Cuando el derecho al aborto se paga

 
Protesta en Atenas por la reforma de la ley del aborto española (2014|  © Clara Palma

Protesta en Atenas por la reforma de la ley del aborto española (2014| © Clara Palma

Atenas | Marzo 2014

“Mire, doctor, me he quedado embarazada, y aunque querríamos tener niño, nos resulta completamente imposible. No tenemos dinero ni para el aborto, pero dicen que hay una pastilla que te la tomas y echas el bebé. ¿Usted cree que es peligroso?”

Esta llamada recibió recientemente Costas Papadópulos, ginecólogo del Alexandra, el hospital público de maternidad más importante del país. Según señala, en urgencias reciben cada vez más casos de mujeres con hemorragias ocasionadas al inducirse abortos mediante fármacos que se pueden obtener sin receta. Su razón para jugarse la vida: no poder pagar los 300 euros que cuesta la interrupción del embarazo cuando se ha perdido la cobertura sanitaria. En otros casos, los propios médicos ofrecen abortos clandestinos a 100 o 200 euros.

“Hace años que conocemos esta práctica de autoinducirse el aborto, principalmente lo hacían las prostitutas. Pero la información se ha extendido y ahora recurren a ello mujeres de toda clase y procedencia”, afirma el doctor, explicando que el fármaco en cuestión efectivamente produce un aborto hasta la 6º semana del embarazo. “Después, el embrión ya es demasiado grande, de manera que el útero no es capaz de expulsarlo y la hemorragia no se detiene.” Solo entonces las mujeres acuden a urgencias para someterse a una limpieza de útero.

Debido al desempleo, al menos 1,7 millones de mujeres carecen de cobertura sanitaria, que cubre el aborto

Sin embargo, Papadópulos no se aviene a dar ninguna cifra aproximada, ya que en la mayoría de casos el personal médico no es puesto al corriente del embarazo. “Sólo cuando están muy asustadas nos dicen lo que han usado, como una chica que se tomó la caja entera de pastillas y vino con dolores y hemorragia, para resultar después que ni siquiera estaba embarazada”.

Desde 1986, la interrupción del embarazo es “libre y gratuita” en Grecia durante las primeras 12 semanas. La seguridad social cubre la intervención, tanto si se da en una clínica pública o privada. Sin embargo, y a causa de la crisis económica, se calcula que más de 3 millones de ciudadanos griegos viven sin cobertura sanitaria, al llevar en paro más de un año en paro o ser dependientes de una persona que lo está.

Sin datos fiables

Esta cifra, negada por el Gobierno, fue suministrada el pasado septiembre por Dimitris Kondós, el presidente del Sistema Nacional de Salud (EOPYY), en base a aquellos que no están registrados en la seguridad social ni en ninguna mutua. Según Kondós, el número real es aún más alto, ya que muchos empresarios y autónomos están registrados pero no son capaces de pagar su cotización, con lo que en la práctica tampoco tienen cobertura. Ante estas cifras, el programa gubernamental para cubrir a 200.000 personas sin seguro, el conocido como Healthvoucher, no es siquiera una gota en el mar.

Con un 67% de las menores de 25 años desempleadas, como mínimo 1’7 millones de mujeres carecen de cobertura sanitaria, asegura Litsa Dudumi, responsable del área de mujer de Syriza. El problema no está en la ley del aborto, aclara, efectiva aunque cuente con la oposición de Iglesia y organizaciones conservadoras.

Numerosas voces han alertado sin embargo en los últimos años de cómo el crecimiento galopante de la tasa de abortos habría situado a Grecia a la cabeza de Europa. Incluso la revista alemana Der Spiegel publicaba en 2011 cifras de 200.000 y 300.000 abortos al año. “Es cierto que a consecuencia de la crisis la natalidad se está viendo muy afectada, y que el año pasado por primera vez hubo 10.000 muertes más que nacimientos”, rebate el doctor Papadópulos. “Pero no hay datos de ningún tipo que sustenten esas cifras en un país en el que hay 110.000 nacimientos al año. Los datos de nuestra clínica, que practica unos 400 abortos al año, muestran que, de haber un incremento, este es sólo ligero”.

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Acerca del autor

Clara Palma Hermann
Periodista (Berlín, 1990). Tras licenciarse en Periodismo por la Universidad de Sevilla vive a caballo entre España...

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