Moderados de la muerte

Publicado por

Sanaa El Aji

@SanaaElAji

Socióloga (Casablanca, 1977). Empieza a trabajar como periodista en el semanario Nichane en 2006 con un reportaje sobre chistes irreverentes, por el que se le condena a tres años de cárcel (con pena suspendida). Continúa publicando en diversos medios marroquíes y hasta 2017 fue columnista del diario arabófono Al Ahdath Al Maghribia, uno de los diez periódicos más vendidos de Marruecos.

Publicado el 7 Oct 2021

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Imagina que tenemos distintos puntos de vista, y que el debate se calienta, y te mato… Y que mucha gente de mi entorno crea que el culpable eres tú, porque me has provocado con tus palabras. Por supuesto no me has pegado, ni me has agredido físicamente. Pero tu discurso me provocaba. A mí, a mis hijos, a mis vecinos, a mis primos y a mi pueblo… Así que, ¡mereces morir!

¿El escenario descrito parece criminal e inaceptable desde el punto de vista humano y jurídico? Pero esto es lo que ocurre, lamentablemente, todos los años al hablar del investigador egipcio Farag Foda en el aniversario de su asesinato (8 de junio).

¿Cómo es posible que consideremos justificado asesinar a una persona que tiene una opinión distinta a la nuestra y la expresa? ¿Y cómo les puede parece normal a algunos que el culpable de esta muerte sea el propio asesinado “porque provocaba con sus palabras” y “porque era ateo”?

Finalmente ¿en que se diferencian los que justifican hoy el asesinato de Foda de aquellos que lo planificaron en su momento? Al final, la única diferencia radica en que unos perpetraron el asesinato de hecho y los otros reivindican el crimen, pero aplicando la misma lógica y utilizando los mismos argumentos.

Al asesinado se le cuestiona y al asesino se le considera implícitamente como víctima

Incluso si asumimos que tienen razón quienes consideran a Farag Foda un “ateo” que “atacaba el islam y a los primeros seguidores de Mahoma”, que es algo que únicamente pueden decir quienes conocen a Farag Foda solo de oídas y nunca lo han leído ni estudiado… digo, incluso si asumiéramos que fuese cierto ¿cómo se puede decir que es justo que alguien que te provoca con sus palabras merezca la muerte?

Esto, obviamente, lo dicen quienes se consideran “musulmanes moderados”, que dicen no parecerse en nada a Daesh ni a los extremistas. ¿Dónde radica la moderación, cuando justificas el asesinato de una persona, porque “sus opiniones provocan”? ¡Cómo te puedes considerar un “musulmán moderado” sin condenar los crímenes de quienes consideras extremistas, cuando te alimentas de la misma lógica?

Dentro del grupo de “musulmanes moderados”, encontraremos también a quien se pregunta con tranquilidad: “¿De que le han servido sus ideas, si las ha tenido que pagar con la vida?”… Resulta muy curioso que al asesinado se le cuestione de todas las formas posibles, frente a un asesino al que se le considera implícitamente como víctima.

Al final, basándose en esta lógica, concluimos que “Farag Foda era un pensador radical y lo han asesinado islamistas radicales”. Se trata entonces de dos bandos igual de extremistas, solo que, probablemente, el segundo bando es víctima hasta cierto punto, porque Farag Foda lo ha provocado.

¿El laico o el ateo obliga a su vecino a practicar sexo antes del matrimonio bajo amenazas?

Tenemos que hablar en esta oportunidad de la ecuación que establecen algunos “musulmanes moderados” cuando dicen: “Al igual que hay religiosos extremistas, hay laicos extremistas”. Eso es verdad… pero conlleva una enorme falacia implícita al pretender igualar a dos bandos que no se parecen para nada en su radicalismo. Porque el laico extremista, lo máximo que llega a hacer es provocar a los demás a la hora de expresar sus posturas..

El extremista religioso, sin embargo, mata, pone bombas, hace la yihad e impone su religión, su punto de vista y su visión a los demás… sin olvidar que con su discurso también provoca a los laicos. ¿Por qué se olvidan los “musulmanes moderados” de que el discurso de los islamistas provoca a su vez a los laicos y a los ateos? ¿Acaso hemos escuchado alguna vez que “un laico radical” o que “un ateo extremista” haya matado a un islamista por que este le ha provocado con su discurso? ¿Mata el laico extremista en defensa de sus ideas? ¿Acaso pega el que no hace ramadán (por ateo radical que sea) a los que ayunan porque hieren sus sentimientos? ¿Acaso, el laico o el ateo obliga a su vecino a practicar sexo antes del matrimonio bajo amenazas de violencia o de difamación?

Esto es (parte de) la diferencia entre “el extremismo” laico y el extremismo religioso. Y con esto, por supuesto, no defendemos ningún tipo de extremismo, porque el extremismo es negativo en todas sus formas. Pero equiparar estas dos formas de radicalismo es una falacia y una táctica moderna para justificar el extremismo que se ejerce en nombre de la religión, una maniobra para justificar el asesinato, la violencia y el terrorismo con la excusa de que “también existe un extremismo laico”.

Querido musulmán moderado, tú que justificas los asesinatos en nombre de la religión; que sepas que al bendecirlos, al no condenarlos tajantemente, de moderado solo tienes el nombre… y eso, en tu imaginación.

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© Sanaa El Aji | Primero publicado en Al Hurra ·  11 Junio 2021 | Traducción del árabe: Carmen Gómez Corts

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