Antisemitismo francés

Publicado por

Uri Avnery

Publicado el 19 Jul 2016

Publicidad

opinion

 

¡Bienvenidos! ¡Bienvenu!

Para mí, Francia es la tierra de la libertad.

Cuando tenía solo diez años, hui con mi familia desde la Alemania nazi a Francia, en nuestro camino hacia Palestina. Temíamos que nos detuviesen en la frontera. Cuando nuestro tren cruzó el Rin, dejando Alemania a nuestra espalda y entrando en Francia, respiré profundamente. De la tiranía a la libertad, del infierno al paraíso.

Nunca olvidé ese sentimiento. Siempre que he visitado Francia, lo he vuelto a sentir.

Me acordé de nuevo esta semana, cuando vi un “informe de investigación” un tanto rastrero en televisión sobre “el antisemitismo en Francia”. Era un montón de propaganda sin sentido.

“ANSEMITISMO EN Francia” es ahora la última moda en Israel. Se ha invertido un enorme esfuerzo de propaganda en esta campaña. El objetivo es incitar a los judíos franceses a ir a Israel, para “hacer la aliyá” (una atroz corrupción del hebreo).

Los judíos en Francia, según el “informe de investigación”, están ante una terrible amenaza. Pueden esperar un segundo holocausto en cualquier momento. Les agreden en las calles. Les da miedo llevar puesta la kipá en público. Por la seguridad de sus hijos, deben volver a Israel. Rápido. ¡Ahora!

¡Qué raro! Apenas conozco a un francés judío que use la kipá

Cuando empecé a poner más atención en la noticia, me di cuenta de una cosa: casi todos los hombres que fueron entrevistados llevaban una kipá. ¡Qué raro! Apenas conozco a un francés judío que use la kipá.

Y entonces me llamó la atención otra cuestión: me parece que todos los judíos entrevistados parecen norteafricanos. En especial, argelinos.

¿Por qué tienen lugar estos incidentes? ¿Por qué allí? ¿Y qué tienen que ver con el antisemitismo francés?

CUANDO oigo hablar del “antisemitismo francés”, me viene a la cabeza la larga tradición de rechazo hacia los judíos. Incluso después de la revolución francesa, que liberó a los judíos también, había mucho antisemitismo en Francia. No hay más que recordar el caso Dreyfus a finales del siglo XIX, cuando un oficial del Ejército francés y judío fue falsamente acusado de ser un espía alemán y fue enviado a la Isla del Diablo en la Guayana francesa. Los franceses marcharon en masa a lo largo de los Campos Elíseos, al grito de “¡Muerte a los judíos!”. Uno de los testigos era un periodista de Viena, llamado Theodor Herzl, que llegó a la conclusión de que todos los judíos deben irse de Europa y establecer un Estado propio en Palestina. El sionismo había nacido.

La animadversión judío-musulmana que se está dando en los suburbios franceses nada tiene que ver con el antisemitismo

Este tipo de antisemitismo cristiano, que emana (yo creo) de la historia del Nuevo Testamento sobre la muerte de Jesús, siempre ha existido en Francia, al igual que hizo en la mayoría de los otros países cristianos. Desde el Holocausto, se ha convertido en un fenómeno marginal. Yo creo que eso también ha pasado en Francia.

La animadversión judío-musulmana que se está dando ahora en los suburbios franceses es algo totalmente distinto, y no tiene nada que ver con el antisemitismo. Da la casualidad de que ambas partes son semitas.

Empezó en Argelia hace mucho tiempo. Los franceses conquistaron el país y se asentaron allí en masa. Entonces hicieron algo muy inteligente: otorgaron la nacionalidad francesas a los judíos locales, pero no a los musulmanes, que eran la gran mayoría. Como solían decir los antiguos romanos: “Divide et Impera” (divide y vencerás).

Cuando empezó la guerra de la independencia argelina (en 1954), los judíos, orgullosos nacionales franceses, se posicionaron de lado de los opresores contra los oprimidos.

Más que eso. Cuando el Ejército francés mostró señas de querer irse, los colonos establecieron una organización militar clandestina, la OAS, para aterrorizar a los musulmanes. Los locales judíos también estaban cooperando. Poco a poco, los colonos franceses empezaron a regresar a Francia y los judíos permanecieron, y la OAS se convirtió en casi una organización judía.

Vinieron a pedirme crear una organización en Israel para apoyar la independencia argelina

Yo también estaba involucrado de alguna manera. La organización de liberalización argelina, el FLN, notando que la victoria estaba cerca, estaba muy preocupada de que los judíos dejaran Argelia. Como los judíos jugaron un gran papel en la economía y la vida intelectual argelina, los líderes FLN temían que una especie de éxodo sería una gran perdido para el Estado emergente.

Vinieron a pedirme crear una organización en Israel para apoyar la independencia argelina. Cuando fundé el Consejo Israelí para la Independencia Argelina, nos pidieron publicar material en hebreo, que tradujeron al francés y distribuyeron entre los judíos.

