Estimulantes sexuales

Publicado por

Soumaya Naamane Guessous

Publicado el 15 Jun 2016

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San Valentín festeja el amor. Ya que el amor es indisociable del placer sexual, este año les hablaré de ese placer sin el cual ningún amor puede realizarse.

En todas las épocas el ser humano ha buscado el medio de saborear el placer sexual, prolongarlo, mantenerlo, intensificarlo y sobre todo diversificar las fuentes con el fin de combatir la monotonía. Monotonía que destruye el deseo y que afecta a la calidad del placer. La búsqueda de fantasía como estímulo voluptuoso ha facilitado la creatividad de múltiples objetos ligados a los fantasmas masculinos y femeninos.

Los afrodisíacos han estado siempre presentes en nuestra cultura; elaborados a base de plantas y añadidos a los platos cocinados por las esposas para cultivar la virilidad de los maridos.

La versión marroquí del viagra ha estado siempre presente en nuestras costumbres

La versión marroquí del viagra ha estado siempre presente en nuestras costumbres. A día de hoy en los zocos hay vendedores de “potencia sexual”, que gritan a través de los altavoces las virtudes de este o aquel producto a base de plantas o de testículos de animales, ya sea para revitalizar una virilidad agonizante o para aumentar el vigor sexual de los hombres y permitir una erección más rígida y más tenaz. Se dice de ciertos productos que estimulan varios coitos sucesivos.

Las mujeres también encuentran productos afrodisíacos en los zocos; son portadores de su secreto los vendedores saharauis, como es el caso del guza sahrauia. Pero el comercio de los afrodisíacos femeninos se lleva a cabo con discreción. A lo largo y ancho del país todos los herbolarios proponen varias recetas afrodisíacas destinadas a hombres y a mujeres.

¡Los juguetes sexuales existían ya en la prehistoria y hace 3.000 años en Grecia y Asia Menor! El objeto más común y de mayor antigüedad es el consolador, representativo del falo. Los marinos y los guerreros proporcionaban uno a sus esposas para que estas gozasen sin engañarles. Durante el siglo XIX, el consolador se convierte en un aparato mecánico, eléctrico y los médicos lo utilizan para tratar ciertas perturbaciones psicológicas de las mujeres, como por ejemplo la histeria y la neurosis, consideradas ambas desde la antigüedad consecuencia de la insatisfacción sexual. Lo que significa que el vibrador se inventó con un fin medicinal.

El vibrador se inventó para tratar histeria o neurosis, consideradas consecuencia de insatisfacción sexual

Durante el siglo XX el cine mediatiza el vibrador y este se convertirá tras la revolución sexual de los años 60 en un objeto banal. Se pone de moda, presentado como un objeto de regocijo y origen de fantasmas. Considerado como un instrumento de emancipación y autonomía de las mujeres con respecto a los hombres, el consolador va adquiriendo diversas formas y colores. En un principio se comercializa en numerosos países pero únicamente en tiendas especializadas, situadas en los barrios dedicados a la prostitución. A pesar de haber sido objeto de condena durante un período, su comercialización fue finalmente aceptada y disociada de la prostitución.

En muchos países occidentales las tiendas especializadas han abierto sus puertas en las zonas comerciales y no exclusivamente en los barrios ligados a la prostitución. Posteriormente la venta por correspondencia ha permitido que los clientes discretos puedan recibir los paquetes en sus domicilios. A día de hoy el medio más frecuentado para abastecerse de diferentes juguetes sexuales es el sex shop online.

Los sex shop prosperan en algunos países y proponen productos cada vez más fantasiosos. Sex shop es un término de origen inglés que designa una “tienda de sexo” en la que se vende material pornográfico, accesorios y servicios vinculados al sexo: indumentaria erótica, películas, revistas y libros eróticos o pornográficos, preservativos, accesorios diversos para heterosexuales y homosexuales. Algunos sex shop poseen cabinas individuales para visualizar películas y a veces disponen de un peep show: una abertura en una cabina individual que permite al cliente contemplar un espectáculo erótico (una stripper o una pareja haciendo el amor) que excite sus sentidos mientras se masturba. También encontramos diversos objetos ligados a la perversión: sadismo, masoquismo, fetichismo…

Teniendo en cuenta que la industria del sexo se va desarrollando, se comercializan productos cada vez más variados en los que rivalizan los sabores, los colores y las formas. Gel con sabor a frutas, a chocolate… para untar los órganos genitales o el cuerpo. Los besos y las caricias con lengua se vuelven suculentos.

Existen lubrificantes para la masturbación o para la vagina y el ano con el fin de aderezar el coito y retrasar la eyaculación. Los preservativos son de colores, de sabor afrutado, granulados o cubiertos de pequeños relieves flexibles para sensibilizar mejor la pared vaginal o anal…

Hay objetos destinados a hombres y a mujeres, como el rosario Thai, un collar de perlas que se introduce en el ano y al extraerlo lentamente, proporciona un placer intenso.

