«El lenguaje no es inocente, ni la mirada lo es»

Carme Riera

 

La pederastia y la violencia de género, que ya están en el debate público, ¿son los próximos retos de los escritores españoles?

Creo que todavía hay muchas cosas de las que hablar en literatura, como la violencia machista, aunque es algo que está en El mancebo que casó con mujer brava, ¿no hay maltrato que yo explicaba en clase, y mucho antes, en Las metamorfosis de Ovidio. ¿No es una violación lo que sucede entre Daphne y Apolo? Hay infinitos casos. Lo que pasa es que antes estábamos acostumbrados a esas cosas, era así y no pasaba nada.

Yo me he preguntado alguna vez si nadie le preguntó a Aldonza Lorenzo qué le parecía que un señor fuera por ahí fajándose con todo el mundo en su nombre…

Bueno, él se la inventó, “por ella tengo vida y ser”. Es un invento maravilloso que hace el loco de don Quijote. Ahora, si fuera la de verdad, claro…

Se habla a menudo de la escasa representación femenina de la RAE. ¿Tiene sensación de formar parte de una aplastante minoría?

«De nada sirve que un político diga ‘compañeras y compañeros’  si luego no hace políticas para la igualdad»

No tengo esa sensación, al contrario. En la Junta por ejemplo hay tres, casi con paridad. Sí es necesario que haya más mujeres, no por ser mujeres, sino porque tienen tanta valía como los hombres. Intenté que entrara Rosa Montero, que sería una académica estupenda, pero no ha podido ser.

¿Cree que hay una parte de la riqueza del lenguaje si solo se nombra el mundo desde la voz masculina?

Os necesitamos también a los hombres con nosotras para cambiar la realidad. Una vez que lo consigamos, todo lo demás se dará por añadidura. De nada sirve que un político diga veinte veces ‘compañeras y compañeros’ durante un discurso, si luego no hace políticas para la igualdad, para que hombres y mujeres ganemos lo mismo. Eso es una tomadura de pelo. Cuando consigamos la igualdad, el lenguaje lo reflejará. Dicho esto, cuando Octavio Paz dice ‘El hombre es hombre por la palabra’, yo suelo cambiarlo por ‘La persona es persona por la palabra’, resulta muchísimo más adecuado.

¿Hay una extrema susceptibilidad con esto, se ha vuelto el lenguaje un campo de batalla?

«Es más importante el cambio de la realidad que llenarse la boca de palabras para contentarnos»

Lo es. Fíjate que la RAE trabaja con las palabras por el uso, los diccionarios son panhispánicos de uso, y si las palabras se usan, entrarán sin duda. ¿Cuál sería la referencia? La cantidad de referentes que tenemos, tanto en los periódicos y los libros como el habla cotidiana. Hay otras palabras que también se van a dormir al diccionario histórico. El lenguaje no es inocente, ni la mirada lo es… Por eso es para mí más importante el cambio de la realidad, que llenarse la boca de palabras para contentarnos no se sabe a quién, porque las mujeres no somos tontas.

¿Esperaba que ocurriera en Cataluña todo lo que ha pasado?

Jamás. No esperaba que un político como Puigdemont pudiera cargarse el estatut, nunca logré imaginarlo. Respeto absolutamente a los que quieren la independencia, pero siempre por cauces legales.

¿Cómo ha vivido todo esto?

Mal, con mucho dolor, mucha tristeza. Sintiendo que haya personas en la cárcel, que esté el 155, que fue Puigdemont quien lo provocó.

Se traduce a sí misma. Hace unos días Llucía Ramis, que también lo hace, me dijo que casi escribe dos libros distintos cuando lo hace. ¿es su caso?

A veces pierdes con el cambio, a veces ganas. Yo estaba en este caso tan cansada que el final es un poco distinto. Escribo simultáneamente, una página y otra, el idioma es un cristal a través del cual miras el mundo, y no es el mismo mundo según la lengua.

¿No le produce un poco de esquizofrenia?

De aburrimiento: al final, como digo, ya no podía más.

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Acerca del autor

Alejandro Luque

@atoluque

Periodista y escritor (Cádiz, 1974). Vive en Sevilla.
Tras trabajar en la...

Carme Riera
 
 

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