El último desalojo de los colonos

 

“No queremos violencia, hemos venido para mostrar nuestra conexión con la tierra, no para luchar contra la policía”, asegura Tzvi Sukkot, colono que coordina la llegada de los activistas. “No he visto tirar piedras”, afirma ante la cara atónita de algunos reporteros que las habían esquivado de milagro.

Los agentes se dirigen a las casas por grupos. Cuando se acercan a una, varios jóvenes saltan a los tejados y entonan cantos religiosos. Algunas zonas están parapetadas con neumáticos quemados y alambre de espino.

“No me voy a mover de aquí”, dice desafiante una joven de 19 años residente en Amona. Una amiga que ha ido a apoyarla alega que “el pueblo judío solo tiene esta tierra, Israel, para vivir; los árabes pueden ir a un montón de países. Que se vayan de aquí”.

Los colonos de Amona podrán vivir en un asentamiento que Netanyahu piensa construir

La chica de 19 años se trasladará a Ofra, un asentamiento vecino. El Gobierno israelí pactó con los colonos de Amona, el pasado diciembre, su mudanza a unos terrenos adyacentes, pero la oenegé israelí Yesh Din presentó una demanda al Supremo porque también son propiedad privada palestina. El tribunal rechazó el plan para reubicar a los colonos el primer día de su evacuación.

No obstante, en un breve período de tiempo, los colonos de Amona podrán disfrutar de otros hogares en un asentamiento que el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, piensa construir para alojarlos. Será la primera colonia nueva que Israel edifica en territorio palestino en 25 años: durante todo este tiempo pasado se han ampliado numerosos asentamientos ya existentes, a veces añadiendo barriadas enteras en colinas no siempre directamente adyacentes a un colonia antigua, pero declaradas como simple “expansión por necesidad de viviendas”.

El Supremo ha ordenado esta semana desalojar y demoler también 17 casas en la colonia de Tapuah Oeste, situada al sur de la ciudad palestina de Nablus, e ilegal, hasta ahora, para Israel. Las autoridades tienen tiempo de evacuarlas hasta junio de 2018, pero hasta entonces la situación puede cambiar.

Otras 18 casas de Tapuah Oeste tienen autorización del Supremo para seguir en pie y se convertirán en legales gracias a la ley que la Kneset (Parlamento israelí) aprobó el lunes pasado por 60 votos a favor y 52 en contra para legalizar de forma retroactiva casi 4.000 viviendas de colonos judíos construidas en suelo palestino privado.

La nueva norma permitirá declarar propiedad estatal la tierra palestina con colonias construidas

La ley se rubricó solo cuatro días después del desalojo de Amona, a modo de compensación. “Hoy presenciamos estos hechos terribles en Amona, vemos a nuestra policía arrancando a nuestra gente de sus casas. Pero ya está, a partir de ahora solo podemos crecer y construir 100.000 casas en asentamientos”, subrayó en pleno desalojo de Amona Shilo Adler, máximo dirigente del Consejo Yesha, que agrupa las colonias judías en Cisjordania.

Las casas beneficiadas por la ley -3.850, según la oenegé israelí Shalom Ajshav (Paz Ahora)- se encuentran en 53 ‘outposts’ -colonias judías consideradas ilegales por Israel que con la nueva norma serán legales- y otros asentamientos. La finalidad es, según el propio texto de la ley, “regular los asentamientos en Judea y Samaria (nombres bíblicos para Cisjordania) y permitir su continuo establecimiento y desarrollo”.

La nueva norma permitirá declarar propiedad estatal la tierra palestina sobre la que se hayan construido los ‘outposts’ “por buena fe o a instancias del Estado” y negará a sus dueños legítimos el derecho a usar o mantener la propiedad de sus terrenos hasta que haya una resolución diplomática sobre el estatus definitivo de los territorios palestinos. Eso sí, prevé compensaciones para los dueños de las tierras: o bien una parcela en otro sitio, si es posible, o bien una retribución económica del 125 por ciento del valor del terreno, evaluado por un comité, renovable tras 20 años.

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Acerca del autor

Ana Alba

@analba

Periodista (Barcelona, 1971). Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma...

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