¿Crisis migratoria? ¿Invasión?
Mimunt Hamido Yahia

Melilla | Agosto 2026
Hace unos días, miles de marroquíes llegaban a las playas de Ceuta, cruzando a nado un simple espigón que separa la ciudad española de Marruecos. A unos les costó dos horas, a otros, cuatro, y a otros, la vida. El grueso de las más de 70.000 personas, se dice pronto, que llegaron a Ceuta lo hicieron por mar, el resto solo tuvo que cruzar la puerta que amablemente abrieron los pocos gendarmes marroquíes que custodiaban la frontera del lado marroquí.
Y esta es la cuestión: ¿Quién dio la orden de que la gendarmería marroquí dejase libre el paso?
¿Cómo es posible que más de 70.000 personas decidieran de pronto que era un buen día para visitar Ceuta?
¿Cómo es posible que ni la delegación del Gobierno en Ceuta estuviese al tanto de que algo así se estaba preparando?
Y sobre todo… ¿para qué? ¿Qué se pretendía conseguir?
Italia cierra el espacio Schengen: la derecha le tiene más miedo a la ultraderecha que a la izquierda
No hay que remontarse muy atrás: ya en el año 2021 se produjo otra entrada masiva. Unos 8000 marroquíes entraron ilegalmente por la frontera de Ceuta; y antes, en el 2014, vivimos el trágico episodio del Tarajal. Unos 300 marroquíes intentaban llegar a Ceuta a nado, la policía los repelió con gas y pelotas de goma, causando la muerte de unos 15 marroquíes. Fue un escándalo, solo eso, un escándalo. Gobernaba en aquel tiempo en España Mariano Rajoy, es decir, el Partido Popular. Partido que se comprometió a alargar el espigón y reforzar la frontera ceutí. Hicieron cuentas, prometieron, pero no lo hicieron… Ahora hay que verlos dándose golpes de pecho porque el espigón es corto y la frontera débil…
No sabremos nunca a ciencia cierta, aunque sospechar lo sospechamos —hay demasiadas pistas—, quién dio la orden de dejar pasar a esas 70.000 personas, tampoco sabremos el porqué. Podemos pensar que quien lo hizo no tuvo en cuenta el efecto de las redes sociales. Si hace años se hacía lo mismo, el mensaje solo llegaba a unos cientos; ahora, con el auge de las redes, ese mismo mensaje llega a miles de personas en un segundo. Se les fue de las manos, porque esa “gente” que se dedica a mover los hilos de la política internacional no conoce a quienes manipula, no conoce Marruecos ni a sus gentes, no sabe de su desesperación ni de sus ilusiones, ni siquiera de su inocencia. Para ellos son peones útiles; si mueren 80, 100 o 1000 no les importa, no se hacen los responsables, no son “su problema”.
No huyen del hambre, huyen del dolor y la desesperanza, quieren un futuro que un rey déspota e inútil no les va a dar
Podemos elucubrar… A ver… EE.UU., Israel y Marruecos unidos para desestabilizar no solo a España, sino a Europa, y Europa cayendo en la trampa, entrando al trapo. Ya tenemos a Italia y a Finlandia asustadísimos diciendo que cierran el espacio Schengen y ¿por qué lo hacen? Simple: la derecha le tiene más miedo a la ultraderecha que la izquierda. Si la ultraderecha llegase a gobernar, y ya casi lo hace en la mayoría de los países europeos, ¿cuál sería a razón de existir de la derecha?
Incendios, España se quema, miles de efectivos desplazados. Un gobierno acosado por los tribunales, una oposición que presume de patriotismo mientras declara las ventajas de apoyar a EE.UU. o a Israel y sus políticas mercenarias y genocidas.
Para esta humilde opinadora es la razón primordial, porque a Marruecos no le hace falta reivindicar de vez en cuando, con estos golpes de efecto, su derecho sobre Melilla o Ceuta, eso lo hace cada día. ¿Que ahora tiene más apoyo internacional porque son amiguísimos con Israel? Bueno, sí, pero en todo caso, Marruecos siempre ha contado con el apoyo de EE.UU. Y sobre todo, que no se invade un país en chancletas del todo a 100.
70.000 descamisados, podríamos llamarlos, y hay que saber que no huyen del hambre, huyen del dolor y la desesperanza, quieren un futuro que Mohamed VI, un rey déspota e inútil, y un gobierno totalmente corrupto no les van a dar. Entre ellos, y ya sé que es difícil de creer, hay hijos de la clase media, o de clase no tan baja, para los que esto es una aventura, es pasar un día diferente.
Los melillenses y ceutíes son de muchas procedencias, castellanos, catalanes, andaluces, marroquíes, y todos son españoles
Ya sé que para muchos será difícil de entender porque… en Europa, muchos, la mayoría, han perdido ese afán de ver, sentir y conocer, ¿por qué? Porque en Europa podemos hacerlo cuando queramos, tenemos un pasaporte con el que nos identificamos como ciudadanos de un país con derechos. En Marruecos ya es una odisea conseguir que tu Gobierno te expida tu pasaporte y ni hablamos ya de obtener un visado, ¿cuántos meses tendrían que trabajar para conseguir lo que cuesta una cita en cualquier consulado?
La desesperanza, la ilusión, se ha cobrado esta vez más de 80 vidas, y eso es lo que nos debería conmover, es lo que deberíamos pensar cada vez que nos adentramos en este nuestro Mediterraneo.
Ceuta y Melilla, por mucho que lo quieran comparar, no es el Sáhara, y no es posible una segunda Marcha Verde. Allí sabían perfectamente que no habría respuesta, aquí sí la habría y sería un conflicto internacional con medio Magreb (Argelia) en su contra.
Lo que ha quedado bien claro es que el servicio de inteligencia español tiene mucho que aprender del marroquí; esto no es una opinión, ha quedado bastante claro. También queda muy claro que en la península (así llamamos los melillenses a España) se desconoce por completo a estas dos ciudades, no ya físicamente, sino su historia, su idiosincrasia, su funcionamiento, su gestión y sobre todo lo que cuestan de mantener.
Los melillenses nunca gritamos “Melilla es española”, porque sabemos que lo es, gritarlo es un complejo de los peninsulares. A los melillenses y a los ceutíes no nos extraña que el grueso del Ejército y muchos policías que están aquí sean musulmanes de religión… o no, porque llamarse Mohamed no es una garantía de ser creyente, algo que en la península ni se plantean, allí llamarse Mohamed es sinónimo de musulmán. Los melillenses y ceutíes son de muchas procedencias, castellanos, catalanes, andaluces, marroquíes, y todos son españoles.
Marruecos siempre va a ser un vecino incómodo y… ¿hay algún vecino que no lo sea? Solo hay que aprender cuándo ceder y cuándo no. Esto de las fronteras siempre ha sido un juego donde los muertos son los únicos que pierden.
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© Mimunt Hamido Yahia (Agosto 2026 | Especial para MSur
