Guasa frente al atentado

 
Transeúnte en Teherán, el día del atentado yihadista (Jun 2017) | © Alejandro Luque / M'Sur

Transeúnte en Teherán, el día del atentado yihadista (Jun 2017) | © Alejandro Luque / M’Sur

“¿Incidente, qué incidente?”, pregunta el empleado del Dubai Shop Center, en la céntrica y larguísima calle Valiasr de Teherán. “¡Ah, lo del Parlamento! Tranquilo, es la primera vez que nos pasa y será la última. No hay nada de que preocuparse”.

El primer atentado yihadista en Irán, reivindicado por el Estado Islámico cuando la policía áun estaba intercambiando tiros con los terroristas en el Parlamento, ha causado cierto estupor, pero sobre todo escepticismo y prácticamente nada de pánico en Teherán. Era como si nadie creyese que la amenaza fuera del todo real, pese a los tiroteos en el hemiciclo y las explosiones en el mausoleo del imam Jomeini. Pese a los 12 muertos y 39 heridos con los que se saldó el doble ataque.

“La gente aquí es así: cuando ocurre algo se queda, para enterarse de qué pasa”

Más bien al contrario: una muchedumbre acudió poco después a la calle del Parlamento, en lugar de alejarse. “La gente aquí es así, cuando ocurre algo se queda, para enterarse de qué pasa”, dice Bita, una empleada de guardería de treinta años. No hay ninguna cultura del terror, lo viven casi con curiosidad, apunta. Los transeúntes se arremolinan en pequeños grupos ante los quioscos de prensa por si sale algo nuevo, se dan cita ante los televisores, pero sobre todo buscan información en Telegram, la red social más popular.

Una de las imágenes que ha circulado en dicha red opone precisamente dos fotografías, una de Londres y otra de Teherán. En la primera se ve a ciudadanos corriendo aterrorizados tras un acto terrorista, en otra a la multitud asomándose al lugar de los hechos. No hace falta añadir mas.

La ciudad de 14 millones de habitantes (solo 12 millones cuando cae la noche y muchos trabajadores regresan a las ciudades dormitorio de los alrededores) no se para por un tiroteo. Hay cierta impresión, algo de miedo, el vídeo de un hombre herido y sentado en una acera, atendido pero consciente, con la camisa ensangrentada, no para de acumular visitas… Al igual que otro, un vídeo casero filmado desde fuera del Parlamento en el que se escuchan abundantes ráfagas de disparos, que suma decenas de miles de clics en pocas horas. Pero así y todo, el pulso de Teherán no se detiene, ni siquiera disminuye: se tarda una hora en recorrer la calle Valiasr en medio de un pandemonio de coches y motos imposible.

“Cuidado, que está noche vienen los del ISIS a la fiesta”. “¡Venga hombre!”

Muchos se lo toman directamente a chanza. El empleado del Dubai Shopping Center recorre la tienda, escoba en mano y viendo de reojo la tele, cuando se acerca un colega y le dice al periodista: “Cuidado: este también es del Daesh”. Los dos prorrumpen en una carcajada. Otros se desahogan en las redes sociales donde es habitual organizar las fiestas, ilegales pero poco ocultas, que los jóvenes celebran cada noche en alguna casa particular. Fiestas donde las normas morales del Gobierno no valen, las chicas prescinden del velo y a menudo incluso corre alcohol del mercado negro. Alguien se hace el gracioso: “Cuidado, que está noche vienen los del ISIS a la fiesta”. “¡Venga hombre! Así no hay quien pueda”, resopla el anfitrión.

Otros no se muerden la lengua en su gusto por el debate político que en los últimos años, y especialmente durante la campaña electoral del mes pasado, ha implicado a muchos jóvenes: “La gente normal por favor que se quede en casa, o la matarán. Que salgan solo los ricos, que tienen guardaespaldas y pueden permitírselo”.

También hay escepticismo cuando corre el rumor de que Daesh ha amenazado con atentar en el metro. “Venga yaaaa”, es la respuesta de algunos al escuchar la noticia. Las autoridades se limitan a aconsejar que no se utilice el transporte público a ser posible, pero la única medida tomada es el cierre de algunos museos, que permanecerán clausurados hasta nuevo aviso. La Policía da instrucciones básicas para una situación inédita: “Si pasa algo, mantén la calma, muévete rápido y aléjate del lugar tan pronto como puedas. No pelees con nadie a tu alrededor”.

Incluso desde la embajada española se difunden mensajes de tranquilidad a los españoles de vacaciones. Apuntan que la situación ha estado muy localizada en dos puntos precisos y simplemente aconsejan reducir en lo posible sus movimientos en el día de hoy. Y si usted vuela próximamente, que vaya con tiempo, pues habrá más controles de lo normal. Solo eso.

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Acerca del autor

Alejandro Luque

@atoluque

Periodista y escritor (Cádiz, 1974). Vive en Sevilla.
Tras trabajar en la...

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