Ni felicitaciones ni rosas

Publicado por

Sanaa El Aji

@SanaaElAji

Socióloga (Casablanca, 1977). Empieza a trabajar como periodista en el semanario Nichane en 2006 con un reportaje sobre chistes irreverentes, por el que se le condena a tres años de cárcel (con pena suspendida). Continúa publicando en diversos medios marroquíes y hasta 2017 fue columnista del diario arabófono Al Ahdath Al Maghribia, uno de los diez periódicos más vendidos de Marruecos.

Publicado el 18 Mar 2019

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Nos enviarán flores. 

El viernes 8 de marzo, nos dirán docenas de veces: “¡Feliz aniversario!”, “¡Muchísimas felicidades!”, “Feliz día de la mujer”.

¡Como si estuviéramos celebrando una fiesta!

Recibiremos felicitaciones a través de mensajes telefónicos… y por otras redes sociales.
Nuestros colegas nos felicitarán… Incluso las instituciones en las que trabajamos lo celebrarán distribuyendo rosas u organizando una fiesta de té. Empresas de diferentes sectores lanzarán promociones especiales para el “día de la mujer”.

¿Alguien les puede explicar a esos y al resto de simpatizantes que el 8 de marzo no es un día festivo ni una boda?, ¿que no es un día para dar o recibir felicitaciones y rosas, y que el 8 de marzo es simplemente “día internacional de la defensa de los derechos de las mujeres”?

El 8 de marzo es un recordatorio anual para no olvidar que todavía necesitamos años y décadas de lucha para lograr la plena igualdad entre hombres y mujeres en varios campos: acceder a derechos como la educación, el trabajo, la propiedad y otros derechos básicos, pero también la igualdad en la remuneración salarial, la herencia, la práctica política, la libertad de movimiento, la vestimenta, etc.

Creen en la división “natural” de los roles y rechazan que el hombre haga algunas tareas domésticas

Un día que nos hace recordar que la mentalidad machista de muchos hombres se sigue manteniendo, e incluso la de muchas mujeres. Ellas consideran que los hombres son “naturalmente” mejores que nosotras. Creen en la división “natural” de los roles entre los cónyuges y rechazan que el hombre haga algunas tareas domésticas, aun cuando ellas trabajan fuera del hogar. Crían a sus hijos siguiendo diferentes valores según el sexo del niño. Por ejemplo, consideran que la designación de una ministra de Interior en el Líbano es preocupante porque el Ministerio del Interior necesita una alta eficiencia. Como si el hombre fuera necesariamente eficiente y las mujeres necesariamente “compasivas, caritativas, faltas de razón, religión y firmeza”.

En todo el mundo existen desigualdades contra las mujeres, aunque esta diferencia varía de un país a otro. La realidad de las mujeres en los países democráticos es necesariamente mejor que en la mayoría de los países del tercer mundo… pero esto no impide que las mujeres de los países desarrollados sufran muchas formas de injusticia, como la violencia, el acoso, los salarios desiguales, etc.
En varios países, las formas más severas de pobreza, analfabetismo, fragilidad económica y social y violencia afectan a las mujeres. En Francia, por ejemplo, el 88% de las víctimas de violencia son mujeres.

En Bélgica, en 2018, el número de mujeres que murieron víctimas de violencia llegó a 25 mujeres. La cifra es superior a la de las víctimas del terrorismo de ambos sexos.

Definitivamente, no necesitamos el 8 de marzo para recibir felicitaciones ni rosas

En Marruecos, 6 de cada 10 mujeres de 18 a 64 años sufren al menos una forma de violencia.
El 55% de los casos son perpetrados por parte del marido y solo el 3% lo denuncia.

En Egipto, 4.000 mujeres sufren violencia a diario. El 70% de los casos por parte del marido.

Todo esto es solo la punta del iceberg del dolor y la desigualdad: violación en el lecho matrimonial; desigualdad al soportar las consecuencias en el caso del embarazo fuera del matrimonio, aunque las relaciones sexuales las lleven a cabo ambos; desigualdad en la herencia; desigualdad en los salarios. Diversos estudios internacionales muestran que las mujeres que desempeñan las mismas funciones que los hombres ganan un promedio del 80% de lo que ganan los hombres.

En varios países del mundo, todavía necesitamos conmemorar el 8 de marzo para darnos cuenta de que los logros obtenidos son una hermosa victoria, pero que aún no es suficiente.

Pero definitivamente no necesitamos el 8 de marzo para recibir felicitaciones ni rosas.

¿Nos estáis felicitando el qué? ¿La injusticia cometida contra nosotras?

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© Sanaa El Aji | Primero publicado en Al Hurra · 7 Marzo 2019 | Traducción del árabe: Lubab Khansa

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