«No necesitamos un islam moderado sino un islam valiente»

Wassyla Tamzali

 

Si fracasó esta vía ¿cuál queda por tomar?

Lo que hace falta es una revolución interior. Coges los textos de Mohamed Arkoun, de [Rachid] Benzine, y son grandiosos, pero no han arraigado. Por eso, como feministas laicas, cuando se creó en Estados Unidos y Asia el movimiento Sisters in Islam, dijimos que tal vez fuese una solución, porque nosotras fracasamos; tal vez había que reivindicar la identidad islámica para combatir la desigualdad.

¿Lo que ahora se conoce como feministas islámicas?

No son las feministas islámicas. Ellas dicen: Somos musulmanas y queremos la igualdad. Mientras que las feministas islámicas dicen: Somos musulmanas, respetamos el islam, y en el islam está la igualdad, pero ponen la frontera de esta igualdad en el islam. Investigan, pero en cuanto el islam habla de la herencia, no la cuestionan. No cuestionan la poligamia. Hay mucho que no cuestionan.

Una piedra de toque: abolida en Túnez, sujeta a autorización en Marruecos…

«La poligamia era del 0,1 %, pero hasta las mujeres decían: No podemos tocarla, por simbólica»

En 1967, yo era abogada, y las estadísticas de la poligamia eran de 0,1 en Argelia. Yo decía: Hay que suprimir la poligamia. No tiene sentido: nadie es polígamo, y encima, los casos que había eran de abandono familiar, no era poligamia verdadera. Como el libro de familia tiene cuatro casillas,un hombre abandonaba a su mujer y registraba a la siguiente sin necesidad de divorciarse. Pero hasta las mujeres decían: No, no podemos tocar la poligamia. ¿Por qué no? Porque es simbólica… En 2005 estuve en Naciones Unidas y el Gobierno argelino ¿sabes qué cifra dio de la poligamia? 7,8 por ciento.

La vía de Sisters in Islam ¿puede funcionar para hacer cambios profundos?

Pensábamos que quizás fuera la solución, luego reflexionamos: La piedra angular del feminismo intelectual es la deconstrucción de la condición de la mujer formada a través de la religión y el patriarcado. Y esta deconstrucción no se puede emprender desde dentro de la esfera religiosa. Hay que salir de ella. En la cuestión de igualdad y libertad hay un vocabulario que no se encuentra en los textos religiosos. Puedes encontrar la caridad, la complementaridad, la equidad… La palabra igualdad no les entra en la cabeza a los islamistas. En la conferencia de El Cairo sobre salud pública en 1995, ellos ganaron. ‘Ellos’ quiere decir el Vaticano, Irán, los países católicos conservadores, Argentina estaba en el grupo, yo los vi reunirse. Ganaron porque consiguieron eliminar del vocabulario de Naciones Unidas la palabra igualdad y la reemplazaron por equidad.

Parece más una cuestión simbólica.

«En El Cairo en 1995, ganaron ellos: el Vaticano, Irán, los países católicos, Argentina…»

La política tiene símbolos. Mira la cuestión de la herencia: la mujer hereda la mitad del varón. Pero hay muchos hombres y mujeres que hacen arreglos para que los hijos e hijas heredan por igual. Si les dices a esa gente que vas a anular la ley de la herencia y hacer una igualitaria, te dirán que no. Porque en la ley de la herencia hay un símbolo muy fuerte de la supremacía del hombre sobre la mujer. Es una cuestión de dinero, pero a menudo no es ni eso sino una cuestión simbólica, emblemática. Y la primera violencia contra las mujeres es la simbólica. ¿Cómo puedo respetar a una mujer si la ley no la respeta? ¿Cuando una mujer ministra necesita la autorización de su hijo para casarse?

¿El tutor sigue siendo obligatorio en Argelia? En Marruecos, desde 2004, es opcional.

Si se mantiene la opción de tener un tutor, una joven a la que su padre casa a la fuerza viene con un tutor. En Argelia, la mujer puede elegir a un tutor, pero si es una mujer a la que no se le deja elegir no podrá elegir. Yo podía decírselo a mi hermano, que nunca lo habría rechazado, pero a quién elige una chica joven? Está el miedo. Soy jurista. Cuando hay un avance en la ley, se instaura un modelo. Si se dice que no hay tutor, la palabra no existe, como en la ley tunecina, al igual que en la española o francesa, entonces sí se crea un nuevo concepto.

La ley debe ir, pues, por delante de la sociedad.

«Nos afronta un enemigo que tiene una imagen  fuerte, tiene unidad y tiene un proyecto»

Se debe instaurar una política que permita a las mujeres expresar sus deseos. Eso es fundamental. No solo porque las mujeres tienen méritos, tienen hijos, trabajan bien… todo eso se ha dicho durante años: Hay que ayudar a las mujeres, hay que reconocerlas… No. Las mujeres tal vez también tengan ganas de no ser amables, de no ser buenas mujeres, de ser libres, de hacer lo que quieren en la vida. Y en eso solo se puede pensar a través de la libertad y la igualdad.

¿Tiene esperanzas?

Recuerdo un refrán que me sirve de guía. Es el título de un filme alemán y dice: En caso de gran peligro, el camino de enmedio lleva directamente a la muerte. Y estamos en esa situación. Necesitamos una ruptura. Necesitamos dar pasos fuertes. Porque en el otro bando nos afronta un enemigo que tiene una imagen muy fuerte, que tiene unidad, que tiene un proyecto. Si no tenemos unidad, no tenemos proyecto, no damos pasos fuertes, ¡nos comen! ¡Acaban con nosotras!

 

 

¿Te ha gustado esta entrevista?

Puedes ayudarnos a seguir trabajando

Donación única Quiero ser socia



manos

Página anterior 1 2 3 4 5

 
 

Etiquetas

, , ,

Artículos relacionados

Acerca del autor

Ilya U. Topper

@ilyatopper

Periodista (Almería, 1972). Vive en Estambul, donde trabaja para la Agencia Efe.
Criado...

Wassyla Tamzali
 
 
 
 

Deja un comentario