¿Qué queda de la revolución?

 

La absolución de Hosni Mubarak no ha venido por sorpresa. Desde el principio había bastantes indicios que parecían llevarnos a donde estamos ahora pero la falta de un castigo ejemplar ha llegado de repente como una sonora bofetada en la cara de todos los que participaron en la Revolución del 25 de Enero de 2011.

Además, lleva un mensaje cuyo contenido indica que la justicia, en Egipto, queda aplazada indefinidamente y que la contrarrevolución ha logrado fijar sus bases; una contrarrevolución que casi ha acabado con los frutos y el recuerdo que queda del 25 de Enero. Y digo casi porque el fruto más importante que aún florece es el haber logrado politizar a grandes sectores de la sociedad egipcia que vivían alejados de la política recluidos en los asuntos personales. Es un fruto que no morirá (y que por lo tanto se puede seguir construyendo sobre él) siempre y cuando no se vuelva a esa reclusión lejos de las cuestiones políticas.

La contrarrevolución casi ha acabado con los frutos y el recuerdo que quedan del 25 de Enero en Tahrir

Puede que el cuerpo de la Revolución del 25 de Enero esté manchado por su propia sangre, que la vida ya prácticamente lo haya abandonado. Pero el sueño sigue ahí, firme, establecido dentro de las conciencias. Más aún cuando las causas por las que se forjó siguen presentes. Unas causas a las que sumar las injusticias que se han ido acumulando durante los cuatro años que van de enero de 2011 hasta ahora.

Revisar los errores

No hay ninguna esperanza de que el 25 de Enero retome su marcha a no ser que se revisen y analicen los propios errores y se trabaje por no caer de nuevo en ellos. No hay esperanza si no se reconocen.

Aunque se insiste en llamarle revolución a un simple llamamiento en las redes sociales no ha sido lo suficientemente revolucionaria. A pesar del reclamo, de la ruptura con el régimen de Mubarak y la revolución levantada en su contra se ha recurrido a una línea reformista más que revolucionaria al aceptar que la Junta Militar asumiera la supervisión del primer periodo de transición. Muchos de los que participaron en la revolución, de los que elaboraron su discurso, creyeron que los militares no tomarían el poder. Pensaron que cumplirían la ley para establecer una separación entre ellos y quien se rebeló en su contra. Aceptaron dejarse seducir con la continua sucesión de laberintos constitucionales y legales.

La imagen y también el eslogan más destacado del 25 de Enero ha sido el deseo de matar al padre

La imagen y también el eslogan más destacado del 25 de Enero ha sido el deseo de matar al padre, ha sido la rebelión en contra de las generaciones mayores. Sin embargo este deseo no ha estado lo suficientemente arraigado o para ser más concisos, no se ha llegado a materializar de verdad sobre el terreno. Se evidencia en los partidos políticos surgidos tras la revolución, en su mayoría marcados por la jerarquía típica en la escena egipcia. Los más viejos como líderes y todas las ideas que representan, en diversidad y diferencia, son una hija leal al Estado egipcio, mientras que los jóvenes de visiones diferentes se han conformado con el papel de peones de estos partidos.

Después de la abdicación de Mubarak, vengar la sangre de los mártires se ha convertido en la petición más urgente ocultándose detrás el resto de demandas y objetivos. No vale que solo esta petición por su importancia, por ser fundamental, margine al resto de metas de la revolución.

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Acerca del autor

Mansoura Ezeldin
Escritora egipcia. Nació en el delta del Nilo en 1976. Tras estudiar periodismo en El...

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1 comentario

  1. Roberto Dante Di Benedetto dice:

    – En El Ayer, ¿Se Encontraba El Hoy En Egipto?
    roberto dante -Lanús, Argentina –

    “El pueblo, unido / Jamás será vencido”.
    ¿Recuerdan la consigna? (nos retrotae a la década sesentista. Por lo del “mayo” francés y los movimientos Revolucionarios en el Tercer Mundo). Aunque ya pasaron más de 40 AÑOS se reactualiza en cada lucha popular, con sus matices, como el“namutu namutu wa yahi el-watan”. Traducción: “moriremos, moriremos, para que viva la patria”. Cantado por los tunecinos mientras Ben Alí huía hacia Arabia Saudita.

    Los pueblos Gritan y MUEREN. Gritan y MUEREN. Generación tras generación en sus luchas contra las minorías en el poder que los oprimen. ¿Es desesperanzador?
    No tanto. Nadie dijo que el camino hacia la igualdad de derechos sería sencillo. “No hay senderos rectos. Son, más bien, sinuosos”. El meollo es La Opción. El Camino a seguir.

    Hay un “Historia Oficial”, la de las minorías poderosas siervas de los “ismos” de turno. Y la OTRA: la que los pueblos construyen, laboriosa y contradictoriamente, para lograr la libertad y mantener su identidad (En la multiplicidad cultural está la riqueza).
    Así llegamos a los Medios de Comunicación: Voz “unánime” la de los Multimedios Corporativos. Para ellos “Túnez era la Suiza Africana”, “El paraíso para el Gran Turismo Internacional”. NADA decían sobre los 23 años de dictadura represiva (¡Vamos! Como si existiera alguna que no lo es), en Túnez. ¡Y Explotó la bomba!
    El 17 de diciembre de 2011 Mohamed Bouazizi se inmoló. Los Medios “miraron para otro lado” hasta, hasta…que Facebooks, Twitter y Blogs Alternativos difundieron el horror por todo el mundo.
    – ¿Los Grandes Medios?
    Se acordaron de Al Jazeera. La citaban. ¡SÏ! Y afirmaban que “Ben Ali: debe hacer las reformas necesarias”. Pero, si hasta Francia le soltó la mano al tirano. “Ben Alí debe renunciar como lo pide el pueblo” comunicaban, sin ponerse colorados. Y continuó el “efecto dominó”.
    Ardieron fuegos en Jordania, Yemen, Arabia Saudita, Siria. Y, finalmente, Egipto (¿Finalmente?) ve como se derrumba la dictadura de Mubarak – de paso, recordemos, su traición hacia el pueblo Palestino – .

    Cito: “El líder del partido opositor Wafd, El Sayed el Badawy, reclamó que era momento de formar “un gobierno provisional” y de celebrar “elecciones legislativas de acuerdo con una nueva ley electoral”. (“Al borde del Abismo”, página 12.com.ar).

    Mientras, se divulgaba:
    “El presidente Barack Obama intentó lo imposible ante la crisis egipcia: cautivar a la población furiosa con un régimen autoritario de tres décadas y, al mismo tiempo, asegurar a un aliado clave que Estados Unidos lo respalda.” (Elnuevoherald – 29.1.11 – temprano).

    “El presidente Hosni Mubarak prometió una mejor democracia y mayores oportunidades económicas. Hablé con él tras su discurso y le dije que tiene la responsabilidad de darle significado a esas palabras, de tomar decisiones concretas y medidas que cumplan esa promesa”. (Elnuevoherald – 29. 01.11 – más tarde).

    Cuidado, no olvidemos actualizar la memoria.
    Junto a los pueblos, siempre. ¡No al gatopardismo! Aunque resuene como un sueño adolescente…No al gatopardismo.

 
 

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