La Barbie musulmana

Publicado por

Imane Rachidi

Publicado el 15 Nov 2017

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Últimas noticias. La Barbie ya no solo será una muñeca esquelética, rubia o morena, con una melena infinita, imposible de peinar, y criticada por muchos por representar un estereotipo femenino peligroso para las niñas. Atención porque la modernidad (o el retroceso) también alcanza a este juguete infantil: a partir de ahora, en su tienda más cercana, podrá adquirir una Shero, la Barbie con velo y vestimenta “decente” que cubre su esbelto cuerpo. Vamos, que no se le ve ni el tobillo a la muñeca.

Este juguete está inspirado en la atleta olímpica estadounidense Ibtihaj Muhammad. La muñeca lleva el mismo “uniforme” que la esgrimidora, que resaltó como la primera atleta de su país que participa en los Juegos Olímpicos de 2016 con la cabeza cubierta por un velo. Bien. Se llama libertad. Si no tiene ningún riesgo para su vida, o para la de los demás, Muhammad puede participar cómo mejor le parezca.

“Orgullosa de que las niñas pueden jugar ahora con una Barbie que elige llevar un hiyab”

Pero ¿es necesario hacer una Barbie con velo? ¿Con hiyab? ¿Un símbolo al fin y al cabo religioso? ¿Por qué no le colocamos también una mantilla negra en la cabeza y le quitamos un poco de escote? ¿O le ponemos, de paso, la kipá? ¡Estará monísima, seguro! Ah, no, que eso es cosa de hombres. Bueno, pues pongámosle ese sombrerito judío a Ken, el novio de la Barbie. También se le puede vestir de nazareno. ¡Por qué no!

Muhammad, feliz de que se hayan inspirado en su persona para diseñar a esta muñeca musulmana, escribió un tuit celebrando la iniciativa. “Me siento orgullosa de saber que las niñas pueden jugar ahora con una Barbie que elige llevar un hiyab”, dijo. “¡Un sueño hecho realidad!”, añade. ¿Soñaba con eso de pequeña? Y yo que pensé que lo suyo iba de la esgrima.

Me acaba de venir a la cabeza un anuncio que me enviaron el otro día, con esmaltes de colores de fondo: “Primer centro de manicura halal”, rezaba el cartel. Aún recuerdo cuando me decían que pintarse las uñas era ya no solo cosa de putas, sino también haram. ¡Las chicas decentes no hacen eso! ¿Qué narices es eso ahora del pintauñas halal? Prefiero no pensarlo.

Me decían que pintarse las uñas era ya no solo cosa de putas, sino también haram

Volviendo al tema. Me molesta que haya un toque religioso innecesario en los juguetes de los niños: me parece un intento más de alienar e ideologizar hasta a los más pequeños. Me cabrea que se olviden de que en las edades en las que niñas y niños juegan a imaginarse que Barbie y Ken se enamoran y se van de viaje, aún no entienden de religiones ni de las diferencias o muros absurdos que los adultos establecen en la humanidad. ¿Por qué deben aprender desde pequeños que el mundo se rige por etiquetas, creencias, ideologías?

Una Barbie musulmana no hace más que añadir leña al fuego de otro problema contra el que muchas feministas llevamos siglos luchando: la insistencia en sexualizar a las niñas y en alimentar la sinrazón de retrógrados y pederastas. Por si no fuesen suficientes esos anuncios de crías de 4 años maquilladas hasta los tendones y desfilando con toda normalidad, como si fuese algo normal que una niña de esa edad tenga que taparse los pezones (llamarlo tetas sería demasiado exagerado) con un trozo de tela de 2 centímetros, ahora vamos también a darles la opción de cubrirlas hasta las pestañas.

Las niñas han dejado de ser niñas para convertirse en un producto más de la moda, sin pensar en las consecuencias. Un día de estos, Dolce Gabbana también anunciará en su sección infantil “velos para niñas de 1 a 9 años”. Da la misma grima que los anuncios de niñas paseando en bikini por una pasarela. Da el mismo miedo que abrir una revista de cualquier tienda y ver a niñas posando, mirando fijamente a cámara, levantando un brazo y sujetándose la cintura con la otra mano. Donde algunos vemos inocencia, otros ven dinero, y unos cuantos pederastas, sexo. No lo olvidemos.

Barbie adelgaza, se adecenta y se cubre más, en pro de la violencia contra las mujeres

Dice Muhammad que esta nueva Barbie es una manera de decirle a las niñas que, igual que ella en los Juegos Olímpicos, todas pueden lograr lo que quieren “aunque usen hiyab”. ¿Contra quién deben luchar las niñas, pues? ¿Contra los racistas que desprecian a una mujer musulmana simplemente porque se cubre la cabeza? O… ¿contra padres machistas? ¿maridos opresores? ¿O contra gobiernos como el saudí, que solo acepta que sus mujeres participen en competiciones internacionales si se cubren el pelo?

¿Tiene sentido hacer una Barbie musulmana para animar a las niñas a luchar contra la opresión machista y patriarcal? Yo creo que esto no hace más que legitimar a nuestro enemigo.

La Barbie velada, que por supuesto es un intento de la compañía Mattel para salvar su pellejo ante la quiebra en la que está a punto de caer, es una involución. Mientras Ken pasa a ser más moreno y menos rubio/blanco, en un intento de fomentar el respeto y luchar contra la discriminación racial, Barbie adelgaza, se adecenta y se cubre más, en pro de la violencia contra las mujeres y sexualizando cada vez más a las niñas.

¿Cuándo podrán tener una infancia libre, neutra y alejada de los prejuicios adultos?
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