Los herejes del ramadán

 

No: no se trata de un mes de ayuno. Eso se encargan de desmentirlo las mesas opulentas llenas de manjares adicionales que se colocan para la ocasión delante de todas las tiendas de comida oriental de Francia y Navarra: evidentemente, el ramadán es un mes para atiborrarse. A partir de la puesta del sol, es decir las 22:00 horas en este mes de agosto, todos devoran frenéticamente las zelabía, chabbakía, mekrut y otras especialidades chorreantes de azúcar. Esta tregua de calorías durante un mes tan largo, que una habría creído época de frugalidad, se traga ella solita una gran parte del presupuesto anual de las familias que se pliegan a esta costumbre.

Será cierto que el musulmán medio está convencido de que Dios le ordena ayunar para que sienta en sus propias carnes lo que sufren los necesitados, pero eso no quita un ápice a la codicia con la que mete los dedos en le tayín por la noche, sin pensar ni un momento en compartir su alimento con los pobres que pululan por el barrio. Eso sí, los más desposeídos también tienen que hacer el ramadán, no cuenta para nada el que tengan la barriga vacía también el resto del año.

Pero los que le preocupan al musulmán medio no son ellos. Sino los otros, aquellos que son sus semejantes, con el mismo color de piel, pero que tienen el atrevimiento de alimentarse delante de sus narices, cuando él mismo ha invertido tanto esfuerzo y dinero en la logística de su estómago.

Cuando comer se convierte en un acto de subversión, los Estados legislan como pueden para hacer respetar el régimen de ayuno forzoso.

Alepo

Sexo y dieta

Parece que no le basta con los enemigos que ya tiene: ahora, la oposición siria también se enfrenta a los incondicionales del café por la mañana. Los dirigentes de la Siria libre y democrática de mañana han decretado en Alepo que aplicarán un año de prisión a cualquiera que no cumpla el ayuno del ramadán. Al mismo tiempo han acuñado el innovador concepto de la “yihad sexual”, haciendo un llamamiento a las siervas de Dios para que se unan al maquis de la yihad para aliviarles la hinchazón de huevos a los combatientes. Ahora, claro, hace falta que esperen que ellos se llenen la panza primero, caída la noche. Esperemos que el nuevo código de trabajo sirio al menos haya previsto primas para las horas de trabajo nocturno.

Túnez

Identidad nacional

Visto que no son capaces de arreglar la crisis política y económica que sacude el país, los barbudos de la época pos-Ben Ali se afanan para prevenir al menos las crisis de hipoglicemia. Desde el principio del ramadán, el ministro de Asuntos Religiosos, Noureddine El-Khademi, declaró en una radio nacional que abrir los restaurantes y cafés durante el mes sagrado sería contrario a la identidad nacional.

El pretexto para tomar tan agria medida es que la mayoría de los tunecinos son, supuestamente, musulmanes, de ahí que las normas del ramadán se aplican a todos. Pero quienes le respondieron, con cierto sentido de humor, no eran precisamente los marcianos quienes, por toda respuesta, fueron publicando fotos en las redes sociales en las que se les veía disfrutar de una pizza o de un zumo de naranja, esto último un guiño al primer presidente del país, Habib Bourguiba, que había bebido tal zumo en pleno mes de ayuno. Decenas de tunecinos querían demostrar así que no tienen intención de renunciar mañana por la mañana a la reputación de su país como el más tolerante del Norte de África respecto a quienes no ayunan. He aquí lo que realmente constituye la identidad nacional tunecina.

1 2Página siguiente

 
 

About the author

Zineb El Rhazoui
Periodista marroquí. Durante varios años trabajaba para Le Journal, una de las revistas más...

Tags

,

Related Posts

Los herejes del ramadán
 
 

4 Comments

 
 

Leave a Comment