«A veces, la responsabilidad se vuelve insoportable»

Vicente Amigo

 
Vicente Amigo | © Bienal de Flamenco de Sevilla

Vicente Amigo | © Bienal de Flamenco de Sevilla


Sevilla | Septiembre 2016

Sevilla es una prueba exigente para cualquier guitarrista flamenco. El propio Paco de Lucía afirmaba pasarlo mal cada vez que actuaba en la capital hispalense, por la responsabilidad que le inspiraba tocar en un teatro lleno de compañeros y de presidentes de peñas que no le quitaban la vista de encima. Vicente Amigo (Guadalcanal, 1967) acaba de pasar esa prueba con sobresaliente, en el marco de la Bienal de Flamenco. Su voz al otro lado del teléfono es de natural alegría, mezclada con un hondo alivio. Pero sabe que los músicos como él no tienen tiempo para celebrar sus éxitos: para ellos siempre hay un nuevo reto por delante.

Parece tenerle cogida la medida a Sevilla. ¿Cuál es el secreto?

Ojalá lo supiera dónde está ese secreto y cómo hacerlo, porque para mí Sevilla es quizá la plaza más importante del flamenco. No sé cómo se logra eso, tener abrazado al público, no en el bolsillo. Ha sido una maravilla poder templarme y entregar mi música de la mejor manera que sé. La gente estaba conmigo y solo puedo estar agradecido por esa noche.

La guitarra está viviendo un momento paradójico: se ha ido el más grande de todos los tiempos, y tenemos a la vez un panorama impresionante de buenos músicos. ¿Lo ve así?

Totalmente, desde hace tiempo ya se ve ese auge. Paco nos ha dejado una herencia tremenda, y a la vez, como dices, la guitarra flamenca está en un nivel impresionante. Creo que tenemos la obligación de ser agradecidos con esa herencia y tratar de seguir adelante, cada uno en su búsqueda, con su corazón, para ir mostrando lo que vayamos descubriendo.

«En la vida de un guitarrista hay mucho de trabajo físico agotador»

¿Qué supone para la guitarra que esté vivo y en activo otro referente como Manolo Sanlúcar?

Manolo es un faro. Para mí siempre va a ser uno de los genios que ha dado la historia de nuestra música. Lo que haga él va a ser un aliciente para todos los demás.

Hay una gran altura técnica en general, que no siempre va acompañada de una originalidad compositiva paralela. ¿Hay muchos recursos para decir, pero no todos tienen algo que decir?

Claro, lo más importante es qué decir. Lo ideal es poder juntarlo todo, el cómo y el qué dices. En la vida de un guitarrista hay mucho de trabajo físico agotador, pagas una factura muy alta por tocar tanto, la espalda se resiente, el alma también… La presión que a veces soportas te aplasta. La mente es así, a menudo es ella la que te presiona de ese modo. Ahí tienes que intentar liberarte, pero no es fácil. En mi caso, con frecuencia la responsabilidad se convierte en algo insoportable.

Está a punto de estrenarse un documental sobre el disco Omega, en el que usted participó. ¿Qué recuerdos tiene de aquella grabación, cómo era trabajar con Enrique Morente?

«Enrique Morente era un tío serio. Era más purista que los puristas»

Tengo un recuerdo muy presente de aquella experiencia, y muchas anécdotas con Enrique. Aparte de haber compartido momentos en actuaciones, éramos amigos. Me gustaba mucho ir a Granada a tomarme una cerveza con él y con amigos comunes. En cuanto a la grabación de Omega, sabíamos que iba a quedar como obra en la memoria, y que marcaría caminos nuevos para mucha gente. Era un proyecto arriesgado y de verdad, como todo lo que hacía Enrique.

¿Sabían también que los puristas se echarían las manos a la cabeza? ¡Un flamenco tocando con una banda punk!

Nos reíamos mucho imaginando esas reacciones. Enrique tenía un sentido del humor muy rico. Pero en el fondo era un tío serio, comprometido con el arte y consigo mismo. Era más purista que cualquier purista.

Su disco Poeta, dedicado a la poesía de Rafael Alberti, ha quedado como un hito en un momento en que la poesía del portuense está casi escondida, a cuenta de determinadas controversias familiares. ¿Está al tanto de ellas?

La verdad es que no he tenido nada que ver con todo eso. Yo hice esta obra para dedicarle a Alberti un homenaje en vida, nada más. Simplemente creo que es lamentable que ocurran estas cosas, y espero que los problemas, como en cualquier familia, se resuelvan para bien.

Tiene usted fama de buen lector, como Juan Carlos Romero, como Dani de Morón… ¿Los guitarristas son más leídos que los cantaores o los bailaores?

Dependerá de unos o de otros… A mí, cuando tengo tiempo, me gusta leer para aprender, que es el refugio más grande que tenemos los seres humanos.

¿Qué tiene en la mesita de noche?

Últimamente estoy leyendo a Platón. Pero muy despacito, para calmarme de las tensiones de las que te hablaba antes. Con el nuevo disco he estado bastante estresado, he tenido varias actuaciones importantes, y a veces recurro a los libros para irme un poco, para no pensar en la música.

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Acerca del autor

Alejandro Luque

@atoluque

Periodista y escritor (Cádiz, 1974). Vive en Sevilla.
Tras trabajar en la...

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