Los gemelos que querían ir a Siria

 

El viaje quedó dispuesto y se desarrolló sin problemas. Al llegar a Tánger, los hermanos se quedaron a dormir en casa de Suhail, hasta que una semana después los puso en la calle de manera repentina. “Fue más bien su madre la que nos echó. Era una casa de tres plantas y nosotros dormíamos arriba. Suhail bajó a hablar con su madre y luego nos dijo que ella no nos quería allí. Cogimos las cosas y nos fuimos a la madraza”, relata uno de los gemelos.

Aprovechar las debilidades

Una vez en la madraza cayeron en manos del verdadero captador, Mohamed Mouadin, que hizo el resto. Este joven salafista de 31 años fue detenido en Marruecos en 2015 y reconoció que ejercía de reclutador para jóvenes que enviaba a Siria vía Turquía.

“Te dicen todo lo que te dan en el califato: dinero -unos 3000 euros-, paraíso… Nos enseñaban el lujo”

Chakib lo relata: “Nosotros teníamos 15 años y no sabíamos ni leer ni escribir en árabe, éramos unos incultos, y éste [Mouadin] se sabía todo el Corán y tenía mucha sabiduría sobre el islam”. Añade Chakir: “Nosotros le hacíamos caso, decía lo que podíamos o no hacer según el Corán. Explicaba que el yihadismo es el último pilar del islam, el más importante y elevado. De una forma u otra estás buscando el paraíso, ya sea sabiendo el Corán entero, o rezando, o muriendo como buen musulmán…”. Los chavales, ya habituados al fútbol, entrenaban físicamente cada viernes, y cuando podían salían a correr kilómetros por Tánger. De la treintena de estudiantes de su clase –entre ellos algunos europeos–, los que vivían lejos se quedaban a dormir en la mezquita. Allí había gente que estaba en contra del yihadismo mientras que otros, por el contrario, lo apoyaban.

No todo era idealismo y fe. “Te dicen todo lo que te dan en el califato: dinero -unos 3000 euros-, paraíso… Nos enseñaban el lujo, y solo pensábamos en cómo el hombre vivía allí. Entonces eso nos apasionaba más. Te decían que vas a vivir de lujo, y la muerte ya no te importaba”, recuerdan.

Mouadin “se quedaba con nosotros. Le contamos que teníamos un hermano que había muerto en Siria. Y ahí él aprovechó esta pérdida para estar más encima de nosotros. Se aprovechó de que nuestro hermano había muerto en Siria para meternos más ideas en la cabeza”, asegura Chakib.

En la madraza les dieron el contacto de personas  en Siria para hablar mediante videollamada

Los gemelos dicen que en la madraza les dieron el contacto de personas que estaban en Siria para que hablasen con ellos mediante videollamada. “Me enseñaron un vídeo donde se veía una fiesta en una mansión con piscina”, explica uno de los gemelos. Les decían, además, que no creyeran lo que veían en televisión. “Aquí la verdad la vas a ver tú mismo, con todo. En tu casa”, fueron las palabras que les repetían desde Siria.

Mouadin empezó a dar un trato preferente a los gemelos, o eso creían. “A nosotros nos trataba de una forma diferente”, aseguran. En una ocasión le preguntaron por qué no viajaba él mismo a Siria para cumplir con la yihad. “Nos dijo que era el único hijo de su madre, el único de su familia”. “Luego vimos que era mentira, que sí que tenía más hermanos”, interviene la hermana de los chicos, Raouia.

Rhimou, por su parte, asegura que en 2015 en el norte de Marruecos, de Tetuán a Castillejos y Tánger, mucha gente hablaba sobre la yihad en Siria. Desde estas poblaciones cientos de jóvenes salieron para luchar contra el régimen de Bachar al Asad. Para hacerlo, principalmente se han unido a las filas de la rama de Al Qaeda en Siria o Ahrar al Sham, el grupo al que se había afiliado el mayor de los Achatoui, años antes.

Los ‘Hermanos Tabaco’

No ocurría solo en Marruecos. En su propia ciudad, en Badalona, los jóvenes han tenido contactos con otros jóvenes que mantenían las mismas ideas de la yihad. Se trata de los Benfatina, apodados como los ‘Hermanos Tabaco’. Ellos hicieron realidad el viaje. Hamza murió el 2016 en Latakia, Siria, bajo un bombardeo de la aviación rusa. Su hermano Zakaria se había unido previamente a él en el mismo grupo, Harakat Sham al-Islam. “Con Zakaria jugábamos a fútbol y todo. Era un porreta, un ladrón, tenía problemas en las fiestas y con el alcohol”. Y un día, Hamza se fue a Siria. “Zakaria decía: Mi hermano está loco, yo no voy a seguir su camino. Pasaron ocho meses y directamente él también se fue para Siria a través de Turquía. Luego colgó una foto en Facebook con su hermano”, relata Chakir.

¿Por qué viajaron los ‘Hermanos Tabaco’ a la yihad en Siria? “Porque en la calle no tienen nada que hacer; ni ayuda, ni trabajo, ni papeles, nada. Entonces conocen a una persona que les ofrece dinero, y ellos lo que quieren es dinero, porque no tienen nada, están siempre en la calle”, analizan los dos jóvenes.

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Núria Vilà

@nurivila1

Periodista (Pla de l'Estany, Girona, 1992). Actualmente trabaja como freelance en Ammán, después...

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