Existe una extensa gama de vibradores para las mujeres: con forma de falo para la vagina y de formas fantasiosas para el placer clitoridiano: objetos vibrátiles con forma de conejo, pato, mariposas que estimulan el placer vaginal al mismo tiempo que el clitoridiano. Existen también las bolas de geisha, compuestas de dos bolas unidas por un hilo. Se introducen en la vagina y cuando la mujer camina le provocan vibraciones excitantes.

Los sex shop se legalizaron en los 70 en Europa, pero no llegaron a los países musulmanes hasta el 2000

Los hombres también tienen donde elegir: La vagina artificial hecha de látex. El cockring, anillo colocado en la base del pene antes de la erección con el objetivo de aumentar la potencia sexual y retrasar la eyaculación.

El masturbador con bomba de succión, como un preservativo grueso que vibra o aspira. Las muñecas sexuales, imitaciones del cuerpo femenino cada vez más perfeccionadas, con un orificio a guisa de vagina. ¡Hasta hace poco estos objetos, considerados obscenos, se vendían únicamente en algunos países occidentales!

¡Una noticia que nos deja anonadadas: un sex shop halal!

Debido a razones de orden moral, los sex shop están prohibidos en numerosos países, incluidos algunos estados americanos y europeos, En otros, como es el caso de Francia y Holanda, los sex shop están permitidos desde la década de 1970. Si bien la venta a menores estaba prohibida, los juguetes sexuales, películas y revistas eróticas y pornográficas estaban expuestos sin discreción alguna en tiendas no especializadas. En los años 1990 la venta de estos productos se torna más discreta y se limita a lugares destinados al sexo.

¡Los sex shop no llegaron a los países musulmanes hasta el 2000, que sorprendió al mundo con la creación del primer sex shop halal!

De repente, entre inmigrantes musulmanes, nace el sex shop halal! ¡A alguien tenía que ocurrírsele!

Desde hace algunos años el sello halal [lícito según el islam] prospera en los países no musulmanes donde convive una gran comunidad de inmigrantes musulmanes y consiste en productos cosméticos, cerveza, champagne, restauración rápida, vinagre, huevos….¡Y de repente nace el sex shop halal! ¡A alguien tenía que ocurrírsele!

En marzo del año 2010, un marroquí de 29 años y de nacionalidad holandesa, Abdelaziz Aouragh, crea el primer sex shop online, Al Asira, que propone estimulantes sensuales y productos de belleza. Su motivación, según él, consiste en cambiar la imagen del islam, percibida como hostil con respecto a las mujeres. Un imam saudí pronunció incluso una fetua advirtiendo que dichos productos sólo pueden ser utilizados en el marco legal del matrimonio y deben ser halal.

¿Cómo dictaminar si un objeto es halal o no? No hay respuesta lógica a esta pregunta. Pero lo que es importante y al mismo tiempo sorprendente es que un imam pueda legitimar religiosamente los juguetes sexuales y el placer mediante el ordenamiento del halal.

En 2010 abre el primer sex shop en un país árabe, obra de una mujer en Bahréin

¡Resulta aún más sorprendente la apertura el 27 de Mayo del 2010 del primer sex shop en un país árabe! ¡Es obra de una mujer, envuelta en un velo negro propio de las mujeres de los países del Golfo! Su argumento es que el islam nunca prohibió el placer sexual. Lo cual es absolutamente cierto. Sin embargo asegura con firmeza que su tienda abastece únicamente a personas casadas. Los productos se importan principalmente de los Estados Unidos, transitan por la aduana de Bahréin y se venden sin suscitar escandalo alguno.

¿Y qué ocurre en Marruecos?

Los afrodisíacos se venden sin prescripción pero ningún sex shop ha abierto sus puertas, aunque no existe ninguna ley que lo prohíba. Pero numerosos productos circulan por la frontera, a veces los aduaneros los interceptan, indignados, escandalizados o divertidos. Malika: “Compré en Holanda un vibrador para divertirme con mi marido. Los aduaneros lo vieron y me preguntaron qué era. Me morí de la vergüenza y les dije que se trataba de un regalo para gastar una broma a una amiga. Los aduaneros no comprendían la función del objeto. Intrigados, se agruparon en torno al objeto sospechoso hasta que su superior les explicó, gesticulando, que era para las mujeres viciosas. Me devolvieron mi paquete y me miraron como si fuese una grandísima fulana”.

