El bien material

Paolo Febbraro

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M'Sur

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Es la identidad colectiva de los autores de la revista M'Sur. Aparece normalmente en las colaboraciones de artistas, escritores o músicos que, por ser esporádicos, no disponen de usuario propio en la revista.

Publicado el 20 May 2020

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El crítico

Paolo Febbraro | © Asociación Zibaldone

Tal vez la poesía es un estar en otro sitio. Escribirla es alzar el vuelo, liberarse por encima de las cosas, zambullirse en el agua invernal hasta tocar el fondo. El mundo debe de tener márgenes más remotos de cuanto se piensa.

Paolo Febbraro es actualmente uno de los mejores poetas italianos. Tiene una mente original, compleja y laberíntica que bordea de continuo el caos, lo inaferrable y la locura, pero justamente por ello realiza acrobáticos ejercicios del más espinoso raciocinio. Explorando terrenos mentales inexplorados, o tal vez insensatos, Febbraro busca en todo momento una lógica por muy ilógica que pueda resultar. Sin embargo (y es este su constante, aunque inestable, centro de gravedad), sabe que locura y raciocinio, candor y sutileza, el idiota y el sabio, están siempre en concordia discors y se ponen recíprocamente en evidencia.

Como atento e inspirado crítico, como poeta consciente de la propia singularidad, Febbraro no ha dejado de reconstruir la propia tradición en un libro demoledor y casi obsesivamente autoidentitatio, L’idiota. Una storia letteraria, sobre una serie de personajes que ven y se saben distintos, de los griegos clásicos al siglo XIX.

¿Paolo Febbraro es un poeta metafísico? ¿Un poeta del pensamiento? ¿Grotesco? ¿Epigramático? ¿Controvertido? ¿Humorístico? ¿Naturalista? ¿Artificial? Detrás de este poeta hay un crítico extravagante. Bajo el crítico serio hay un poeta que fantasea, con conceptos y (sin patetismo), con el fin del mundo.

[Del prólogo de Alfonso Berardinelli]

[Paolo Febbraro (Roma, 1965)  se dedica a la docencia. Ha publicado Il Diario di Kaspar Hauser (2003 y los poemarios Il bene materiale (2008) y Fuori per l’inverno (2014). I grandi fatti, aparecido en 2016, recoge cuentos y breves textos en prosa escritos a lo largo de veinte años. La asociación cultural Zibaldone (Rocafort, Valencia) publica la versión bilingüe italiano-castellano de su poemario El bien material y ha cedido un avance a MSur]

···
Disse la voce:
«Sono colui che tolse
il senno a Kant
e gli occhi a Omero.
Fui io che volli incerti
i tratti
al padre di Amleto,
son io la febbre irresponsabile
che colse Alessandro,
il sogno felice
che scatenò Attila
e lo sguardo traverso
che tradì Orfeo.
I piani di battaglia
sussurrai
al vincitore di Waterloo,
Leonardo tormentai
col più folle degli amori.
Con sfavillio di fuoco
persi nel buio
ad Alessandria
secoli di parole,
corsi
sulle trentatré lame
che vollero rosse e famose
le idi di marzo.
Per invidia ho operato
con fredda intelligenza.
Ora me ne vado
in un luogo né bianco né nero
al riparo da ogni profumo
e da ogni pensiero».
«Dèmone, vipera, serpe,
debole amante del nulla,
a te sia dato, infido,
l’irrevocabile oblio».
«Non chiamarmi diavolo,
uomo. Sono Dio».
Dijo la voz:
«Soy aquel que privó
del juicio a Kant
y de los ojos a Homero.
Fui yo quien quiso inciertos
los rasgos
del padre de Hamlet,
soy yo la fiebre irresponsable
que prendió a Alejandro,
el sueño feliz
que instigó a Atila
y la mirada de soslayo
que traicionó a Orfeo.
Los planes de batalla
susurré
al vencedor de Waterloo,
a Leonardo atormenté
con el más loco de los amores.
Con fulgor de fuego
perdí en la oscuridad
en Alejandría
siglos de palabras,
corrí
por las treinta y tres cuchillas
que quisieron rojos y famosos
los idus de marzo.
Por envidia he actuado
con fría inteligencia.
Ahora me voy
a un lugar ni blanco ni negro
a salvo de cualquier perfume
y de cualquier pensamiento».
«Demonio, víbora, sierpe,
débil amante de la nada,
que caiga sobre ti, traidor,
el irrevocable olvido».
«No me llames demonio,
hombre. Soy Dios».)
···

*              *           *

··
«Non vi saranno altre voci.
Già sorge il sole e cancella
nell’aria i resti dell’incubo
che pure fu cena, parole e mani.
Altri giocheranno sulla rima
capovolta fra sepolcro e ascensione,
fra morte propria e sua resurrezione.
Voi liberatevi dalla salvezza.
Risorge a tempo il sole e vi cancella
con bianche dita l’aspra tenerezza».
«No habrá otras voces.
Ya sale el sol y borra
en el aire los restos de la pesadilla
que hasta fue cena, palabras y manos.
Otros jugarán con la rima
boca arriba entre sepulcro y ascensión,
entre muerte propia y su resurrección.
Vosotros libraos de la salvación.
Sale a tiempo el sol y os borra
con blancos dedos la áspera ternura».
···

