Pedofilia sí, amor no

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Sanaa El Aji

@SanaaElAji

Socióloga (Casablanca, 1977). Empieza a trabajar como periodista en el semanario Nichane en 2006 con un reportaje sobre chistes irreverentes, por el que se le condena a tres años de cárcel (con pena suspendida). Continúa publicando en diversos medios marroquíes y hasta 2017 fue columnista del diario arabófono Al Ahdath Al Maghribia, uno de los diez periódicos más vendidos de Marruecos.

Publicado el 20 Abr 2018

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Sucede que detienen a dos personas adultas que mantenían relaciones sexuales en la vivienda del chico… Como era de esperar, llovieron insultos sobre la chica, a la que acabaron calificando de prostituta, en una enorme confusión entre lo que es una profesional del sexo que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero, y lo que es una relación consentida entre dos personas adultas.

Por otra parte, durante un episodio del programa de debates libanés Ahmar Bel Khat Al Areed, nos encontramos con el presentador, Malek Maktabi, entrevistando a una niña de diez años de edad, y casadas con su primo, pese a que ella no sabe el significado del concepto de matrimonio, cuando el presentador se lo pregunta.

El marido, que tiene dieciseis años, dice que el colegio ya no es lugar para quien se ha convertido ahora en su mujer, porque él no se lo permitiría. Y cuando el presentador le pregunta qué significa el matrimonio, responder que lo que significa es que ella le servirá a él.

Si dos personas adultas mantienen relaciones sexuales, ahí se desata la furia de la sociedad

Quien quiere, tiene derecho a considerar la primera relación ilícita según la religión, y la segunda lícita. Pero lo que es seguro que quienes lo hacen sufren una confusión mental. El primer caso es una relación voluntaria entre dos personas adultas que asumen la responsabilidad de sus actos y no hacen daño a nadie. La segunda relación es una agresión contra los menores de edad, y especialmente una agresión atroz contra una niña de diez años, cuyo entorno natural son el colegio y los juguetes. No el matrimonio, ni la obligación de ocuparse de las cosas de su marido, ni mantener relaciones sexuales a una edad en la que es obvio que es demasiado pequeña como para hacer todas esas cosas. Eso es simplemente pedofilia, desterrada por la sociedad, la legitimidad y el código penal en muchos países.

Analicemos de nuevo la confusión de la lógica en estas relaciones: ¿Un marido que viola a su esposa sobre el lecho conyugal? Es su derecho mantener relaciones sexuales con ella cuando él quiera, aunque a ella le haga un daño mental y físico. ¿Alguien que agrede a una chica en la calle? La culpa la tiene ella, mira cómo iba vestida. Y ya no hablamos de la violencia física y mental a la que se expone esta chicoa después, precisamente por haber sido agredida. ¿Casar a una niña de diez años? Normal, eso es lícito. Aunque le haga daño mental, físico y social.

Pero si nos encontramos a dos personas adultas que tienen relaciones sexuales, ahí se desata la furia y la violencia de la sociedad, de las leyes y del código penal. Sabiendo que estamos ante la única situación que no conlleva daño a nadie, dado que se trata de una relación mutuamente consentida.

Díganme si esto no es una enorme confusión de la lógica en nuestras relaciones con el cuerpo, con el amor y con el sexo.
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© Sanaa El Aji | Primero publicado en MC-Douliya· 16 Abril 2018 | Traducción del árabe: Ilya U. Topper

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