Algunos productos se importan ilegalmente y se venden a través de las redes de prostitución. La mediatización de los juguetes sexuales gracias a las series televisivas y la web han contribuido a su notoriedad y banalidad. Han avivado la curiosidad de numerosas personas, ya sean casadas o no. Ahmed, soltero de 35 años: “He comprado tres vibradores diferentes y divertidos para ofrecérselos a mi compañera. Lo hago sobre todo por diversión, pero reconozco que su uso estimula y proporciona un placer más intenso”.

Todos los hombres a los que he interrogado afirman que no compran juguetes para su uso personal

Pero no podré obtener más información acerca de los juguetes sexuales utilizados por los hombres. Todos aquellos a los que he interrogado afirman que no los utilizan para su uso personal. Algunos relatan que los pocos objetos que han comprado tenían por destinatario sus esposas o compañeras. Al margen del consolador regalan vestimentaria erótica, que eligen por su excentricidad o porque les resulta divertida: trajes de doncella, delantal con pechos en relieve, bragas con la imagen de un animal cuyos ojos luminosos parpadean o emiten una música romántica al tocarlos…

Sucede incluso que se elija el regalo de San Valentín en un sex shop. “No es la primera vez que regalo un juguete sexual a mi esposa por el día de San Valentín, para divertirnos pero también para festejar la ocasión con una prolongada velada erótica”.

Fatiha, 42 años, vende vibradores discretamente: “Importo ropa femenina que vendo directamente en mi casa. Me traje varios vibradores que fui proponiendo a mi clientela y me di cuenta del éxito que tuvieron. Desde entonces los vendo durante todo el año, y sobre todo por San Valentín”.

“Importo ropa femenina que vendo en mi casa. Me traje varios vibradores y tuvieron éxito en la clientela”

Es verdad que algunas mujeres los compran para estimular su placer y el del compañero o marido. “Yo tengo un pato y una fresa enorme que vibran. Cada vez que los utilizo en presencia de mi marido no veas las risas. ¡Y ni te cuento el placer!”

A veces los juguetes sexuales sirven para amenizar una velada femenina: “Tengo un baúl repleto de diferentes consoladores con formas cachondas. Cuando estoy con mis amigas saco el baúl y lo pasamos en grande mientras los vamos descubriendo. A veces los dispongo en una bandeja junto con los pasteles”.

Las mujeres los compran para gastar bromas. “Para su cumpleaños le he regalado a mi amiga un lindo vibrador en forma de conejo. Es una mujer cohibida y quise gastarle una broma. Ha abierto el paquete delante de otras amigas y no se ha enterado de nada. Hemos pasado la velada muertas de la risa”.

Las películas porno tienen mucho éxito y se estima que son estimulantes, instructivas y que proporcionan mucho placer cuando se visionan en pareja, durante los juegos sexuales. Algunos solteros, hombres y mujeres, sostienen que las películas porno remedian la soledad. Pero muchos hombres se quejan del rechazo de sus esposas ante las películas porno ya que las consideran obscenas. Lo que lleva a decir a un marido de 37 años: “Las marroquíes son unas cortadas. Sueño con ver películas con mi mujer, pero ella está escandalizada y me acusa de faltarle al respeto”.

Los estimulantes aumentan el placer sexual, lo convierten en algo lúdico, pero cuidado con la adicción

En pequeñas dosis, estos estimulantes aumentan el placer sexual, lo convierten en algo lúdico y pueden romper la monotonía de una sexualidad que corre el riesgo de convertirse en rutina y dejar de procurar la deseada satisfacción. Los sexólogos confirman que los juguetes sexuales estimulan las zonas erógenas y aumentan la intensidad del placer. Todos los estudios contemplan que el uso de estos juguetes es “biológicamente normal”.

¡Pero cuidado! Cuando el ser humano emplea estos estimulantes sin moderación corre el riesgo de acostumbrarse, es decir caer en la adicción, lo que supone una dependencia semejante a la de las drogas o el alcohol. No será capaz de alcanzar el placer sin estos estimulantes, lo que significa que todo goce natural resulta difícil o incluso imposible.

Hoy por hoy es fácil caer en la adicción utilizando internet. Internet ha transformado la manera de consumir estos productos ya que ha originado un consumo privado. Ya no es necesario entrar en un sex shop o buscar a escondidas la manera de procurarse una película. Basta con pulsar las teclas del ordenador encerrado en casa y elegir las escenas pornográficas o eróticas más próximas a sus fantasmas.

El amor, el afecto, las tiernas caricias, la seducción mutua y la búsqueda de estimulantes extraídos de nuestras entrañas y de nuestra propia imaginación siguen siendo el modo más humano y menos nocivo de alcanzar al unísono el placer extremo. Los otros estimulantes deben ser un complemento para intensificar el placer. ¡Feliz día a todos los enamorados! Deseamos que todas las almas solitarias encuentren el amor.

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