Fue inútil. Al final, Charles de Gaulle fijó una fecha para la retirada del Ejército francés, más de un millón de colonos franceses huyeron casi durante la noche a Francia y, con ellos, prácticamente todos los judíos.

Lo que está pasando ahora es la continuación de ese conflicto argelino pero en suelo francés. El odio que una vez gobernó las calles de Argel y Oran se está librando en París y Marsella.

¿Trágico? Sí. ¿Triste? Sin duda. No es, en absoluto, antisemitismo. No tiene nada que ver con esa vieja plaga europea.

Para obtener una imagen real, uno tiene que comparar el número de actos de violencia de musulmanes contra judíos en Francia, con el de cristianos contra musulmanes.

No he visto tal estadística, quizás porque Francia insiste en que no hay diferencia entre franceses y francesas de todos los colores, religiones y razas.

El neofascismo francés de Marine Le Pen está centrado en el odio a los musulmanes

Sin embargo, apostaría con seguridad que los incidentes contra musulmanes superan en número a los incidentes contra judíos.

El neofascismo francés, liderado por la muy hábil Marine Le Pen, está totalmente centrado en el odio a los musulmanes. Algunos judíos son incluso activos de su partido. Ella nos admira, nos adora, incluso expulsó a su propio padre porque no se pudo contener diciendo frases que reflejaban algunos restos de antisemitismo.

¿Entonces, de dónde viene el actual temor al antisemitismo francés?

Ah! Hay varias buenas razones.

Básicamente, el sionismo y el antisemitismo son gemelos. Es el antisemitismo europeo moderno lo que ha creado el sionismo moderno. Como ya dije, Herzl se hizo sionista cuando vio el antisemitismo (francés). Mi familia vino a Palestina por el antisemitismo (germano). Razón por la que, más o menos, lo hicieron todos los judíos israelíes.

Se podría decir que si el antisemitismo no existiese, el sionismo lo habría inventado.

Según la ideología sionista, el Estado de Israel existe como un refugio para los judíos perseguidos. En cualquier parte del mundo donde los judíos estén en peligro, los salvamos y los traemos aquí. (no importa que Israel sea, quizás, el lugar menos seguro del mundo para los judíos).

Cuando el antisemitismo es demasiado débil para hacer el trabajo, debemos echarle una mano, como hicimos en Irak en 1952, cuando colocamos bombas en las sinagogas para animar a los judíos a irse y venir aquí.

Los judíos rusos ya no vienen, ni tampoco los americanos. Así que Francia debe llenar el vacío

Parece que ahora hay una escasez de antisemitismo. Los judíos rusos ya no vienen, ni tampoco los americanos. Así que Francia debe llenar el vacío.

También hay una explicación más cínica. Israel ha construido un complejo aparato para traerse aquí a los judíos. Hay oficiales de inmigración en las embajadas israelíes. Está la Agencia Judía, una organización mundial dedicada principalmente a traer judíos a Israel. ¿Qué pasaría con toda esta serie de emisarios, organizadores, burócratas, designados políticos y demás, sí ya no hay judíos que quieran venir aquí y besar tierra al llegar?

Afortunadamente, está esta “ola de antisemitismo” en Francia, y todo el mundo está plenamente ocupado. Los políticos dando discursos, los periodistas produciendo emotivas series de “investigación”, el alma de los sionistas está revuelta, el sionismo está en pleno vaivén. Llegan aviones llenos de judíos con kipá. ¡Aleluya!

¿Qué pasa con todos esos inmigrantes “haciendo la aliyáh” una vez que llegan aquí?

Buena pregunta. Algunos burócratas son los encargados de lidiar con ellos. Tenemos todo un ministerio dedicado a la “absorción de inmigrantes”. (Es, sin duda, el trabajo menos deseado por un político, una especie de sala de espera hasta que aparezca algo mejor).

Una vez que los nuevos inmigrantes están aquí, muchos sionistas devotos parece que pierden interés por ellos. Prácticamente todos los inmigrantes procedentes de países musulmanes desde el nacimiento del Estado, ahora se quejan, ellos y sus descendientes, de haber sufrido discriminación.

Las estimaciones dicen que en torno al 30% acabará volviendo a Francia

El problema está ahora en el centro de un debate animado. Un comité liderado por un poeta oriental ciego acaba de publicar un gran informe, pidiendo que se vuelvan a escribir todos los libros de historia para hacer hueco a los políticos, rabinos, artistas y escritores orientales judíos, basándose en la paridad con los descendientes judíos europeos.

Las estimaciones semioficiales dicen que en torno al 30% de los nuevos inmigrantes “franceses” acabarán volviendo a Francia. Esto parece que se ha aceptado como normal.

Pero si el 70% se queda con nosotros, eso es un beneficio neto.

¡Bienvenue, mes amis!

¿Te ha interesado esta columna?

Puedes ayudarnos a seguir trabajando

Donación únicaQuiero ser socia



manos

Post relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *