La frontera más larga del club europeo

 
Frontera entre Croacia y Eslovenia | © Irene Savio / M'Sur

Frontera entre Croacia y Eslovenia | © Irene Savio / M’Sur

Son 1.377 kilómetros. Desde julio, los confines de Croacia forman la frontera más larga que un país de la Unión Europea comparte con Estados que no pertenecen al club. Y es un coladero para inmigrantes que quieren acceder a la UE, o eso temen las autoridades tanto en Bruselas como en Zagreb. Especialmente teniendo en cuenta que el país planifica adherirse en 2016 al Tratado Schengen, que prevé la libre circulación de personas.

La entrada del país en la Unión Europea ha avivado las rutas balcánicas de la inmigración. Unos entran desde Turquía a Bulgaria para pasar a Serbia y de ahí seguir hacia Croacia o Rumanía; otros atraviesan Grecia, Albania, Montenegro, Bosnia y Croacia o, provenientes de Grecia, siguen por Macedonia y Serbia hasta llegar a Croacia.

El fenómeno detrás, claro, tiene el rostro de carne y hueso de gente vulnerable que habitualmente llegan al país por vía terrestre, a menudo escondidos en camiones o furgonetas.

La entrada de Croacia en la UE ha avivado las rutas balcánicas de la inmigración clandestina,

Los afganos son el colectivo más cuantioso, pero también hay africanos. Como P. W. S., un nigeriano que sólo quiere identificarse por sus iniciales y que reside en Zagreb. Llegado clandestino al país hace año y medio, consiguió recientemente el asilo político y un pasaporte croata, algo poco frecuente. Quienes siguen siendo ilegales ahora, hacen las maletas para continuar viaje. “Croacia es considerada una naciónde paso para los inmigrantes» , coincide Barbara Matejic, periodista experta en minorías.

Un proceso que se acelera

“Yo me quedaré, ¡pero soy minoría!” , recalca el inmigrante, que trabaja como intérprete por una oenegé. Otros muchos hacen las maletas para irse cuanto antes hacia el norte, señala. “Muchísimos de mis amigos se han ido en estos meses y semanas, para evitar ser devueltos en el futuro a Croacia, a raíz de la normativa europea Dublín II”, relata P. W. S. La mencionada ley prevé que todo inmigrante que pide refugio en un estado de la UE será devuelto al país europeo en el que primero se registró su entrada. Es decir, que una vez que Croacia es parte de la UE, ya siempre se tendrán que quedar en este pequeño territorio.

La llegada de indocumentados irá en aumento

“Salir del país (hacia la UE) está costando entre 600 y 1.000 euros. Muchos se van en automóviles privados, y hasta donde tengo información están llegando a sus destinos y no se les está devolviendo. Hay muchas razones que los empujan a irse, pero básicamente es porque no hay trabajo aquí”, agrega P. W. S. En añadidura, las medidas para la integración de los inmigrantes en Croacia no brillan por su eficacia, más allá de algún avance legislativo que sí hubo.

La llegada de indocumentados irá en aumento. Con más motivo que antes, se preocupan burócratas y ONGs, los inmigrantes pretenderán entrar en Croacia para luego pasar a Eslovenia y de ahí proseguir hacia el resto de Europa. Pero no hay una postura política nítida. Tanto en el Ministerio de Interior de Croacia como en las oficinas de policía nacional, los funcionarios esquivan toda pregunta respecto a la frontera sureña del país. “Estamos muy ocupados”, se justifica una agente ante las insistencias.

Las cifras

De 2011 a 2012:

33 % es el aumento en el número de ‘sinpapeles’ detectados en toda la región balcánica entre 2011 y 2012. Pasó de 26.223 a 34.825.
89 % aumentó la entrada en Croacia: de 3.461 personas detectadas pasó a 6.541. De 2010 a 2011 ya había aumentado un 37%.
118 % es el incremento de cruces ilegales de Serbia a Croacia entre 2011 y 2012. Más del 95 % continúa luego hacia Eslovenia.

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Acerca del autor

Irene Savio
Periodista (Roma, 1982). Trabaja como corresponsal de la revista mexicana Proceso y colabora con el...

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