Opinión

No te casarás con una divorciada

Sanaa El Aji El Hanafi
Sanaa El Aji El Hanafi
· 3 minutos

Casablanca | Enero 2024

¿Por qué tantos hombres de nuestras sociedades se declaran tan rotundamente opuestos a casarse con una mujer divorciada? Y cuando sí lo hacen, actúan como si estuvieran cometiendo algún tipo de heroicidad o de gran espíritu de sacrificio.

¿Y por qué rechazan tan a menudo hasta las madres el que su hijo se case con una mujer divorciada, especialmente si es una divorciada con hijos?

Muchos testimonios del corazón de la actualidad, pero también el visionado de filmes y telenovelas, muestran este rechazo hacia un enlace con una mujer divorciada, ya sea por parte del novio hipotético, ya sea por parte de su familia.

Se acepta este matrimonio en dos casos. El primer es cuando el novio tiene algún problema, por ejemplo que sea un señor muy mayor, o un viudo que necesita a una mujer para que críe a sus hijos y lo críe a él, de paso. El hombre puede, en estas circunstancias, rebajarse hasta el punto de aceptar a una divorciada que, por su parte, no debe poner condiciones, sino que debe exhibir su agradecimiento por haber sido la afortunada de ser aceptada por este hombre.

El propio entorno de una mujer divorciada y madre muestra reticencia si decide volver a casarse

El segundo caso en el que se acepta el matrimonio con una divorciada es cuando el novio puede demostrar unas circunstancias excepcionales que hacen posible esa aceptación, pese a que se trate de una divorciada y madre, la pobrecilla. La aceptaremos porque nos ha apoyado mucho durante una crisis nuestra, o porque es rica, o porque no tiene ninguna exigencia respecto a la boda, sino que acepta las cosas tal cual, o algo por el estilo.

Al mismo tiempo, el propio entorno de la mujer divorciada y madre suele expresar mucha reticencia si decide volver a casarse. Como si su rol modélico de madre no pudiera cumplirse, salvo sacrificando su vida personal y emocional.

¡Y todo eso cuando casarse después de un divorcio ni está prohibido por la ley, ni tampoco tiene nada de ilícito según la religión!

Es más: la misma sociedad que proclama con orgullo que la poligamia es lícita, olvida que el profeta Mahoma, al que tanto dice querer emular, así como su círculo más cercano, se casaba con mujeres que en su gran mayoría eran divorciadas o viudas, y muchas de ellas también madres antes de casarse. Pero ¿se ha oído decir alguna vez a alguien «Me voy a casar con una viuda o con una madre divorciada porque es lo que hacía el profeta»? Sin embargo, traen a colación los hábitos del profeta en cuanto deciden casarse con una niña menor de edad o con más de una mujer.

La verdad es que esta mentalidad sigue muy arraigada en la mente de muchos hombres, así como en la de sus madres. No puedes ser su mujer, si antes has amado a otro hombre y te has casado con él… por mucho que esté aceptado por las normas religiosas, que incluso prevén estos casos en numerosas reglas respecto al matrimonio y el reparto de la herencia, además de ser parte de la libertad individual de cada una. ¿No hemos dicho ya que de la religión siempre se hace un traje a medida?

·

© Sanaa El Aji El Hanafi · Primero publicado en McDouliya · 29 Enero 2024 | Traducción del árabe: Ilya U. Topper