El comunismo ya no vive aquí

Publicado por

Saverio Lodato

Publicado el 26 Feb 2021

Publicidad

opinion
Palermo |  Diciembre 2020

 

Leemos un artículo de tono alarmante, y con razón, que anuncia la próxima clausura, excepto algún golpe de efecto, de “Il Manifesto”, diario histórico de la izquierda italiana, que se autodenomina, quizás con cierto tono de orgullo de otrora, “diario comunista”. Buscamos por la red otros artículos sobre el asunto, pero no los encontramos, como si se hubiera difundido una plácida somnolencia entre aquel pueblo de almas nobles que en otros tiempos se habrían alzado llamando a la revuelta, a la crítica y la movilización general ante la planteada clausura de un periódico militante.

La desaparición de un periódico, independientemente de lo que piensen sus redactores e independientemente de lo que piensen sus lectores, representa un auténtico mazazo al pluralismo de la información.

Apresurémonos a añadir que cosas comunistas, por el mundo, han quedado más bien pocas: China y Cuba, Vietnam y Laos, el Kerala indio y Corea del Norte son los últimos testimonios, al menos nominales, de épocas pretéritas que, no obstante, no nos desagradan, dado que no podríamos soportar que el mundo entero estuviera representado por el rostro obtuso del tío Sam. Aun teniendo en cuenta todo esto, no logramos comprender por qué el recorte de presupuestos a la industria editorial va a golpear precisamente a Il Manifesto, (cuya clausura se teme), con la falaz explicación de que ese diario tiene pocos lectores.

¡Cuántos diarios italianos deberían ser condenados a guillotina si el criterio fuese el número de lectores!

Si el lector supiera cuántos diarios italianos deberían ser condenados a la guillotina suponiendo que ése fuera el criterio (el del número de lectores) y, en cambio, no lo son porque, como a sus señorías les resultan útiles, aparecen en los programas de televisión, en los resúmenes de prensa de la mañana y de la noche, dado que ofrecen pases a personajes que se dedican al periodismo igual que podrían estar, sin inmutarse lo más mínimo, en muchas de esas empresas pobladas por espías mercenarios a sueldo de las que está infectada Italia.

Y habría muchos otros rotativos que clausurar por escasez de lectores, antes de hacer que las campanas toquen a muerto por Il Manifesto, el último “diario comunista”.

En cuanto a nosotros, nos conformaríamos con que se prohibiera por ley a expresidiarios demostrados fundar periódicos al límite (y en ocasiones mucho más allá) del código penal. Y que las nobles almas de la izquierda se dieran cuenta de que hay quien, como empiece a cerrar periódicos, puede cogerle el gusto y no parar.

·

·

© Saverio Lodato | Publicado en Antimafiaduemila | 23 Diciembre 2020 | Traducción del italiano: Rocío Moriones Alonso

·

¿Te ha gustado esta columna?

Puedes ayudarnos a seguir trabajando

Donación únicaQuiero ser socia
manos

Post relacionados

1 comentario en “El comunismo ya no vive aquí

  • Manuel Lozano Leyva opina:

    Sí, es una pena que desaparezca Il Manifesto, pero no estoy de acuerdo en que la solución sea aplicarle los mismos tratamientos que denostamos que se le apliquen a otra prensa de ideología distinta y normalmente opuesta. ¿Por qué tiene tan pocos lectores? Quizás porque el proyecto de una sociedad sin clases sociales y una economía sólida, amable y justa, acompañada de una cultura popular libre fundamentada en una ciencia poderosa y respetada, así como unas relaciones internacionales de paz, equilibrio y solidaria, no está reformulada sólidamente tras la hecatombe comunista. Los intentos hasta ahora, como ha sucedido en España, creo que han sido fallidos en gran medida. Si un medio, que bien podía ser Il Manifesto, fuera el escaparate de ideas realmente nuevas en ese sentido, quizás despertara interés en muchos lectores decididos a mantenerlo vivo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *