanas, incluyendo a las menores, es obligatorio.

No, no somos iguales, porque no nos dejáis serlo, porque no queréis que lo seamos. Y sobre todo no somos iguales porque nosotras sí os conocemos, y vosotros a nosotras no. Desconocéis el alma mediterránea de la que presumís formar parte, lo habéis olvidado y nos dais la espalda, avergonzados unos, orgullosos otros. Pero aquí estamos y seguiremos, así que ¡espabilad! Oídnos, hacednos caso, porque nosotras sí os conocemos y los conocemos.

Tenemos demasiados frentes. Por un lado a los islamistas, que nos quieren calladitas y obedientes, por otro lado a la extrema derecha, que nos quiere fuera de su vista, y por otro a la izquierda derrotada de este país, que nos ignora, porque nunca es el momento: no molestéis, ahora no, que no conviene.

¿Y cuándo convendrá?

Soy mora y atea, pero tristemente diré: Dios me libre de mis amigos, que de mis enemigos ya me libro yo.

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© Mimunt Hamido Yahia (Febrero 2026) | Especial para MSur