*            *           *

··
Paolo Malatesta (aparte, di Francesca)

 

Paolo Malatesta (aparte de Francesca)

 

«Aver bisogno, per parlare,
di un’altra poesia.
Dover piangere, nel vostro
purgatorio di corpi, il paradiso
d’un Libro sacro e scortese, nero
d’inchiostro. Nel mortorio
dei giorni stare sospesi, dannandosi
al vero infinito del desiato riso.
La mia bufera non è allegorica
e il quinto canto è una diceria.
Se avete un’anima, gettatela via».
«Tener necesidad, para hablar,
de una poesía distinta.
Tener que llorar, en vuestro
purgatorio de cuerpos, el paraíso
de un Libro sagrado y descortés, negro
de tinta. En el hastío
de los días estar suspendidos, maldiciendo
el verdadero infinito de la deseada risa.
Mi torbellino infernal no es alegórico
y el quinto canto es un rumor.
Si tenéis alma, deshaceos de ella».
···

*            *           *··

··
Non credere che il corpo ti appartenga:
l’insetto estivo basta a farne
milligrammi di spreco, quotidiano
il pane lo adesca; e allo specchio
stravedi il tempo all’opera
sul corpo di tua madre, ignori
meraviglie che in silenzio
accorano il marito, dei passanti
facendo nemici. Così
non credere nel corpo, sperdilo
nell’unione serale, nella nostra
altissima confusione, e dopo
vendilo al sonno nelle acque notturne.
No creas que el cuerpo te pertenece:
el insecto veraniego basta para quitarle
miligramos de sobra, el pan cotidiano
lo tienta; y en el espejo
trasvés el tiempo que obra
en el cuerpo de tu madre, ignoras
maravillas que en silencio
consternan al marido, de los transeúntes
haciendo enemigos. Así que
no creas en el cuerpo, malgástalo
en la unión nocturna, en nuestra
altísima confusión, y después
véndelo al sueño en las aguas nocturnas.
···

*            *           *

···
Molto di marzo

 

Mucho de marzo

 

Molto, di marzo, è diventato fiume.
La pioggia lo ha allevato il mese intero.
Lo dicevo – fra me – ieri sul ponte
e il Tevere convesso
covava il suo bitume
come la vena d’un mondo anziano.
Quella corrente spossa gli argini,
sorda e sfiancante li slaccia.
Crudele il sole ammetteva i contorni,
ma il liquido li annette senza faccia.
La fusoliera d’un gabbiano
porta la guerra all’aria:
cancella in volo come da un quaderno
il mondo liquefatto in cui va a caccia.
Mucho de marzo se ha vuelto río.
La lluvia lo ha alimentado el mes entero.
Lo decía –para mí– ayer en el puente
y el Tíber convexo
anidaba su betún
como la vena de un mundo anciano.
Esa corriente agota los márgenes,
sorda y extenuante los desata.
Cruel, el sol admitía los contornos,
pero el líquido los unía sin rostro.
El fuselaje de una gaviota
lleva la guerra al aire:
borra en el vuelo como en un cuaderno
el mundo licuefacto en el que va de caza.

··

*            *           *···

··
Mio caro amore, nel pomeriggio
alle diciotto e trenta,
da poco tornato dal lavoro e mentre
starai in cucina per sciogliere
a mano i tuoi intricati pensieri
io ti prenderò con la forza.
Afferrata per la cintola trascinerò
senza enfasi il tuo stupore
sul letto nuziale e sfruttando
la sorpresa romperò la tua stanchezza
a morsi strani.
Per dirti che gli anni sbiadiscono
e cominciare in tempo la perdita
saprò vendicarmi del nostro consenso,
della mitezza che ci assembla. Poiché
le lunghe colpe sono fantasie
che abbiamo il diritto di smettere,
torneremo alla storia
coi baci torvi che non conoscevi.
Querido amor mío, en la tarde
a las dieciocho treinta,
nada más volver del trabajo y mientras
estés en la cocina deshaciendo
a mano tus intrincados pensamientos
te cogeré por la fuerza.
Aferrada por la cintura arrastraré
sin énfasis tu estupor
hasta el lecho nupcial y aprovechando
la sorpresa romperé tu cansancio
a bocados extraños.
Para decirte que los años se desvanecen
y comenzar a tiempo la pérdida
sabré vengarme de nuestro consenso,
de la mansedumbre que nos une. Ya que
las largas culpas son fantasías
a las que tenemos derecho a renunciar,
volveremos a la historia
con los besos torvos que no conocías.
···

*            *           *

···
···

© Paolo Febbraro El bien material. Poesías escogidas (2003-2018) Traducción del italiano: © Juan Pérez Andrés |  Cedido por Asociación cultural Zibaldone.

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